Gary Neville alerta del daño al fútbol inglés tras el caso financiero del City
Gary Neville ha expresado una profunda preocupación por el impacto que puede tener en el fútbol inglés el veredicto contra el Manchester City por los cargos financieros de la Premier League. La resolución concluyó que el club habría presentado una situación económica inflada en más de 900 millones de libras entre 2009 y 2018, un caso que amenaza con afectar a la imagen internacional de la competición.
El exjugador del Manchester United comparó la magnitud del escenario con el Calciopoli, el escándalo que sacudió al fútbol italiano en 2006 y que derivó, entre otras sanciones, en la retirada de títulos y el descenso de la Juventus. Aun así, el Manchester City mantiene su rechazo total a las acusaciones y prepara su respuesta legal.
En declaraciones a The Overlap, Neville sostuvo que no hay motivo alguno para celebrar la situación. “Me produce escalofríos. Es algo estremecedor”, afirmó, antes de advertir de que el fútbol italiano sufrió de forma importante durante los últimos 25 años tras aquel precedente. Para el exdefensa, la Premier League siempre se ha presentado como una referencia de integridad frente a escándalos de corrupción, dopaje, amaños o arbitrajes en otras ligas, pero ahora su propia credibilidad está bajo examen.
“La Premier League es el mayor producto de exportación de nuestro país”, remarcó Neville. En su opinión, la conversación sobre Inglaterra en buena parte del mundo gira alrededor de clubes como Liverpool, Manchester United o Arsenal y de la propia competición, por lo que considera que el proceso está deteriorando gravemente su reputación.
La apelación y el castigo reclamado por Neville
El Manchester City tiene hasta el viernes para presentar formalmente la apelación contra el dictamen. El club confía en disponer de pruebas concluyentes para defender su posición y limpiar su nombre, aunque Neville cuestionó que una reducción de puntos o incluso la retirada de trofeos represente una respuesta suficiente si se ratifica la gravedad de los hechos.
Para el antiguo internacional inglés, la sanción más contundente debería dirigirse a la propiedad de la entidad. “La única medida que sería justa tendría que acarrear consecuencias enormes; la mayor sería apartar a los propietarios”, señaló. Neville entiende que esa sería la verdadera inquietud para la jerarquía del City y calificó de “dopaje financiero a escala industrial” las infracciones por las que el club ha sido declarado culpable.
La apelación abre ahora una fase decisiva para la Premier League, sometida a una fuerte presión para cerrar el caso con una resolución definitiva y vinculante. El desenlace no solo determinará las consecuencias para el Manchester City, sino que también puede condicionar la confianza en la integridad del fútbol inglés a largo plazo.