El Barça se indigna: De Jong adelanta su retorno y preocupa por su rodilla
Las expectativas eran bajas cuando Frenkie de Jong se reincorporó el lunes a la Ciutat Esportiva, pero en Barcelona se toparon con un panorama mucho más grave de lo que nadie imaginaba. El centrocampista, que tenía permiso hasta el 20 de julio, decidió regresar antes de tiempo para que los servicios médicos del club revisaran su rodilla derecha después de que presentara una inflamación severa.
Tras una primera conversación con el entrenador Hansi Flick, el departamento médico realizó una exploración inicial que arrojó una conclusión demoledora: la articulación se encuentra completamente inestable. A partir de ahí, el proceso se ha convertido en una espera forzada para determinar el alcance real del problema.
At a glance
- De Jong volvió antes de lo previsto a la Ciutat Esportiva para revisión médica por inflamación marcada en la rodilla derecha.
- La exploración inicial detectó una rodilla “completamente inestable”.
- Los médicos sospechan afectación de ligamentos, pero no se pudo hacer una resonancia inmediata por sangrado interno.
- El club aguardará varios días a que baje la inflamación para evaluar con precisión el daño.
- Existe preocupación por un posible agravamiento del cuadro tras el partido de Países Bajos contra Marruecos.
- El entorno barcelonista teme que, si se confirma lo peor, requiera cirugía y lo aleje entre 4 y 6 meses.
Según se ha comentado en el entorno de la información española, la gravedad del cuadro hace pensar en una lesión ligamentaria. Sin embargo, el sangrado interno ha impedido realizar de forma inmediata una resonancia magnética, de modo que el diagnóstico definitivo deberá esperar a que la hinchazón disminuya durante los próximos días.
En el club catalán no solo pesa la parte médica: también hay una sensación creciente de haber sido inducidos a error desde el lado de la estructura de la selección. Barcelona conocía que De Jong había recibido dos inyecciones para poder competir en compromisos recientes ante Túnez y Marruecos, pero no habrían sido informados de la magnitud real del problema.
En el Camp Nou empieza a abrirse paso una sospecha clara: el jugador habría afrontado una lesión importante contra Marruecos, un partido que se alargó hasta la prórroga y que terminó con Países Bajos eliminada en la ronda de 32 por penales. El razonamiento interno es que ese esfuerzo pudo haber incrementado el daño de forma exponencial.
Choque interno y reproches
En Barcelona también se menciona la intención de exigir explicaciones para entender cómo se gestionó una situación que ahora ha explotado con fuerza. Desde el propio club se ha trasladado la idea de que se revisará “cómo Koeman y Frenkie” explican este asunto de gran envergadura, reflejando la frustración acumulada.
La directiva, además, considera que hubo negligencia, al sostener que se priorizaron resultados inmediatos por encima del cuidado a largo plazo del futbolista. La relación entre Barcelona y el entorno de Koeman ya venía tensa, y este nuevo episodio reactivó viejas fricciones.
No se olvida el reproche público que Koeman realizó sobre la gestión de la condición física de De Jong al cierre de la temporada 2023-24. Aquella dinámica terminó afectando su disponibilidad y, finalmente, le costó una plaza en el Campeonato de Europa. Ahora, el escenario se ha invertido: en el club se cuestiona por qué el personal neerlandés asumió “riesgos inaceptables”.
La otra cara: el jugador y el cuerpo médico
La supervisión no recae solo en los técnicos. De Jong también está en el foco por no haber marcado límites con claridad cuando su cuerpo pedía freno. En el planteamiento barcelonista se entiende que el futbolista debería haber sabido cuándo parar antes de seguir empujando a través del dolor, una decisión que podría dejarlo fuera entre cuatro y seis meses si se confirma que necesita intervención quirúrgica.
El malestar alcanza igualmente al cuerpo médico de Países Bajos. En el pasado se habría trasladado a Barcelona que la situación estaba controlada y que las inyecciones se administraban bajo un control estricto. Lo que se ha visto esta semana ha cambiado el relato y, en la lectura del club, se habría requerido del mediocampista un nivel de exigencia imprudente.
De cara a lo que ocurra a continuación, si las pruebas finales confirman el peor escenario, la cirugía será el camino para estabilizar la rodilla. En ese caso, De Jong quedaría prácticamente descartado para la primera mitad de la temporada, dejando a Hansi Flick sin una de sus piezas clave justo cuando comienza su etapa.
La importancia del neerlandés queda reflejada en su rendimiento inmediato. La pasada campaña fue decisivo con 38 partidos en todas las competiciones con el Barcelona, sumando un gol y ocho asistencias que ayudaron al club a conquistar el título de LaLiga.