Garnacho, ausente en el inicio de Alonso con el Chelsea mientras busca salida
Xabi Alonso ya inició oficialmente su etapa como entrenador del Chelsea en Cobham este jueves, pero en las instalaciones apareció una ausencia que llamó la atención: Alejandro Garnacho no estuvo en las sesiones con el primer equipo. El futbolista, de 22 años, fue autorizado a permanecer al margen mientras intenta encarrilar una salida del club.
La decisión responde a un cambio de prioridades dentro del proyecto deportivo. Garnacho, que llegó a Stamford Bridge con grandes expectativas, ahora figura como prescindible para los Blues, que buscan reorientar su capacidad ofensiva de cara a una etapa de renovación.
Esta pausa en el arranque del trabajo veraniego se entiende en el contexto de la preparación del Chelsea para su gira de pretemporada por Australia, prevista para el 25 de julio. En las últimas horas se ha señalado que Garnacho está enfocándose en conseguir un nuevo punto de partida donde pueda asegurar minutos de forma constante con un rol claro en el once inicial, algo que no logró durante su etapa inicial en Londres, marcada por frustraciones en su debut en la capital.
Desde su fichaje procedente de Old Trafford, por una cifra de 40 millones de libras, el paso por el Chelsea no ha terminado de satisfacer. Pese a firmar un contrato de siete años pensado para sostener su futuro en el club, el extremo no consiguió convencer en el papel que se esperaba de él.
Los números de la última temporada reflejan esa dificultad: apenas sumó 14 titularidades en la Premier League y con frecuencia quedó relegado a un rol secundario, por detrás de otras incorporaciones de alto coste que terminaron teniendo más protagonismo en el ataque.
En términos de impacto global, su rendimiento también fue bajo para el nivel asociado a su trayectoria. Aunque consiguió ocho goles en todas las competiciones, su producción en la liga fue especialmente pobre: solo anotó uno en 24 partidos, un dato que ha pesado en la valoración de la dirección deportiva.
De acuerdo con la información disponible, el Chelsea solo contempla ofertas definitivas para intentar recuperar la mayor parte de lo invertido en su momento. El club ha fijado una tasación de 50 millones de euros (42,5 millones de libras) para el jugador, una cifra que, en caso de concretarse, supondría una ganancia ligera respecto al gasto inicial.
La posibilidad de una salida no se percibe como un escenario aislado, ya que varios equipos de la Premier League y del fútbol europeo estarían siguiendo la situación. Además, la liga saudí aparece como alternativa real: el Chelsea mantiene la esperanza de cerrar una operación en las próximas dos semanas. Incluso se ha indicado que el Manchester United observa de cerca el proceso, debido a una cláusula del acuerdo original por la que los Red Devils recibirían el 10% de cualquier cantidad por la venta, al haberse originado la operación que llevó a Garnacho a Londres.
La salida prevista de Garnacho encaja en la estrategia más amplia que quiere implementar Alonso. En paralelo, el Chelsea ya ha movido piezas en el mercado: autorizó la venta de Tyrique George al Everton, con una cifra que puede alcanzar las 24 millones de libras, y también envió a Jesse Derry a préstamo al Sporting CP.
El movimiento más relevante hasta ahora en la ventana fue la transferencia de Marc Cucurella al Real Madrid por 55 millones de euros. Estas salidas están destinadas a generar margen para una reinversión importante en la plantilla, con el objetivo de mejorar el rendimiento del equipo la pasada campaña, en la que terminó en la décima posición de la clasificación final.