Italia remonta a Estados Unidos en el estreno del Mundial Sub-20 femenino
Estados Unidos comenzó con derrota su recorrido en el Mundial Sub-20 femenino al caer por 2-1 ante Italia en Łódź, Polonia. El tropiezo obliga al equipo estadounidense a reaccionar de inmediato en un Grupo D exigente, con Japón como próximo rival.
Micayla Johnson adelantó a las estadounidenses en el minuto 18, al aparecer en el segundo palo para empujar un centro de Emeri Adames hacia una portería desguarnecida. Sin embargo, Italia respondió antes del descanso y completó la remontada en la segunda parte.
Paola Fadda firmó el 1-1 a cinco minutos del intermedio. La jugada nació tras varios duelos ganados por el conjunto italiano desde su propio campo y terminó con una transición que la atacante resolvió después de que Caroline Birkel realizara una primera intervención.
El tanto decisivo llegó en el 59′. Ella Bard perdió el balón en la banda, Italia envió un centro al área y Birkel no pudo controlar el envío. Giada Pellegrino Cimo aprovechó el balón suelto para marcar el 2-1 definitivo.
Un empate anulado y un desafío inmediato
Estados Unidos buscó el empate hasta el final y creyó encontrarlo en el tiempo añadido. Kennedy Fuller remató al poste y Sealey Strawn recogió el rebote para enviar el balón a la red, pero la acción fue anulada por fuera de juego. La revisión de vídeo confirmó una posición adelantada por un margen mínimo.
La victoria tuvo un significado especial para Italia: fue su primer triunfo en una Copa del Mundo Sub-20 femenina. En sus dos participaciones anteriores, las italianas no habían superado la fase de grupos y solo habían sumado dos empates. Su última presencia había sido en 2012, precisamente la edición en la que Estados Unidos conquistó por última vez uno de sus tres títulos del torneo.
El siguiente compromiso estadounidense será el miércoles frente a Japón, vigente campeona asiática y selección que derrotó 2-1 a Nueva Zelanda en la otra jornada inaugural del grupo. Japón fue subcampeona hace dos años y, en sus cinco participaciones más recientes —no disputó la edición de 2014—, siempre terminó entre las tres primeras. Además, Estados Unidos no ha conseguido vencer a las japonesas en sus tres enfrentamientos previos en este Mundial Sub-20.
La fase de grupos se cerrará el sábado contra Nueva Zelanda. De los 24 participantes, 16 accederán a octavos de final: avanzarán los dos primeros de cada zona y cuatro de los seis terceros clasificados.
Las ausencias condicionan la convocatoria
El debut también reaviva el debate sobre el desarrollo de las futbolistas jóvenes en Estados Unidos. Emma Hayes, seleccionadora absoluta, había expresado recientemente su preocupación por la falta de experiencias internacionales en las categorías formativas. Para la técnica, el Mundial Sub-20 representa una etapa determinante en la evolución de las jugadoras, y puso como referencia el éxito de España en el fútbol juvenil como base de su posterior conquista del Mundial absoluto de 2023 y de su actual condición de número uno del ranking.
La competición no coincide con una ventana internacional de la FIFA, por lo que los clubes no están obligados a ceder a sus futbolistas. Estados Unidos, al igual que otras potencias como Inglaterra, no pudo contar con varias jugadoras Sub-20 que ya compiten como profesionales.
- Las centrocampistas Claire Hutton y Kimmi Ascanio no fueron liberadas.
- También faltaron la defensora Jordynn Bugg y la atacante Alex Pfeiffer.
- Lily Yohannes, mediocampista de OL Lyonnes, tampoco integra la lista mundialista.
Algunas profesionales, entre ellas la capitana Fuller, se incorporaron tarde a la concentración tras jugar el pasado fin de semana con sus equipos de la NWSL. Aun con esas bajas, siete de las once titulares estadounidenses frente a Italia militan en clubes de la liga profesional estadounidense.
La seleccionadora Sub-20, Vicky Jepson, había lamentado antes del torneo que futbolistas preparadas durante diez meses para esta cita se quedaran sin la posibilidad de competir. Jepson explicó que la federación busca evitar que las jugadoras queden atrapadas entre las necesidades de sus clubes y las de la selección, aunque reconoció que la situación no estaba bajo su control.