Messi guía a Argentina a la final: doble asistencia y triunfo 2-1 ante Inglaterra
ATLANTA — De todos los momentos especiales que ha vivido la selección argentina en este Mundial de verano, el de la semifinal ante Inglaterra tenía un peso emocional distinto. Lionel Messi decidió el partido en el tramo final con dos asistencias que terminaron valiendo el 2-1, el boleto para la final del 19 de julio y una nueva cita mundialista frente a España.
Messi rompe el guion y Argentina firma otro cierre épico
- En el arranque del segundo tiempo, Inglaterra dio el primer golpe con un gol de Anthony Gordon, poniendo el 1-0 y encarrilando el encuentro hacia un escenario complicado para Argentina.
- El partido parecía inclinarse cuando Messi encontró a Enzo Fernández para una acción de larga distancia que devolvió la igualdad y reconfiguró el duelo.
- Poco después, Lautaro Martínez apareció en el momento justo: cabeceó un centro que llegó desde el capitán argentino para poner a Argentina arriba.
- Con el marcador inclinado, el equipo controló la recta final y selló el pase con un gol que se gestó en la insistencia y la convicción de encontrar el segundo tanto cuando el rival ya había resignado espacio.
La rivalidad con Inglaterra: fútbol, historia y una carga extra
- En el Mundial, el cruce Argentina-Inglaterra acumula dos episodios futbolísticos que se volvieron referencia: el tanto de “la Mano de Dios” de Diego Maradona en 1986 y la expulsión de David Beckham en el enfrentamiento de 1998.
- Además del campo de juego, existe un trasfondo político: el conflicto de 1982 entre ambos países por las Islas Malvinas, bajo control británico, ubicadas frente al extremo sur de Argentina.
- El desenlace de la semifinal avivó ese simbolismo, ya que la victoria no solo definió un pasaje a la final, sino que también alimentó el relato histórico de la eliminatoria.
De la desventaja al control: cómo se dio la remontada
Messi asumió el protagonismo ofensivo cuando el reloj corría. Primero asistió a Enzo Fernández para un remate desde larga distancia que igualó el marcador. Luego, con el partido ya en modo de máxima tensión, Lautaro Martínez cerró la jugada con un cabezazo que entró por el carril de la insistencia argentina. La lectura fue clara: Argentina no bajó los brazos, apretó en campo rival y buscó ganar en tiempo reglamentario, sin necesidad de alargar el duelo.
Martínez, que había ingresado recién al minuto 81 con Argentina 1-0 abajo, vivió un tramo decisivo: a los cuatro minutos llegó el empate de su equipo; y sobre el final, volvió a aparecer para definir el triunfo con un cabezazo que quedará entre los más recordados por el conjunto albiceleste.
“Los hinchas lo querían más”: el mensaje de Messi tras el pase
Después del partido, Messi remarcó que, aunque se trató de un juego puntual, la semifinal ante Inglaterra tuvo un significado especial. En sus palabras, la victoria se celebraba porque el deseo de los aficionados superaba el de cualquier otro encuentro: por la relevancia de jugar una semifinal contra ese rival y por la posibilidad de volver a una final mundialista.
El capitán también señaló la actitud del equipo: insistencia, determinación y la capacidad de sostener la idea de juego incluso cuando el rival primero logró ventaja. En esa línea, sostuvo que el plantel mantuvo la búsqueda del triunfo en el tiempo normal y evitó caer en la resignación. Además, valoró el contexto del Mundial, destacando lo difícil que resulta no querer ganar en un partido así y lo increíble que ha sido el camino hasta este punto.
La clave del segundo tiempo y el momento de las “compuertas”
Martínez explicó que el primer tramo fue especialmente duro y que Inglaterra supo presionar con buen funcionamiento. Sin embargo, en la segunda mitad el guion cambió: el rival se adelantó, anotó y luego se cerró, permitiendo que Argentina tuviera más calma para administrar el balón. El delantero describió que, con el apoyo de la gente y el empuje desde la grada, el partido se volvió más sencillo cuando llegaron los goles, y que el cierre, con el segundo tanto en el tiempo adicional, se transformó en pura felicidad.
La final: Argentina desafía a un rival con una sola diana en siete partidos
El siguiente paso será España en la final. El dato que acompaña el duelo es contundente: el conjunto español ha concedido apenas un gol en los siete partidos que disputó hasta ahora. Para el equipo argentino, la prioridad pasa por recuperar energías y llegar en las mejores condiciones posibles a un partido que exige máxima concentración y control.
Martínez también dejó una reflexión sobre la dimensión del logro: jugar una final después de tres años y medio sosteniendo el rol de campeón no es un detalle menor. El plantel, además de prepararse para el desafío, se permite disfrutar el momento por lo que implica seguir avanzando en un torneo tan exigente.
Un gesto político tras el triunfo y la consulta a FIFA
Como otro guiño a su país —y a la tensión histórica entre Inglaterra y Argentina— los futbolistas de La Albiceleste mostraron un cartel después de la victoria con el mensaje “Las Malvinas son Argentinas”, traducido como “Las Islas Malvinas son Argentinian”.
En paralelo, se informó que un canal de comunicación deportivo contactó a la FIFA para preguntar si existe algún tipo de acción disciplinaria contra Argentina por sostener un mensaje político, algo que está prohibido por las normas del organismo rector.