Kane y la polémica: Inglaterra reclama penalti antes del descanso
La polémica estalló minutos antes del descanso, cuando Inglaterra perdía 1-0 ante la República Democrática del Congo y el partido parecía inclinarse hacia el golpe definitivo justo antes del intermedio. Los africanos se defendían con orden tras aguantar una gran ocasión, pero en el tramo final de la primera parte los ingleses apretaron y se fueron con todo en busca de la igualada.
El episodio clave llegó dentro del área: Harry Kane cayó tras un choque con el portero Lionel Mpasi. A partir de ahí se desató la reacción inmediata de los jugadores ingleses, mientras los aficionados desplazados comenzaron a protestar con fuerza. Sin embargo, el árbitro decidió no señalar penalti y, con esa determinación, dejó el mensaje de que la acción había sido simulada.
El VAR revisó la jugada, pero finalmente mantuvo la decisión tomada en el campo. Aunque no se mostró cartulina amarilla por supuesta simulación, el desenlace igual generó una frustración enorme en el vestuario y en la grada, justo cuando el equipo debía enfocar la recta hacia el descanso con una oportunidad de cambiar el guion del encuentro.
La discusión se trasladó de inmediato a los medios. Alan Shearer, exinternacional de Inglaterra, aseguró que hubo falta y defendió que la acción merecía el máximo castigo. En su análisis sostuvo que había contacto claro y que, para él, era penalti.
Shearer explicó su punto señalando que el portero salió con las manos y que, si el delantero se impulsa y busca la conexión en una salida de ese tipo, la intervención debe evaluarse como una falta dentro del área. Desde su perspectiva, incluso si Kane pudo sacar ventaja del momento, la reacción del guardameta al salir y el contacto posterior eran determinantes para señalar la pena máxima.
Paul Robinson coincidió con esa lectura y remarcó con contundencia que la decisión fue un error. En su valoración afirmó que no se trataba de una postura patriótica, sino de que el contacto existió y que, por lo tanto, el penalti correspondía.
Rooney, en cambio, ofreció una opinión distinta. El exjugador inglés y figura de Manchester United señaló que, aunque es cierto que los delanteros están acostumbrados a buscar el área, en su impresión Kane se tropieza un poco por su propia acción y termina yendo hacia el portero. Por eso, consideró que la jugada se parece más a una caída que a una falta inequívoca y concluyó que probablemente no debía señalarse penal.
La polémica también prendió en redes sociales, donde el debate se polarizó. Muchos aficionados defendieron que Inglaterra fue perjudicada y sostuvieron que la pena máxima era evidente en cualquier contexto. Otros, con el mismo tono de enojo, insistieron en que hasta los comentaristas, exoficiales y la propia grada habrían entendido la acción como penalti, lo que alimentó la sensación de agravio con el VAR como telón de fondo.
En contraste, hubo quienes aplaudieron la decisión arbitral. Un hincha llegó a calificar como “gran acierto” que el colegiado no concediera el penalti, argumentando que la acción de Kane dentro de la caja se parecía a una simulación y que, por ese motivo, el juez actuó correctamente al mantener el criterio.
Con el marcador en contra al llegar al intermedio, Inglaterra tiene mucho por mejorar para remontar en la segunda parte. La clave será canalizar la frustración sin perder la intensidad ofensiva que mostró justo antes del descanso. Con figuras como Jude Bellingham y Noni Madueke capaces de generar peligro, Thomas Tuchel buscará que su equipo encuentre el gol que cambie el destino del partido y permita sacar un resultado positivo ante una DR Congo que se ha mostrado resistente.