Jocelyn Erickson: la receptora zurda que rompe moldes en Athletes Unlimited
En la lista de rarezas deportivas que la gente suele asociar con la fantasía —como el pie grande o el monstruo del lago— ahora aparece una más, pero con base real: una receptora zurda que lanza con la mano izquierda en un circuito profesional. En la Athletes Unlimited Softball League, esa historia ya tiene rostro y rendimiento. Se trata de Jocelyn Erickson, guardacostas de los Chicago Bandits, quien en su temporada como novata ha dejado claro que la combinación “zurda y detrás del plato” no es mito: es talento.
Erickson, la novata zurda con credenciales de Florida
Erickson llega a la AUSL como rookie y como ganadora del Golden Ticket en la Universidad de Florida. Allí acumuló reconocimientos durante su etapa universitaria, incluyendo un par de premios Rawlings Gold Gloves. Su llegada al circuito tiene un componente especial: no solo es un salto de nivel, también representa una continuidad de una carrera forjada con antecedentes en el mismo rol.
En lo que va de la campaña, la receptora ya ha estado detrás del plato en juegos donde Amber Fiser ha lanzado joyas. Y aunque su zurdez dentro del equipo la hace destacar, Erickson no se ve a sí misma como una anomalía.
Datos y antecedentes que acompañan su llegada
- Ganadora del Golden Ticket procedente de la Universidad de Florida.
- Reconocimientos Rawlings Gold Gloves en su etapa universitaria.
- En su primer tramo en la AUSL ya ha trabajado como receptora en victorias con Amber Fiser como abridora.
Por qué la zurda detrás del plato es poco común (y cómo lo enfrenta)
En el béisbol y la softbol existen argumentos repetidos en contra de que los zurdos ocupen algunas posiciones inusuales para su bateo o lanzamiento, especialmente en el cuadro, por el ángulo y el tiempo extra que implica girar para tirar a primera tras una rola. También se ha señalado que los doble plays pueden volverse más incómodos y, en ciertos escenarios, más riesgosos para los zurdos en segunda y en el short.
Sin embargo, en el caso de la receptoría no hay una regla que lo prohíba. Lo que sí ocurre es que sucede raramente. En las Grandes Ligas, el último zurdo registrado como receptor fue Benny Distefano, quien lo hizo tres veces para los Pittsburgh Pirates en 1989. Antes, Mike Squires —primer base y ganador de un Gold Glove con los Chicago White Sox— se puso el equipo de receptor en dos ocasiones en 1980.
Erickson también ha escuchado los razonamientos habituales sobre su posición. Entre ellos está la necesidad de alcanzar el cuerpo para hacer un toque en el home, la dificultad para ejecutar un tiro de pickoff hacia tercera cuando batea un zurdo y el rival es diestro, y la creencia —válida o no— de que el tiro de un zurdo trae una especie de “cola” natural que podría hacer que el balón se aleje del segunda base o del short que cubren en un intento de robo.
Para Erickson, la respuesta no está en discutir el pasado, sino en ajustar la técnica.
“Hay un par de situaciones que diría que son las más difíciles: jugadas en el plato y los envíos a tercera para pickoff”, comentó. “Pero hay que ser creativo y encontrar lo que mejor funciona para uno. Yo soy zurda, así que no puedo hacer las cosas como lo hacen los diestros, pero tienes que pensar fuera de la caja”.
El camino: desde sus hermanas hasta el Golden Ticket
Su interés por jugar detrás del plato nació en la infancia. Erickson tiene dos hermanas mayores que han sido receptoras, aunque ambas tiran con la mano derecha. La presencia de ellas le dio un referente cercano, y no hubo intentos de frenarla.
“Escucho gente decir que [las zurdas no pueden ser receptoras], pero cuando yo crecía nunca tuve un coach que me dijera que no podía”, señaló. “Creo que el ambiente positivo que tuve me permitió lograr lo que quería. Tener personas que me empujan e inspiran para que salga lo mejor de mí me ayudó a llegar al nivel en el que estoy”.
En la universidad, Erickson fue ganadora de tres temporadas con carta de elegibilidad en Florida, comenzando su carrera colegial en Oklahoma. Además de sus dos Gold Gloves de Rawlings, cerró su etapa universitaria con un promedio ofensivo de .360, 58 cuadrangulares y 251 carreras impulsadas.
Obtener el Golden Ticket a principios de año también fue un momento emotivo por más de una razón. Erickson explicó que la ceremonia ocurrió durante el Senior Day y que, además, una compañera —Kenleigh Cahalan, ahora parte de la AUSL con Portland Cascade— recibió el Golden Ticket al mismo tiempo. Ese detalle convirtió la entrega en algo especial para ella y para su entorno.
“Fue bastante emocional”, dijo. “Fue en Senior Day. Y además fue especial porque una de mis compañeras [Kenleigh Cahalan, ahora de AUSL’s Portland Cascade] también ganó el Golden Ticket. Así que hacerlo con ella fue súper bonito. Cuando juguemos contra ella y luego la vea más adelante, será divertido. Fue sentimental porque mi familia estuvo allí y después nos tomamos fotos. También puedo imaginar a mi papá emocionado en las gradas”.
