La pasión de Croacia por Modrić: el capitán que representa a todo un país
Hay futbolistas que levantan trofeos, otros que acumulan premios y, de vez en cuando, aparece uno capaz de ganarse el cariño de todo un país. En Croacia, ese nombre es Luka Modrić, y sus aficionados se encargaron de que el mundo lo entendiera: su capitán no solo juega, representa.
En las calles, con el ambiente de torneo siempre encendido, hinchas croatas respondieron a una pregunta clara sobre lo que significa su leyenda de cara a lo que podría ser su despedida en un Mundial. Las reacciones llegaron sin filtro: directas, intensas y totalmente espontáneas.
“Básicamente es categoría de dios en Croacia”, soltó un aficionado, con una seguridad que sonaba más a convicción que a exageración.
Otro hincha fue aún más contundente al resumir el tamaño de su legado: “Siento que ya es, en cierto modo, un héroe nacional. De verdad”.
Las opiniones se multiplicaron desde distintos puntos, pero todas miraban hacia el mismo lugar.
“Gracias por levantar el ánimo de nuestro país durante tantos años y por hacernos sentir orgullosos de la nación”, expresó un seguidor conmovido.
Desde ahí, los elogios siguieron escalando.
“Modrić, eres un genio. Genio del fútbol”, afirmó un hincha, como si esa palabra bastara por sí sola cuando se trata de un futbolista que suma cinco títulos de Champions League en su carrera.
Y cuando se le pidió una respuesta más sencilla —pero quizá la más elocuente—, un aficionado lo dijo con una sola frase:
“Todo”.
El posible adiós y la historia del “último baile”
Modrić cumplió 40 años en septiembre de 2024, y no ha escondido que el Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, podría ser su última gran cita sobre el césped. En Croacia, ese relato del “último baile” ha acompañado al equipo durante el torneo, y los hinchas no lo han perdido de vista.
- La afición asume que el final podría estar cerca y habla del “último baile”, con la idea puesta en llegar hasta la final.
- Al mismo tiempo, no todos aceptan que sea el verdadero final: hay quien insiste en que aún puede haber un giro más en su historia.
- Ante la figura de Modrić, incluso las dudas parecen quedar pequeñas, porque el impacto que dejó es difícil de frenar con el calendario.
“El último baile”, comentó un seguidor, moviendo la cabeza con lentitud. “Entonces vamos a ir a la final.”
Sin embargo, el mismo entusiasmo también trae resistencia. “Nos vemos en cuatro años”, dijo un aficionado desafiante, sonriendo, convencido de que todavía “puede hacer una más”.
Con Modrić como protagonista, parece casi impropio descartar cualquier escenario.
Décadas de pasión: del 2018 a Qatar 2022
La intensidad que se vive en Croacia no nace solo del furor de un Mundial. Es el resultado de años y años de una historia construida alrededor del centro de gravedad del equipo. Modrić cargó a su selección hacia la final del Mundial de 2018 en Rusia, el mayor logro del país hasta ese momento, y además se llevó el Balón de Oro ese mismo año.
Ese reconocimiento puso fin a una hegemonía que llevaba 11 años dominada por Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Después, aunque el tiempo avanzaba, el mensaje no cambió: Modrić siguió siendo el motor.
En el Mundial de Qatar 2022, con 37 años, volvió a llevar a Croacia hasta las semifinales, dejando claro que su talento no tenía fecha de caducidad.
Para un país con menos de cuatro millones de habitantes, el efecto de Modrić no se puede medir del todo con números. Lo que hizo fue enorme: consiguió que Croacia se sintiera grande, incluso cuando el mundo la veía más pequeña.
“Dios te bendiga”, dijo un hincha, en lo que quizá fue el adiós más revelador. “Eres nuestro héroe”.
Sea o no el “último baile” de Luka Modrić, hay algo que queda firme: en Croacia no se apaga la fiesta por un final posible. Su historia seguirá latiendo, y el país seguirá bailando gracias a lo que él representó.