Inquietud en Kansas City: Inglaterra se refugia por alerta de tornado
La selección inglesa dirigida por Thomas Tuchel tuvo un inicio inquietante de su aventura en el Medio Oeste estadounidense el sábado por la noche. Apenas unas horas después de aterrizar en Kansas City, tras una etapa de trabajo en Florida, el equipo se vio obligado a permanecer en el hotel mientras las autoridades locales emitían avisos de emergencia de alto nivel en toda la región.
Antes de ese giro, la delegación había completado una sesión de entrenamiento comunitario en Swope Soccer Village, en medio de un calor sofocante. Sin embargo, el panorama cambió con rapidez cuando avanzó un frente tormentoso importante. Poco después de las 20:00 horas del sábado, los futbolistas recibieron en sus teléfonos mensajes automáticos del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) advirtiendo sobre un “Severe Thunderstorm Warning”, con recomendaciones explícitas de resguardarse “en un edificio sólido y lejos de las ventanas”. En el aviso también se reflejaban temores de vientos que podrían alcanzar hasta 80 millas por hora.
La situación se volvió aún más seria alrededor de las 20:30, cuando el NWS ajustó la gravedad del riesgo. En el condado de Johnson, Kansas—donde se ubica el hotel del plantel—se decretó un “Tornado Watch”. Al mismo tiempo, en el condado de Jackson, en Missouri—donde se encuentra el campo de entrenamiento y donde el equipo había realizado su primera práctica de la tarde del sábado—se emitió un “Tornado Warning”.
Mientras el grupo permanecía recluido en el alojamiento para priorizar la seguridad, los efectos de la tormenta se sintieron en la zona. Hubo reportes de que un tornado llegó a tocar tierra en Missouri, aunque sin ubicarse en las inmediaciones directas de Kansas City. A pesar de la preocupación, varios integrantes del cuerpo técnico y del plantel seguían el desarrollo del torneo mientras veían la transmisión del partido entre Escocia y Haití, aunque la cobertura en Fox se interrumpía con frecuencia y, finalmente, fue desplazada por emisiones en vivo centradas en la emergencia meteorológica.
La noche del sábado dejó rachas fuertes y lluvia en Kansas City, y el temporal también provocó cortes de energía para numerosos residentes. Pese a ello, el plan deportivo del equipo se considera mantenido: la intención es volver a Swope Soccer Village el domingo por la mañana para cumplir con los últimos ajustes en suelo de Kansas City. Desde ahí, la atención se enfocará por completo en su llegada a Dallas, donde el 17 de junio se medirán con Croacia en el que será el estreno del Grupo L, uno de los duelos más esperados de la primera fase.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa una preocupación creciente para los organizadores de torneos en Norteamérica: el clima de verano extremo. El fenómeno se ha convertido en una constante para grandes eventos de fútbol en la región, y el año pasado el Mundial de Clubes ya vivió retrasos o reprogramaciones por rayos y tormentas severas. En el Mundial actual, se repiten obstáculos logísticos desde antes de los partidos: ya hay alertas meteorológicas activas para dos encuentros del domingo, Suecia contra Túnez en Monterrey, México, y Costa de Marfil contra Ecuador en Filadelfia.