Inglaterra sueña con romper su maldición: el plan para asaltar una semifinal
Desde que la Copa Jules Rimet comenzó a brillar en el Wembley de hace más de seis décadas, Inglaterra ha vivido obsesionada con una idea: emular a los inmortales de 1966. Cada gran cita internacional ha sido una nueva oportunidad para romper una sequía que pesa en la espalda de generaciones enteras de aficionados.
En ese camino, algunos equipos se han acercado más que otros. En el Mundial de 1990, la selección inglesa avanzó hasta semifinales con un papel relevante de figuras como Gazza y Gary Lineker. Más tarde, en 2018, Sir Gareth Southgate volvió a colocar a los “Tres Leones” en la misma instancia, además de encadenar finales consecutivas en la Eurocopa.
Sin embargo, la llamada “Generación Dorada” no logró ir más allá de los cuartos de final en ningún torneo. Aun así, la esperanza no se apaga: la afición, ansiosa por volver a saborear el éxito, sigue creyendo que el momento puede llegar. Cristiano Ronaldo, por su parte, se convirtió en un obstáculo enorme en duelos contra Owen, Rooney, David Beckham y compañía.
Ahora, Inglaterra vuelve a pisar una semifinal en suelo norteamericano. Lionel Messi, una de las figuras más determinantes de la historia del fútbol, se prepara para un primer cara a cara con el conjunto inglés en su carrera, en una etapa que además sigue rompiendo marcas. El reto para el equipo de Thomas Tuchel será enorme: Messi puede generar problemas constantes. Pero Inglaterra también confía en que sus propios protagonistas puedan marcar la diferencia cuando el partido exija carácter.
Uno de esos nombres es Jude Bellingham, quien ha retomado un rol decisivo con el Real Madrid. Tras lo que hizo en la Eurocopa 2024, el mediocampista volvió a convertirse en un referente ofensivo: acumula seis goles en igual número de partidos, incluyendo dobletes cruciales contra México y Noruega.
Owen: “Si vamos a ganar un Mundial, necesitamos varios como Bellingham”
Michael Owen, exdelantero inglés y embajador del Reino Unido para Casino.org, fue consultado sobre si Bellingham ha heredado el protagonismo de aquellos futbolistas que supieron encender partidos grandes, mencionando directamente la estela de Gascoigne y Rooney. Owen dejó claro su entusiasmo: “Estamos hablando de uno de los mejores, ¿no? Sigue siendo joven, pero aparece en torneos grandes. Juega en el Real Madrid, es de los hombres estrella del equipo y, obviamente, es de los mejores futbolistas del mundo”.
El exatacante también recordó lo sorprendente que resultaba ver dudas sobre su lugar en el equipo o incluso sobre si debía salir: “Da bastante miedo que haya habido gente que discutiera si debía ir o si debía estar en la selección. No tenemos tantos jugadores de nivel mundial y tratar de quitar a uno de ellos es algo muy fuerte”.
Además, Owen subrayó sus atributos físicos y su mentalidad: “Es excepcional. En lo físico es como un Rolls-Royce: la forma en que se mueve, cómo corre, la distancia que cubre, el terreno que abarca. También a nivel mental, porque en ocasiones grandes se activa”.
Para Owen, el Mundial no se gana con una sola pieza: “Si queremos ganar un Mundial, necesitamos tres o cuatro jugadores en ese nivel. Francia y equipos así tienen literalmente cuatro o cinco futbolistas al máximo nivel. Nosotros tenemos uno o dos. Harry Kane no estará aquí para siempre. El presente importa, pero para ganar un Mundial necesitamos varios Jude Bellingham. Y sí, es el tipo de jugador alrededor del cual puedes construir un equipo”.
El momento de Bellingham ha llevado a algunos a imaginar una posible vuelta a la conversación por el Balón de Oro. Owen recordó que él mismo sabe lo que significa ganar ese premio: lo logró en 2001 y sigue siendo el último inglés en levantarlo.
En paralelo, Harry Kane también aparece en el mapa del “Balón de Oro” con números sobresalientes: después de la temporada previa en la que marcó 61 goles con el Bayern Múnich, el delantero se mantiene en la pelea. No obstante, el gran problema para ambos es que Francia ha mostrado una amenaza real de cara al Mundial de 2026, pese a que el equipo se despidió en la competencia al caer contra España. En esa ofensiva francesa se citan nombres como Kylian Mbappé y Michael Olise, mientras que Lamine Yamal, si brilla en la final, también podría colarse en la conversación.
“Depende de quién gane el Mundial”
Cuando Owen fue presionado sobre si Bellingham entra entre los aspirantes a “mejor jugador del planeta”, respondió con una condición: “Depende de quién gane el Mundial. Si nosotros lo ganamos, entonces sí, creo que tiene una gran oportunidad”.
