Dembélé y Mbappé brillan: Francia gana y Senegal marca récord histórico
El Mundial sigue dejando números que impresionan y, sobre todo, historias que se acumulan partido a partido. Francia superó a Noruega por 4-1 y, con ello, Ousmane Dembélé y Kylian Mbappé se metieron en un grupo muy selecto. Mientras tanto, Senegal escribió una página histórica del fútbol africano al golear 5-0 a Iraq, una exhibición que además marcó récords para el continente.
En otros frentes, España dejó fuera a Uruguay tras imponerse 1-0, y los debutantes de Cabo Verde sellaron su clasificación a la fase eliminatoria con un empate sin goles 0-0 ante Arabia Saudí. Todo esto ocurrió en la jornada correspondiente al 26 de junio, con estadísticas que vuelven a señalar el peso de las grandes figuras y el impacto de los equipos que llegan con ambición.
Noruega 1 – 4 Francia
Ousmane Dembélé completó su hat-trick pese a que, según el registro de xG, acumuló apenas 0.19 en el total del partido. Desde 1966, solo un hat-trick masculino en un Mundial tuvo un valor menor de xG: fue el de Laszlo Kiss con Hungría en 1982 (0.17).
De los 182 goles anotados hasta ese momento en el torneo, el triplete de Dembélé fue el primero que, en el desarrollo de la jugada, involucró a los 11 jugadores del equipo en la acción que terminó en gol.
Además, las cifras del tiempo importan: el hat-trick de Dembélé (7’, 20’ y 32’) se ubicó como el segundo más temprano en la historia de los Mundiales masculinos, solo por detrás del que logró Erich Probst con Austria frente a Checoslovaquia en 1954, cuando anotó en el minuto 24. También fue el sexto jugador en firmar un hat-trick en el primer tiempo dentro de un partido de Mundial y el primero que lo logra desde Oleg Salenko, con Rusia, en 1994, cuando marcó cinco goles en el mismo encuentro.
Con dos asistencias en el día, Kylian Mbappé se sumó a un selecto listado: Lionel Messi (26) y Miroslav Klose (20) son los únicos jugadores que, con registros de contribuciones ofensivas en Mundiales de al menos 20, alcanzaron la cifra de 16 goles y 4 asistencias desde que comenzaron a contabilizarse las asistencias en 1966. Lo llamativo es que, en sus 16 partidos previos de Mundial, ya había entregado dos asistencias exactamente en ninguno de esos casos: hoy volvió a repetir ese patrón después de un tramo largo sin hacerlo.
En cuanto a Francia, Dembélé se convirtió en el tercer futbolista galo en marcar un hat-trick en un Mundial, después de Just Fontaine (dos veces) y del propio Kylian Mbappé.
El contexto también elevó la gesta: Dembélé fue el primer ganador del Balón de Oro vigente en anotar un hat-trick en un Mundial desde Cristiano Ronaldo ante España en 2018. En total, fue el cuarto caso en la historia con ese logro: además de Ronaldo, también lo habían conseguido Karl-Heinz Rummenigge en 1982 y Eusébio en 1966.
En el arco, Mike Maignan firmó un dato relevante al ser el tercer portero francés que detiene un penal en un Mundial masculino. Antes lo hicieron Alex Thepot en 1930 contra Chile y Joel Bats en 1986 ante Brasil (dejando fuera las tandas de penales). Maignan se lanzó hacia su lado izquierdo para detener el penal del 50’ de Jorgen Strand Larsen.
Francia, por su parte, mantuvo una consistencia ofensiva notable: marcó tres o más goles en cada uno de sus últimos cuatro partidos de Mundial, la racha más larga para un equipo en la historia reciente del torneo masculino, superando lo que había hecho España entre 1998 y 2002, cuando llegó a cuatro partidos seguidos con esa misma marca.
Noruega, que había realizado 10 cambios en el once inicial respecto al juego anterior, no ha logrado ganar en sus últimos seis partidos oficiales cuando Erling Haaland no está en el once de arranque (balance de 0-3-3). Y pese al golpe, el torneo dejó un dato adicional: fue el encuentro número 20 en la historia en el que un francés registra un partido de múltiples goles en un Mundial. Con esto, Francia se une a Brasil (39), Alemania (35) y Argentina (27) como las únicas selecciones que han acumulado, al menos 20 veces, partidos de varios goles en la historia del torneo.
Por último, cuando Jens Petter Hauge entró como sustituto, quedó completo un registro curioso: los 23 jugadores de campo de Noruega que han participado en el torneo ya acumularon minutos en esta edición.
Senegal 5 – 0 Iraq
Senegal firmó una actuación contundente al vencer 5-0 a Iraq, y el resultado dejó dos primeras alarmas históricas. Fue la primera vez que cualquier selección africana consigue anotar cinco goles en un partido de Mundial, y además representó la mayor diferencia de goles a favor para un equipo del continente en la historia del torneo.
Pape Gueye también dejó su huella: se convirtió en el segundo jugador africano en marcar dos o más goles saliendo desde el banquillo en un Mundial, uniéndose a Roger Milla, quien lo logró dos veces con Camerún en 1990.
