Irlanda venció a Israel tras rechazar el saludo por la guerra en Gaza
Irlanda resolvió con autoridad su compromiso de la UEFA Nations League ante Israel y se impuso por 3-0 en Debrecen, Hungría, en un partido condicionado por la tensión previa y las protestas relacionadas con la guerra en Gaza. El equipo irlandés trasladó su postura antes del inicio y después firmó una victoria contundente en menos de media hora.
Un mensaje antes del pitido inicial
- Durante el himno israelí, los futbolistas de Irlanda bajaron la mirada y permanecieron con las manos detrás de la espalda.
- El capitán Dara O’Shea mantuvo esa posición en el sorteo de campo. Saludó a los árbitros, pero no estrechó la mano del capitán rival, Manor Solomon.
- El encuentro se disputó ante una asistencia muy reducida. Entre los seguidores presentes había un pequeño grupo de aficionados irlandeses que conservó sus entradas pese a cancelaciones previas.
- El guardameta suplente Gavin Bazunu no participó en la cita, al decidir boicotearla por sus convicciones personales ante el conflicto.
Irlanda sentenció el duelo en 25 minutos
El conjunto dirigido por Heimir Hallgrimsson aisló la carga extradeportiva con un inicio demoledor. Troy Parrott abrió el marcador en el minuto 13 y Adam Idah amplió la diferencia apenas tres minutos más tarde.
La superioridad irlandesa quedó consolidada en el 25′, cuando Jack Moylan convirtió el tercero. El delantero celebró el tanto besando con intensidad su brazalete negro y, a continuación, el escudo de su selección.
Con el partido prácticamente definido antes de la media hora, Israel trató de cambiar el rumbo tras el descanso. Irlanda, sin embargo, sostuvo su portería a cero gracias a las intervenciones de Caoimhin Kelleher, decisivo en los mejores momentos ofensivos de su rival.
- Parrott marcó el 1-0 en el minuto 13.
- Idah elevó la ventaja al 2-0 en el 16′.
- Moylan cerró el resultado con el 3-0 en el 25′.
- En torno a la hora de juego, Idah y Raz Shlomo protagonizaron un encontronazo que derivó en una tarjeta amarilla para cada uno, mostradas por el árbitro alemán Harm Osmers.
Hallgrimsson valora la respuesta del equipo
El seleccionador irlandés admitió que la disputa del encuentro generaba reacciones contrapuestas. “Al jugar hacemos que unas personas se enfaden y otras se sientan satisfechas. Ganar probablemente agrada a todos, aunque habrá quienes sigan molestos porque se jugó”, expresó tras el encuentro.
Hallgrimsson puso el foco en la respuesta de sus futbolistas más que en su propia figura. “No se trata de mí. Los jugadores mostraron en el campo el deseo de expresar algo; son futbolistas y querían hablar con sus acciones”, señaló.
Irlanda afrontará la próxima ventana internacional con el impulso de un triunfo amplio y la intención de concentrarse en su recorrido deportivo dentro de la Nations League.