Eckert vuelve ante la FA tras el escándalo de espionaje que castigó al Southampton
Southampton afronta esta semana una nueva cita disciplinaria: una comisión reguladora independiente de la Federación Inglesa estudiará el caso de su entrenador, Eckert, después del escándalo de espionaje que ya le costó al club la exclusión de los play-offs de ascenso y una sanción de cuatro puntos en la Championship.
Key takeaways
- La FA imputó a Eckert por mala conducta en julio a raíz de las operaciones de vigilancia sobre rivales.
- Southampton fue apartado de los play-offs de la pasada temporada, con la consecuente pérdida de una posible promoción valorada en al menos 200 millones de libras.
- El equipo comenzó la campaña actual con cuatro puntos menos.
- La investigación concluyó que existió un plan organizado desde la cúpula para obtener ventaja competitiva.
- Eckert pidió perdón públicamente, aunque sostiene que desconocía que esas prácticas vulneraban la normativa de la EFL.
Un castigo que marcó al club
La polémica salió a la luz en mayo, cuando personal de Middlesbrough detectó a un becario de Southampton observando entrenamientos del equipo antes de la semifinal del play-off de Championship. Posteriormente se conocieron acciones de seguimiento similares contra Oxford e Ipswich durante la fase regular.
La comisión independiente de la English Football League impuso una respuesta sin precedentes: expulsó a los Saints de la fase de ascenso, cerrándoles la posibilidad de regresar a la Premier League. Esa promoción estaba tasada en un mínimo de 200 millones de libras, equivalentes a 268 millones de dólares.
El informe disciplinario describió las maniobras como una estrategia planificada y sostenida desde los niveles superiores de la entidad para sacar rédito deportivo. También señaló que miembros jóvenes del personal se sintieron presionados para participar en las labores de vigilancia encubierta.
Phil Parsons, director ejecutivo del Southampton, pidió que la FA tenga presente el daño ya causado por la resolución de la EFL. El dirigente remarcó que la ausencia de la Premier League no solo afecta a las cuentas del club, sino también a los negocios locales, y añadió que la institución tuvo que asumir un gasto elevado en defensa legal.
Parsons considera que la penalización recibida ya ha sido suficientemente dura. “No queremos presentarnos como víctimas; tenemos que seguir adelante”, expresó, tras calificar la sanción como una de las más severas vistas en el fútbol e incluso en el deporte.
Eckert espera el veredicto de la FA
El técnico alemán también reconoció el impacto del caso. En declaraciones realizadas el lunes, definió las consecuencias como un castigo excepcional en la historia del deporte y admitió que resulta difícil opinar con distancia por ser parte implicada.
Eckert afirmó que ha pedido perdón por sus actos y que ya se disculpó públicamente. Al mismo tiempo, defendió que no sabía que las misiones de observación infringían las reglas de la EFL. Para el entrenador, la repercusión ha golpeado duramente a toda la organización durante la última temporada.
La decisión de la comisión de la FA determinará ahora si Eckert recibe una sanción individual adicional. Southampton ya compite con una desventaja de cuatro puntos en la Championship, por lo que cualquier nueva medida contra su entrenador podría alterar de forma relevante su intento de volver a pelear por el ascenso.