Ese día, Ismaïla Sarr, Pape Gueye e Iliman Ndiaye anotaron y además dieron asistencias para Senegal ante Iraq. Fue la primera ocasión en la historia del Mundial en la que tres futbolistas de un mismo equipo logran, dentro del mismo partido, registrar gol y asistencia al mismo tiempo, desde el caso de Alemania en su goleada 7-1 sobre Brasil en 2014, cuando Toni Kroos, Sami Khedira y Thomas Müller protagonizaron un patrón similar.
En otro capítulo, Iliman Ndiaye rompió un récord: es el primer jugador en toda la historia de la Copa del Mundo que entra desde el banco, marca un gol, asiste en otro, acumula cinco toques en el área rival y además completa cinco regates.
Mientras tanto, Ismaïla Sarr se colocó como el máximo goleador de Senegal en el Mundial con cuatro tantos, superando a Papa Bouba Diop, que se había quedado en tres.
Del lado de Iraq, la estadística también pesó: es uno de apenas cuatro equipos que han disputado seis o más partidos de Mundial y, aun así, no han conseguido una victoria.
Uruguay 0 – 1 España
España certificó su clasificación con un triunfo 1-0 sobre Uruguay que, además de valer en la tabla, reforzó su tendencia histórica reciente. De hecho, los españoles han terminado como líderes de su grupo en cinco de sus últimas siete participaciones en el Mundial.
El equipo avanzó a la fase eliminatoria por tercera Copa del Mundo consecutiva y sumó su sexto avance en los últimos siete torneos, aunque en 2014 fue eliminado en la fase de grupos.
Hay un dato que también se volvió hito para el conjunto ibérico: por primera vez en su historia, España no encajó ningún gol durante la etapa de grupos del Mundial.
Ese control defensivo se reflejó en la continuidad general: España extendió su racha invicta en todas las competiciones hasta 33 partidos, su mejor marca desde los 35 partidos sin perder que logró entre 2007 y 2009.
En el otro lado, Uruguay vivió un quiebre histórico: por primera vez no consiguió pasar de la fase de grupos en dos Mundiales seguidos.
El encuentro también tuvo un capítulo particular para Fernando Muslera. Se convirtió en el primer portero en la historia del Mundial desde 1966 que comete tres errores que terminan en gol durante un mismo torneo.
Además, Uruguay terminó con un nuevo golpe disciplinario: Agustín Canobbio se convirtió en el décimo jugador de la selección uruguaya expulsado en un partido de Mundial. Uruguay se ubicó así junto a Brasil (11) y Argentina (10) como las únicas selecciones que han llegado a 10 jugadores enviados a la calle en la historia de los Mundiales.
Cabo Verde 0 – 0 Arabia Saudí
Cabo Verde logró su boleto a la fase eliminatoria con un empate 0-0 ante Arabia Saudí y lo hizo con un dato demográfico que sorprendió: se convirtió en la nación más pequeña por población que alcanza los octavos o la siguiente ronda del Mundial, con apenas 525.000 habitantes. Para dimensionar la cifra, en Estados Unidos los 50 estados tienen poblaciones mayores que las de Cabo Verde; incluso Wyoming, el más pequeño, registra 576 mil personas en el censo más reciente.
El equipo también escribió historia por su debut: Cabo Verde fue la primera selección en llegar a la fase eliminatoria en su estreno en el Mundial desde 2010, cuando Eslovaquia alcanzó esa instancia debutando como país independiente.
Además, se volvió el séptimo conjunto en clasificarse a eliminatorias en el Mundial sin ganar un solo partido de fase de grupos, y el primero desde 1998 en hacerlo. La estadística excluye los segundos grupos y los grupos finales, por lo que el mérito se concentra en lo estrictamente correspondiente a esa fase.
En el cruce de octavos, el calendario le deparó un reto enorme: Cabo Verde será la primera selección debutante en enfrentar al campeón defensor del Mundial en esa fase eliminatoria desde Ghana en 2006 contra Brasil, cuando el resultado fue 3-0 a favor de los brasileños.
En la ruta del torneo, el sorteo también dejó un dato llamativo: con Argentina como rival en eliminatorias, tres de los cuatro adversarios de Cabo Verde en este Mundial serán antiguos campeones del mundo, incluyendo a España y Uruguay. De hecho, ya había sido el primer debutante en enfrentarse a campeones en sus dos primeros partidos, empatando 0-0 con España y firmando un 2-2 con Uruguay.
En rendimiento, Cabo Verde se sumó a un grupo selecto del continente: se convirtió en el tercer equipo africano en evitar la derrota en sus primeros tres partidos de Mundial, después de Senegal en 2002 (1-2-0, W-D-L) y Camerún en 1982 (0-3-0).
También fue el primer debutante en ir invicto en los tres encuentros de la fase de grupos en la historia del Mundial, desde Senegal en 2002 (1-2-0).
La clasificación tuvo además un efecto en el mapa africano: Cabo Verde y Egipto avanzaron a la ronda eliminatoria, siendo la novena y décima nación africana en lograrlo desde la fase de grupos en un Mundial, y la tercera y cuarta que lo consigue por primera vez con vistas a 2026, junto a Costa de Marfil y Sudáfrica.
Por último, el portero Vozinha se sumó a un registro de élite: se unió a Dino Zoff y Peter Shilton como los únicos guardametas de 40 años o más en acumular varias portadas a cero en un Mundial.