Koeman explica su giro táctico mientras Holanda cae ante Marruecos en octavos
La selección neerlandesa quedó eliminada en los octavos de final tras no saber sostener una ventaja tardía ante un rival marroquí agresivo y persistente. En un giro inesperado, el seleccionador Ronald Koeman se apartó por primera vez en más de tres décadas de su planteamiento habitual al apostar por una zaga de cinco hombres de carácter extremadamente conservador. Cody Gakpo adelantó a los suyos en la segunda parte, pero un gol en el tiempo añadido rompió el guion y obligó a disputar prórroga; después, una serie de penales muy floja sentenció la derrota por 3-2 y dejó a Países Bajos fuera.
Koeman cambia la hoja de ruta y el plan se rompe
- Koeman introduce por primera vez en más de 30 partidos una estructura con cinco defensores, buscando blindar el resultado.
- Los Países Bajos consiguen el golpe anímico con el tanto de Cody Gakpo en el segundo tiempo, que parecía encaminar la clasificación.
- Marrruecos reacciona con fuerza hasta el final y logra un empate en el descuento, forzando el tiempo extra.
- Tras la prórroga, el desenlace llega desde los once metros: la ejecución neerlandesa no alcanza el nivel y el conjunto cae en los penales por 3-2.
La crítica se enciende: “no era la identidad neerlandesa”
- El exfutbolista Zlatan Ibrahimovic arremete contra la propuesta táctica y señala que el equipo lució irreconocible.
- En su lectura, Koeman perdió la esencia del estilo neerlandés y el partido se pareció a un enfoque más orientado a no perder.
- Ibrahimovic afirma que el conjunto no solo cambió el dibujo, sino también la manera de competir: desaparecieron la posesión y el fútbol ofensivo.
- El periodista deportivo considera que el planteamiento fue el principal responsable de una imagen “muy mala” sobre el césped.
Mientras trabajaba como analista en FOX Sports, Ibrahimovic mostró su enfado con el rendimiento del equipo bajo la dirección de Koeman. El comentarista aseguró que esta derrota es responsabilidad del entrenador porque el conjunto neerlandés no se reconocía: sostuvo que se perdió una identidad propia y que el estilo presentado no correspondía con el tradicional de Países Bajos.
En ese sentido, Ibrahimovic explicó que le enseñaron el principio de ir siempre hacia adelante, insistiendo en que, en este caso, la selección no jugó con ese sello. Además, remarcó que Koeman dio la impresión de estar alineando un plan “para no conceder”, comparándolo con la forma de trabajar de un técnico italiano, cuando —según su perspectiva— la selección neerlandesa históricamente busca decidir y ganar.
El exdelantero también señaló señales claras en el comportamiento del equipo: dijo que se notaba que el grupo no se sentía cómodo, destacando que se había esfumado el control del balón y que el juego ofensivo no apareció. Concluyó que la responsabilidad recaía en el técnico y que, en conjunto, no le gustó “absolutamente nada” la actuación presentada.
Thierry Henry cuestiona el cambio táctico: el miedo se nota
La crítica no se quedó en una sola voz. Thierry Henry, leyenda de Arsenal y de la selección francesa, expresó su sorpresa ante el giro pragmático del planteamiento. En su análisis, cuestionó la lógica de sustituir a un mediocampista por un defensor, interpretándolo como una señal de temor a lo que podía ocurrir ante Marruecos.
Henry planteó la idea de que la decisión puede justificarse si el resultado acompaña, pero que si el desenlace es adverso entonces se vuelve un error. El exinternacional indicó que le extrañó especialmente porque, en su opinión, esa no es la manera típica en la que juega Países Bajos. Concluyó que Koeman, de manera evidente, tenía una visión distinta para ese partido.
Monterrey deja dudas y el futuro de Koeman se debate en el vestuario
Tras lo ocurrido, se instaló la incertidumbre en el entorno neerlandés, alimentada por lo que ya había sido una actuación históricamente pobre en una tanda de penales en Monterrey. Mientras crece la presión por parte de distintos sectores, ya comenzaron investigaciones internas severas sobre lo que se percibe como una crisis de identidad futbolística.
Con el ambiente cada vez más tenso, el foco inmediato se desplaza al banquillo. De acuerdo con el contexto que rodea al equipo, Koeman estaría valorando la posibilidad de dar un paso atrás en su cargo, en medio de una situación que amenaza con marcar un antes y un después para la selección.