Jedinak responde críticas y confía en el plan de Australia para Paraguay
BERKELEY, California — Mile Jedinak salió al paso de las críticas que recibió el enfoque de los Socceroos tras su derrota por 2-0 ante Estados Unidos, celebrando que lo ocurrido en la segunda mitad ya dejó la base para reaccionar y volver a competir con fuerza frente a Paraguay.
El equipo australiano sufrió un golpe temprano: desde el silbatazo inicial, el conjunto local fue encima con intensidad y el Socceroos terminó cayendo 2-0 en Seattle el pasado viernes. Con ese resultado, el equipo dirigido por Mauricio Pochettino aseguró el liderato en el Grupo D.
En los días posteriores, varios exfutbolistas que defendieron la camiseta australiana —y que coincidieron en la selección con Tony Popovic y con Jedinak— cargaron con dureza contra la forma de encarar el partido. El foco estuvo especialmente en una decisión concreta: sacar del once inicial a Nestory Irankunda y Connor Metcalfe, quienes habían sido autores de los goles en la victoria del combinado australiano por 2-0 ante Türkiye.
En la cobertura televisiva, Harry Kewell defendió con claridad la necesidad de ir a buscar el partido: “Tienes que lanzarte. Es tu única oportunidad de jugar un Mundial, son cada cuatro años. Hay que atacar”. Por su parte, Mark Schwarzer consideró que el plan no permitió competir desde el inicio y sostuvo: “Sentí que no nos dimos una oportunidad en los primeros 45 minutos. Pensé que tácticamente estaba mal, y que las elecciones fueron incorrectas”.
También se escucharon posturas más tajantes. Mark Bosnich señaló en un programa deportivo que el once “ya daba por terminado el partido antes de que empezara”. En el Daily Telegraph, Robbie Slater fue más directo al escribir que “Popovic eligió a Mathew Leckie y a Nishan Velupillay, que no tenían temporadas destacadas en la A-League, y por eso perdimos. No le dimos opciones al equipo para inquietar a Estados Unidos”.
Jedinak se mostró molesto, aunque sin romper el diálogo, cuando esas críticas de sus compañeros internacionales fueron trasladadas a él el domingo. Aun así, quiso marcar una idea central: el plantel que entrenaba en California compartía los mismos criterios y trabajaba bajo una misma hoja de ruta.
“Cada quien tiene derecho a opinar”, afirmó Jedinak. “Está perfecto. No vas a conseguir que todo el mundo esté feliz, lo entendemos. Pero lo que pasa es que nosotros tenemos acceso a los futbolistas todo el tiempo, y las decisiones se toman. Nunca es fácil”.
El excapitán subrayó el componente competitivo que hay detrás de cada elección de alineación: “Nadie quiere quedarse fuera. Especialmente cuando estás jugando un Mundial, cuando hay algo en juego y cuando representas a tu país. Cualquier futbolista —o exfutbolista— te dirá que cuando no te nombran en la alineación duele un poco. Deberían sentirlo, porque eso es parte de la competitividad. No siempre coincide con la opinión de alguien, y es imposible contentar a todos”.
Luego explicó el marco que, según él, debe mantenerse dentro del grupo: “Lo que está claro es cómo se llegó a esa decisión y cuál fue la conversación alrededor. Ustedes no tienen acceso a eso y tampoco lo tendrán, porque debe quedarse dentro. Y la forma en que ese mensaje llega a los jugadores depende de nosotros como cuerpo técnico. Y la manera en que ellos respondan como grupo es cosa de ellos; todo eso tiene que mantenerse así”.
Jedinak cerró insistiendo en la necesidad de enfocarse en lo controlable: “Van a existir opiniones y todos tienen derecho a tenerlas. Yo no me ofendo. Aprendí hace mucho que debes mantenerte centrado en lo que puedes controlar. Si la gente da una opinión informada, no pasa nada. Lo importante es cómo avanzamos a partir de ahí. Tenemos claro qué necesitamos hacer y cómo debemos encarar el partido, o cualquier situación. Intentamos ejecutarlo lo mejor posible”.
Más allá de los debates, el propio Jedinak entiende que el cambio de ritmo del segundo tiempo fue clave. Aunque la primera parte se describió como un tramo “plano” y con poca energía, la reacción llegó después. Para el mediocampista, esa mejora no fue tanto porque Estados Unidos bajara el ritmo, sino porque el Socceroos logró ajustar y crecer en intensidad para transformar el guion.
Ahora, la misión es trasladar ese impulso al siguiente compromiso: el duelo ante Paraguay se jugará en Santa Clara el jueves. Un triunfo o un empate le permitiría a Australia amarrar el segundo puesto y asegurar un cruce contra el segundo clasificado del Grupo G en Dallas. En cambio, una derrota obligaría al equipo a esperar otros resultados en simultáneo, antes de saber si avanzará como uno de los ocho mejores terceros.
Jedinak también reflexionó sobre el golpe emocional que deja un partido así y cómo se gestiona internamente: “La decepción es una parte. La decepción es una mitad del fútbol. Cuando haces el balance de las cuatro mitades, hemos tenido tres que fueron positivas. Partes desde ahí y refuerzas ese mensaje con los chicos. Así es exactamente como se les ha planteado”.
El exjugador remarcó el aprendizaje colectivo: “Lo fundamental es que comprendan dónde y cómo se pudo gestionar mejor la primera mitad. Eso lo hacemos como equipo: lo analizamos como equipo. Y una vez hecho eso, miramos hacia lo que viene”.
Además, Jedinak quiso reconocer el mérito de la reacción ante Estados Unidos como algo nacido desde el propio grupo: “Creo que lo hicieron ellos mismos. Una mitad de fútbol cambió por completo en el segundo tiempo. Así que no tiene que ver conmigo: ellos salieron y lo hicieron. ¿A lo mejor es un poco más de creencia? ¿Cómo se produce? Es porque ejecutaron lo que se les pidió, y al final asumieron la responsabilidad. Se merecen un crédito enorme por eso, porque no es sencillo”.
Finalmente, dejó una advertencia y un mensaje de continuidad para el jueves: “Todos se quedaron juntos. Es lo que necesitas en esos momentos y es lo que volverás a necesitar el jueves por la noche”.