Endrick admite la ocasión fallada y promete revancha con Brasil tras caer ante Noruega
Endrick abandonó el estadio con el rostro claramente desencajado, marcado por la eliminación de Brasil y, sobre todo, por la sensación de haber perdido una ocasión clave durante el segundo tiempo cuando el duelo todavía estaba igualado a cero. La selección brasileña acabó quedando fuera del torneo tras caer 2-1 ante Noruega en los octavos de final, un golpe que terminó por cerrar su participación prematuramente.
El delantero reconoció que pudo haber inclinado el partido a su favor y que pretende transformar ese episodio en una lección. Al referirse a la jugada que no concretó, Endrick dejó en claro que la frustración fue grande: “Mucho. Después incluso seguí hablando con Dios; le agradecí por la oportunidad, pero fue un instante en el que podía haberlo hecho mejor. No lo logré, pero le doy las gracias por la ocasión. Voy a trabajar para que no vuelva a pasar”.
Al valorar lo que fue su primera experiencia en un Mundial, Endrick admitió que la competición no terminó de cumplir con lo que imaginaba, aunque subrayó el valor del camino recorrido para poder enfundarse en la camiseta de la selección, un símbolo que, en términos emocionales, se vuelve enorme para cualquier futbolista. Aun con el sabor amargo que dejó una salida temprana, el brasileño se mantiene con una determinación firme de cara al futuro inmediato.
“Fue un Mundial que, claro, no salió como yo esperaba, pero le doy gracias a Dios por la oportunidad. Fue un periodo muy difícil para poder llegar hasta aquí. Fue una experiencia. Voy a trabajar fuerte en los próximos cuatro años para volver a estar”, añadió el atacante, dejando claro que su foco está en la siguiente edición.
Consultado sobre si espera convertirse en el principal referente o el “talisman” de Brasil en el próximo ciclo mundialista, Endrick esquivó cargar con una presión individual tan grande. En su lugar, insistió en que el resurgimiento debe venir desde el conjunto y desde el trabajo colectivo, para reconstruir la confianza del plantel. “Voy a trabajar. Ojalá no sea yo el hombre; ojalá sea todo el mundo el que esté aquí, para que podamos hacer trabajo en grupo. Es lo mejor para Brasil: que todos hagamos un buen trabajo para no volver a pasar por esto”, señaló.
Tras registrar el peor rendimiento mundialista del combinado nacional en 36 años, Carlo Ancelotti y su equipo regresarán a casa para reordenarse y recuperar sensaciones. Brasil contará con una pausa antes de volver a competir durante la ventana internacional de septiembre, y ya tiene confirmados dos partidos amistosos ante Australia: el primero se disputará el 25 de septiembre en Townsville, mientras que el segundo encuentro tendrá lugar cuatro días después en Brisbane.