Gianni Infantino aprovechó la final del Mundial femenino sub-20 para reforzar su presencia pública en pleno pulso por la presidencia de la FIFA. El dirigente entregó el trofeo a Cristina Librán, capitana de España, tras el título conquistado por la selección en Lodz, Polonia, al cierre de un torneo de 24 equipos que estuvo amenazado por un boicot europeo.
La imagen tuvo una lectura que fue más allá de la celebración española. Infantino, presidente de la FIFA desde 2016, atraviesa una carrera decisiva hacia el Congreso de marzo, donde necesitará una mayoría simple de 106 votos entre las 211 federaciones afiliadas para prolongar su mandato.
Una crisis que puso en riesgo el torneo
Hace apenas dos meses, la continuidad del presidente parecía seriamente comprometida tras su fallido intento de obtener 20.000 millones de dólares mediante la venta de una participación en futuros torneos de la FIFA, incluido de forma destacada el Mundial masculino. La operación se planteó con Thrive Capital, firma de capital riesgo de Nueva York dirigida por Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
El proyecto, que inicialmente manejó un círculo reducido de asesores, provocó una fuerte reacción entre las principales confederaciones. UEFA, Concacaf y la AFC reclamaron públicamente su salida, mientras que el organismo europeo anunció que no participaría en competiciones de la FIFA mientras Infantino siguiera en el cargo.
La amenaza afectaba directamente al Mundial sub-20 femenino, porque Polonia era el país anfitrión. Además, UEFA preparó una denuncia penal contra su antiguo secretario general por una supuesta gestión irregular relacionada con el intento de comercializar derechos de la Copa del Mundo. El plan preveía, entre otros efectos, un ingreso inmediato de 20 millones de dólares para cada una de las 211 asociaciones nacionales.
La presión perdió fuerza el 26 de agosto, cuando UEFA retiró su advertencia de boicot tras recibir garantías de que no volvería a impulsarse una iniciativa de ese tipo sobre la venta de participaciones de los torneos. Con ello, la cita mundialista pudo disputarse en Polonia y terminó con España levantando el título el domingo.
Una gira para asegurar apoyos
Infantino llegó a Lodz después de un vuelo nocturno de 8 horas y 40 minutos desde Antigua en un Gulfstream de Qatar Executive, facilitado por Qatar Airways. La FIFA sostiene que sus desplazamientos se organizan normalmente en vuelos comerciales, incluidos servicios de bajo coste, aunque utiliza chárteres privados cuando entiende que resultan más eficientes y rentables.
El trayecto formó parte de una intensa agenda internacional con evidente valor electoral. Durante la última semana, el presidente visitó Arabia Saudí para presenciar partidos de la Copa del Golfo Arábigo, además de Jamaica, Islas Vírgenes Británicas, San Cristóbal y Nieves, y Antigua. También mantuvo reuniones en Nueva York con el presidente de la Federación de Pakistán, el primer ministro de Bután y el presidente de Kenia.
La actividad busca consolidar el respaldo de federaciones que han recibido financiación e inversiones en infraestructuras durante sus diez años de mandato. Aunque Concacaf se ha posicionado contra su continuidad, varias asociaciones caribeñas ya han expresado públicamente su apoyo individual al actual presidente.
- Atiba Harris, presidente de la federación de San Cristóbal y Nieves, afirmó que su país seguirá respaldando la visión de Infantino.
- Kieron Edwards, máximo responsable de Trinidad y Tobago, ratificó su apoyo total y destacó que la FIFA es el principal sostén de sus proyectos de infraestructura.
- Michael Ricketts, presidente de la federación jamaicana, declaró que votará por Infantino y espera que sea reelegido.
Sin rival confirmado a dos meses del cierre
Victor Montagliani, presidente de Concacaf y vicepresidente de la FIFA, aparece como el aspirante con mayores opciones de enfrentarlo. El canadiense, de 61 años, podría contar con el respaldo de UEFA, AFC y Concacaf, pero todavía no ha anunciado su candidatura. El plazo para presentar aspirantes vence el 18 de noviembre.
La posibilidad de una candidatura alternativa podría aclararse tras la Asamblea General de European Football Clubs, prevista esta semana en Copenhague. La oposición al presidente se mantiene, y su decisión de recurrir al especialista en marketing Martin Sorrell refleja la importancia que concede a blindar la campaña.
En el entorno de Infantino existe confianza en que dispone ya de los votos necesarios si finalmente decide presentarse. La estrategia ha consistido en mantener una presencia constante entre las asociaciones, con reuniones, inauguraciones de instalaciones financiadas por la FIFA y contactos directos con dirigentes de todos los continentes.
Desde la FIFA defienden que el presidente sigue centrado en escuchar a las federaciones y desarrollar el fútbol a escala global, sin dejarse distraer por la controversia. Por ahora, esa actividad contrasta con la ausencia de un adversario oficial y le permite recorrer el terreno electoral con ventaja antes de la votación de marzo.