Graham Scott rebate a Mike Dean: niega los “juegos” del arbitraje en la Premier
La polémica en el arbitraje británico creció tras las declaraciones de Mike Dean, exréferi de la Premier League, sobre supuestos “juegos” durante los partidos para comprobar cuánto tiempo podía dejar pasar sin sancionar. Graham Scott, también exárbitro de máxima categoría, salió al paso y negó esos hechos, calificándolos de “clickbait”.
Quick facts
- Mike Dean aseguró en un podcast que “jugaba” a ver cuánto tardaba en pitar una falta en partidos de la Premier League.
- Dean dijo que llegó a estar entre 20 y 25 minutos sin silbar, antes de que existiera VAR.
- Graham Scott negó las versiones y las tildó de “clickbait” y “nonsense”.
- Keith Hackett, exjefe de Dean en PGMOL, sostuvo que con sistemas de control no era posible hacer lo que se afirma.
- Pro Ref no respondió a consultas cuando ESPN contactó para comentar el asunto.
Dean contó el episodio durante esta semana en el podcast de Jamie Vardy. El exárbitro describió que, como “una broma”, dentro de los partidos llegaban a arrancar y comprobar hasta cuándo podían continuar sin recurrir al silbato. En su relato, explicó que lo habría hecho en varias ocasiones en la Premier League y que el contexto era previo a la llegada del VAR.
El exréferi detalló que llegó a mantener el ritmo del juego durante unos 20 o 25 minutos sin indicar una infracción con el pitido, en lo que presentó como una prueba personal de “dejar seguir”. Sus palabras provocaron una reacción inmediata en el entorno arbitral y abrieron dudas sobre el funcionamiento y el control en los encuentros.
La respuesta de Graham Scott: “no es verdad”
Graham Scott, quien arbitró en la Premier League entre 2015 y 2025, aseguró que lo relatado por Dean no corresponde con la realidad. Scott explicó que trabajó con Mike Dean en numerosas ocasiones y remarcó que esas historias “no son verdaderas”, además de expresar que le parece lamentable que se utilicen este tipo de afirmaciones para llamar la atención.
En sus comentarios, Scott sostuvo que el contenido funciona como un reclamo mediático, al que comparó con el “audio equivalente” de un señuelo digital. También añadió que considera que Dean habría adoptado una imagen pública alejada de lo que ocurría en el día a día, y sugirió que esa postura podría haber sido una forma de “afrontar” la situación.
Keith Hackett: los sistemas de vigilancia lo impedirían
La controversia también encontró respaldo en Keith Hackett, quien fue responsable de Dean en Professional Game Match Officials Limited (PGMOL). Hackett defendió que, con los mecanismos de evaluación y seguimiento en funcionamiento, un árbitro no podría realizar lo que Dean dice haber hecho.
Hackett recalcó que el análisis de los rendimientos de los colegiados es minucioso y que, cuando él estaba al mando, las actuaciones se examinaban de manera forense. Con ese argumento, concluyó que Dean no pudo haber llevado a cabo las acciones descritas, y afirmó que la reputación del exárbitro habría quedado perjudicada por las consecuencias del escándalo.
Por su parte, Pro Ref no emitió una respuesta cuando fue consultado para comentar las afirmaciones de Dean. Mientras tanto, el caso reaviva el debate sobre el arbitraje en el fútbol inglés y sobre qué tan realistas y verificables son las historias que, desde la experiencia, se cuentan en medios y formatos de entretenimiento.