Egipto vence a Australia en penaltis y da un golpe de efecto en el Mundial
Egipto dio un paso decisivo dentro del torneo al imponerse a Australia en una tanda de penaltis de alto voltaje, tras un choque que se definió en el detalle y que terminó 4-2 desde los once metros. Los “faraones” se adelantaron primero gracias a un gol de Emam Ashour, pero la alegría duró poco: ya en la segunda parte, un autogol de Mohamed Hany dejó el marcador igualado y obligó a que el partido se estirara hasta el tiempo extra. Allí no hubo forma de romper la igualdad, y la suerte se inclinó en la tanda, donde los fallos de Harry Souttar y Lucas Herrington abrieron el camino para que Hossam Abdelmaguid convirtiera el lanzamiento que terminó de sentenciar el pase.
En medio de la tensión acumulada, el capitán, curtido en este tipo de escenarios, asumió el protagonismo frente al portero suplente Mat Ryan y culminó su ejecución con un toque sutil por encima, en el centro de la portería.
Tras el duelo, el futbolista reflexionó sobre la decisión tomada en la “zona mixta”, subrayando la carga que implica liderar cuando la responsabilidad cae sobre el veterano. Además, recordó su condición actual de agente libre, después de su salida del club Reds, y dejó claro que su intención fue marcar el camino al resto del grupo, especialmente a los más jóvenes, con el ejemplo.
Salah explicó: “Si alguien lo tenía que hacer, tenía que ser yo. Soy más experimentado que los demás y quería darles confianza. Decidí [en el] último momento; no sé si será mi último Mundial, pero tenía que hacerlo”.
El delantero también era consciente de lo que significaba el logro para su selección. Egipto había alcanzado, por primera vez en su historia, una victoria en una fase eliminatoria dentro del torneo, y esa conquista carga con un peso enorme tanto deportivo como emocional.
En la misma línea, añadió: “Es historia. Les dije antes del partido que este es el escenario más grande en el que se puede jugar, así que disfruten y no dejen que la presión les gane. Me alegra que hayamos conseguido ganar. Mala suerte para ellos: perdieron en los penaltis. Pero estoy contento de que hoy escribimos historia”.
Este triunfo ya queda grabado como un hito histórico de gran magnitud: Egipto se convirtió en la quinta nación africana en lograr avanzar a una ronda eliminatoria de un Mundial. El resultado coloca a los “faraones” junto a Camerún, Senegal, Ghana y Marruecos, y además rompe una barrera psicológica que durante años pesó en el escenario mundial.
Rumbo al cruce de octavos
- La plantilla deberá recomponerse rápidamente a nivel emocional, ya que el siguiente compromiso será un partido de octavos de final de enorme exigencia.
- Egipto se medirá con Argentina, uno de los grandes favoritos del torneo, en un duelo que promete intensidad y ritmo alto.
- Los argentinos clasificaron después de superar un partido vibrante de cinco goles frente a Cabo Verde, dejando señales de su capacidad para sobrevivir a momentos complicados.
- Para que el equipo africano pueda alargar su camino, será clave sostener una estructura defensiva sólida y aprovechar las oportunidades que surjan al contragolpe, especialmente apoyándose en el rol conductor de su capitán.