España, Portugal y Marruecos: definición del sede del Mundial 2030 en el aire
Con el Mundial de 2030 previsto para celebrarse de manera conjunta por España, Portugal y Marruecos, y con además programados partidos especiales de conmemoración centenaria en Sudamérica, la discusión sobre en qué país se levantará la copa se ha convertido en una prioridad de primer nivel dentro del deporte español.
En ese contexto, el presidente de la RFEF, Rafael Louzan, aseguró que mantiene “plena confianza” en que la final del torneo se jugará en territorio español. Desde la federación sostienen que su participación histórica en el proceso de candidatura les otorga una ventaja tanto en el plano moral como en el operativo frente a sus socios marroquíes.
Louzan también se mostró contundente sobre las alternativas dentro de España, al considerar que el partido decisivo debe celebrarse en uno de los dos estadios más simbólicos del país. Durante su intervención ante los medios, dejó clara su postura: “La final del Mundial tiene que ser en el Camp Nou o en el Bernabéu”.
El dirigente explicó, además, por qué España entiende que debe tener preferencia frente al estadio de Casablanca, que se espera que alcance una capacidad cercana a los 115.000 espectadores. Argumentó que sería incomprensible que España no albergara el desenlace: “No se entendería si España no fuera la sede de la final. No hay duda de que España debe acoger la final, porque este Mundial nació en España, entre España y Portugal, y Marruecos se sumó después”.
En la valoración general, el Santiago Bernabéu aparece como el gran favorito por tratarse de una instalación ya finalizada y con tecnología de última generación. Aun así, Louzan reconoció que la magnitud de la remodelación del Camp Nou obliga a tenerla muy en cuenta. Aunque dejó claro que la decisión final corresponde a FIFA, sí destacó con elogios la envergadura del proyecto que se desarrolla actualmente en Cataluña y subrayó el valor de ambas sedes.
“La elección del estadio para la final debe ser evaluada por FIFA. El de Madrid es espectacular, el de Barcelona está en fase de cierre y es cierto que habrá una diferencia de 25.000 espectadores más, y eso no es un detalle menor; es un aspecto importante”, añadió Louzan.
Mientras continúan las conversaciones internas, la federación española centra primero su esfuerzo en evitar que el partido decisivo quede totalmente fuera del país. Marruecos ha presentado un argumento sólido para organizar la final, pero España se mantiene como socio principal dentro del esquema organizativo. En esa línea, Louzan remarcó que los orígenes históricos de la candidatura de 2030 se encuentran en la Península Ibérica, un punto que, a su juicio, debería marcar el lugar donde se juegue la final.
Para cerrar, insistió en que la última palabra la tendrá FIFA y que desde España defenderán sus intereses con firmeza: “La última palabra es de FIFA y vamos a defender los intereses de España. España tiene que ser la sede de la final, ha liderado este Mundial, y tenemos un 55% de peso en la organización”.