El exdelantero añadió un matiz clave: “Si ganamos el Mundial, lo que Harry Kane ha hecho en el fútbol de clubes podría inclinar la balanza a su favor. Pero nunca se sabe: si Jude Bellingham marca el gol que decida en la final del Mundial, eso inclina la balanza hacia él”.
Y cerró con una idea práctica: “Primero, hay que ganar el Mundial para que uno de esos dos se lleve el reconocimiento. Y si lo logramos, todo dependerá de lo que ocurra en semifinal y final, porque ambos han tenido Mundial muy buenos, hay que decirlo”.
Kane y Bellingham suman seis goles cada uno en el torneo insignia de FIFA. Entre los dos han llevado a Inglaterra hasta el último cuatro, superando obstáculos que incluyen defensas cerradas, la altitud y temperaturas sofocantes en el camino.
La siguiente parada es Messi y Argentina. Owen, además, recordó su propia historia con la selección albiceleste: se hizo notar en el escenario más grande al anotar un gol solitario espectacular contra Argentina en el Mundial de 1998. Años después, regresó para atormentar a la misma selección cuando firmó un doblete decisivo al final de un amistoso en noviembre de 2005, que sería la última vez que viejos rivales se encontraron cara a cara.
Bellingham y Kane, mientras tanto, esperan escribir otro capítulo en Atlanta, aunque Owen cree que el equipo necesita un poco más de apoyo alrededor. Reconoce el corazón y el espíritu mostrados hasta ahora, pero insiste en que en algunos tramos el rendimiento ha sido demasiado acelerado y hace falta más inteligencia para sostener el trabajo y completarlo con recursos.
Owen pide calma: “No podemos mantener la pelota así”
Owen fue directo al comentar el partido contra México, en el que su actuación fue vista por muchos como la mejor de la historia reciente: “Estoy totalmente de acuerdo. Quizá fui un poco atípico en el encuentro contra México. Todos dicen que fue la mejor actuación que han visto en su vida. Yo creo que estaba viendo otro partido”.
Según él, lo que predominó fue la intensidad dramática más que el control: “A mí me pareció lo más dramático. Hemos vivido juegos muy dramáticos con Inglaterra durante los años, pero pensé que fue emocionante, fue dramático, fue heroico… y sí, fue una buena actuación. Pero como tú dices, en el primer tiempo no pudimos mantener la pelota durante tres pases seguidos. Y cuando bajamos a diez hombres, no pudimos sostener dos pases. La mitad del tiempo solo estábamos despejando”.
El exdelantero quiso dejar claro que ese estilo no puede repetirse como receta para derrotar a rivales del calibre de Francia: “No es un rendimiento que piensas: ‘bien, repetimos esto contra Francia y los ganamos’. Ni de broma. No hay forma de que juguemos así contra Francia, porque nos van a dar una paliza. Tenemos que jugar mejor que eso”.
Owen reconoció que hubo factores especiales que inflaron la épica, como la expulsión: “Fue genial por muchas otras cosas y, claro, por la tarjeta roja y todo lo demás, fue increíble. Como dije, fue heroico y muchas cosas más”. Pero insistió: “Aun así, creo que todavía hay más. Siempre puede haber actuaciones aún mejores de estos jugadores”.
También lanzó una comparación con Noruega: “Podrías argumentar que Noruega jugó mejor que nosotros. ¿Cuántos jugadores de Noruega podrían entrar en nuestro equipo? Ninguno. Quizá uno. Si prefieres [Erling] Haaland a Kane, de acuerdo, discutamos, pero ellos jugaron mejor que nosotros”.
Su conclusión fue clara para el tramo decisivo: “Así que podemos jugar mucho mejor y lo necesitaremos. Y creo que los rivales que vienen —ojalá— nos obligarán a mostrar versiones mejores. Es algo natural: puedes elevarte en partidos de ese nivel. Siento que vamos a tener que jugar mejor y lo haremos”.
Para Owen, el duelo con Messi y con los campeones vigentes del fútbol mundial coloca a Inglaterra en un escenario ideal: la ocasión para demostrar su valor, respaldar decisiones discutidas de Tuchel y, de paso, regalarle a su afición una noche para gritar en las gradas.
Atlanta, el Mercedes-Benz Stadium y el sueño de “doble corona”
La idea es que en el Mercedes-Benz Stadium de Georgia suene nuevamente “Wonderwall” de Oasis, acompañada por “Three Lions”. Si Kane o Bellingham logran llevar el fútbol “a casa”, las posibilidades de una doble alegría crecen: Mundial y Balón de Oro en la misma era, con los libros de historia reescribiéndose y el inicio de un nuevo ciclo de éxito para Inglaterra.