El regreso de Serena a la pista: victoria en dobles y señales de vuelta
Serena Williams volvió a competir este martes por primera vez desde el Abierto de Estados Unidos de 2022, y lo hizo con una victoria en dobles en dos sets junto a su compañera Victoria Mboko. El regreso, en Londres, llega después de su reingreso al circuito de controles antidopaje el año pasado, un paso que hizo que su retorno pareciera “casi inevitable”. Aun así, antes del torneo esta semana, la estadounidense evitó fijar metas concretas: aseguró que no tiene expectativas y que llega con “nada que perder”.
Tras cuatro años, Williams aceleró el ritmo sin perder demasiado el hilo
Cuando una jugadora regresa tras una pausa prolongada, siempre aparecen dudas sobre la adaptación: si el inicio será potente pero el final se apagará, o si la chispa simplemente ya no está. En el caso de Williams, el margen de incertidumbre era mayor, porque desde su último partido en el circuito profesional habían pasado más de 1.000 días. Sin embargo, el desempeño del martes dejó la sensación de que el tiempo de inactividad pesó menos de lo que muchos imaginaban, con tramos donde pareció no haber estado fuera.
No era correcto afirmar que ya estuviera en su mejor versión. Hubo fallos poco habituales y dificultades para “encajar” algunas jugadas, pero se notaron como rasgos de óxido esperables después de cuatro años sin competir. Aun así, sus reacciones, especialmente cerca de la red, llamaron poderosamente la atención por lo exigente del contexto.
Con el historial que la precede—competidora nata y ganadora habitual—no sorprendió que Williams saliera decidida a pelear cada punto y a jugar con intensidad. No iba a reaparecer sin estar preparada, y después del partido explicó el trabajo de entrenamiento que la trajo hasta este nivel.
“Mi preparador, Derek, es muy exigente, además de haber sido atleta. Siempre trabajamos juntos. Nos reencontramos y, sí, simplemente la pasamos bien: peleamos y peleamos, y también disfrutamos. Entonces creo que… ya sabes, la velocidad llega con la práctica”, dijo Williams.
Quizá la forma más clara de medir su regreso fue cómo cerró el encuentro: con dos saques directos. El segundo, que terminó siendo el punto decisivo, llegó a 116 millas por hora, mientras que uno previo había marcado 120 mph.
El siguiente desafío será la recuperación y volver a competir el jueves. Pero con el “hielo” ya roto y la sensación de que el ritmo se recuperó rápido, la expectativa de que Serena permanezca en la escena en los próximos meses no hará más que crecer.
El público disfrutó cada intercambio: recinto lleno y ambiente de regreso
El cartel de “completo” estaba bien visible en la taquilla del Queen’s Club el martes por la mañana. Esto sucedió pese a que el clima londinense, siempre impredecible, había complicado la posibilidad de que se jugara tenis durante el lunes, dominado por la lluvia.
Aunque los torneos en Queen’s forman parte fija del calendario británico, no es una garantía que las ediciones salgan siempre agotadas.
El torneo de Londres tuvo presencia local con británicas que ganaron sus partidos individuales, incluidas Emma Raducanu y Katie Boulter. Sin embargo, no hay duda de que la última carrera por conseguir entradas para los encuentros restantes tuvo un detonante claro: el retorno de Williams.
La campeona de 23 títulos de Grand Slam en singles fue recibida con un rugido enorme cuando ingresó a la pista central, y cada punto fue celebrado con una respuesta igual de intensa por parte de la grada.
“Nunca lo había visto así de lleno”, comentó una persona del público. En momentos puntuales, el silencio se rompía con gritos como “¡Vamos, Serena!”.
Nadie genera tanto impacto como Williams, y el martes volvió a demostrarlo.
“Nada que perder”, pero el fuego competitivo sigue intacto
El mensaje que dejó en su conferencia de prensa previa al torneo fue que no sentía presión: Williams recalcó que llegaba con “nada que perder”.
En parte, la frase tiene sentido: su legado y sus logros no se alteran por un resultado puntual. No obstante, eso no significa que para ella ganar no sea importante.
Williams peleó cada punto, mantuvo el foco durante todo el partido y trabajó con insistencia para su compañera. A medida que el encuentro avanzó, se percibió que su impulso por controlar el marcador fue creciendo.
También aparecieron muestras de frustración cuando algunas bolas se le escapaban o cuando no lograba ejecutar lo que buscaba.
En contraste, la mayoría de los puntos conquistados por Williams—ya fuera por ella o por Mboko—terminaban con gestos de celebración, como el clásico “fist pump”. Los triunfos más trabajados se acompañaron al final con un “¡Vamos!” o un “¡Sí!”. La primera sonrisa llegó al final, tras esos dos saques directos.
Cuál será su objetivo final sigue en el aire, incluso para ella, pero no hay duda de que para Williams sigue siendo clave ganar todo lo que pueda.
Mboko, una aliada ideal en la cancha y con química fuera de ella
Cuando Serena Williams se asoció con Victoria Mboko, el contraste generacional fue notable: Williams ya había conquistado siete títulos en singles cuando su compañera, nacida en 2006, llegó al mundo. Asociarse con Williams no sería un reto sencillo, por la magnitud del momento y la atención que genera. Sin embargo, con apenas 19 años, Mboko se mostró capaz de absorber todo con naturalidad. La energía que aporta al escenario es evidente y, de alguna manera, parece contagiar a Williams.
En la cancha, Mboko funcionó como el contrapeso perfecto: compartió la carga y, cuando fue necesario, ayudó a sacar a su pareja de situaciones complicadas. Fuera del ambiente competitivo, se la ve relajada y con una actitud similar a la de Williams: la intención de pasarlo bien.
Tras el partido, la canadiense expresó: “Me siento muy honrada de jugar contigo, Serena. La pasamos muy bien; lo resolvimos ahí afuera. Estoy muy contenta de jugar a tu lado y vamos por más.
“Estoy muy agradecida, primero que nada. No juego tanto dobles, pero creo que compartir la pista me permite aprender mucho”.
Datos del saque final que marcaron el cierre
| Instante | Velocidad registrada |
|---|---|
| Saque directo previo | 120 mph |
| Saque directo definitivo | 116 mph |
- Serena Williams regresó a la competición tras su última aparición en el Abierto de Estados Unidos 2022.
- El retorno se dio en dobles, donde ganó en dos sets con Victoria Mboko.
- La estadounidense reingresó al sistema de controles antidopaje el año pasado.
- Antes del torneo aseguró que no llega con presión y que “nada que perder”.
- El público en el Queen’s Club tuvo un ambiente especialmente cargado por su vuelta, con el recinto anunciado como completo.
- Williams cerró con dos aces, incluyendo uno de 116 mph y otro previo de 120 mph.