Primeros pasos en la AUSL: victorias con Fiser y sociedad con Iakopo
La transición de la universidad al profesional se le ha dado sin sobresaltos. Erickson estuvo detrás del plato en el primer triunfo de los Bandits en la temporada, una victoria por regla de misericordia de 11-3 sobre Oklahoma City Spark. Luego, comenzó también el lunes en el duelo donde Chicago se impuso 5-1 ante Carolina Blaze. En ambos partidos, Amber Fiser fue la lanzadora abridora y la ganadora.
| Fecha/Referencia | Rival | Marcador | Resultado para Bandits | Lanzadora ganadora (abridora) |
|---|---|---|---|---|
| Inicio de la campaña | Oklahoma City Spark | 11-3 | Victoria por regla de misericordia | Amber Fiser |
| Lunes reciente | Carolina Blaze | 5-1 | Victoria | Amber Fiser |
Además de su trabajo como receptora, cuando no está detrás del plato juega primera base. Allí también se ha consolidado una alianza importante: su coordinación como receptora con Mary Iakopo.
“Ella es increíble”, dijo Erickson sobre Iakopo. “Me ha ayudado a guiarme con toda la transición de la universidad al profesional. También ha sido de apoyo y alguien en quien apoyarme. Es muy valioso entrar a un equipo nuevo con chicas nuevas, y tener a alguien que ya pasó por esto. Así que sí, me encanta jugar con ella”.
Tras la victoria del lunes, Fiser también resaltó el aporte de Erickson. La lanzadora comentó que la receptora ayuda a “robar” pitcheos fuera de la zona y que hace un trabajo excelente interceptando esos envíos. Fiser añadió que el dúo con Mary Iakopo tiene años de trabajo conjunto, pero que con Erickson el proceso también ha sido fresco y divertido.
“Ella se encarga de quitarle pitcheos externos para mí”, dijo Fiser. “Lo hace muy bien. Mary y yo nos conocemos de hace muchos años, así que quizá hay comodidad ahí, pero ‘Jocey’ es muy divertido para lanzar. Las dos aportan todo lo necesario”, agregó.
Ese acompañamiento está acelerando y alisando la evolución de Erickson desde el nivel universitario hacia la AUSL. Para la novata, parte del aprendizaje pasa por observar el criterio de las veteranas y absorber respuestas a preguntas que ya traía desde su etapa previa.
“Ha sido genial aprender de las veteranas de la liga, ver su perspectiva sobre distintas cosas que me han ayudado con dudas que tenía”, comentó. “Es como una reunión en cierto sentido. El mundo del softbol es bastante pequeño. Incluso en el campamento de entrenamiento me encontré con mucha gente a la que no veía desde hacía tiempo. Así que ha sido bonito jugar con gente nueva y también con jugadoras de antes, y con amistades de distintos lugares”.
Fuera del diamante: bitácora, fe y propósito
En su perfil de la AUSL Media Guide, Erickson describe como sus pertenencias más preciadas su “journal and scriptures” —su diario y sus escrituras—, una elección que deja ver un lado reflexivo y espiritual de su vida fuera del terreno.
Para ella, ambos espacios le dan calma y perspectiva en una rutina que puede moverse demasiado rápido. Según explicó, le gusta escribir para volver atrás y revisar qué momentos fueron buenos y cuáles no, además de detectar tendencias. También lo valora como una vía terapéutica para sacar lo que lleva por dentro y con la idea de que sus hijos, en algún futuro, puedan leer sobre su vida.
“Me gusta mucho llevar un diario porque me ayuda a mirar hacia atrás y ver cuándo la vida iba bien y cuándo iba mal, así puedo identificar qué patrones hay”, dijo. “También es una forma terapéutica de sacar cosas. Y quizás mis hijos lo encuentren algún día y puedan volver a ver mi historia y leer sobre mi vida. Pero, en general, es una manera muy saludable de entender qué es lo que quieres en la vida y qué está saliendo bien y qué no. Así que sí, eso es una de mis cosas más valiosas”.
Además, mantiene un diario de gratitud, con el objetivo de sostener una mentalidad positiva: anota por qué está agradecida cada día y cómo quiere manejar su jornada.
En cuanto a las escrituras, Erickson aclaró que no es lectora constante en general, pero sí disfruta leer esos textos porque la ayudan a ponerse en la mentalidad correcta para el día. En la noche, le permiten cerrar el día con tranquilidad. También se identifica como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde la espiritualidad tiene un peso importante.
“Con mis escrituras no soy la lectora más constante del mundo, pero sí me gusta leerlas porque me ayudan a entrar en el ánimo correcto para el día. En la noche me ayudan a terminar el día con paz”, explicó. “Soy parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, así que la espiritualidad es muy importante para mí, y saber que soy más que una atleta. Mi propósito en la vida es más grande que jugar softbol”.