La RFEF abre expediente al Barcelona por el fichaje de Julián Álvarez tras la denuncia del Atlético
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha puesto en marcha un procedimiento disciplinario extraordinario contra el FC Barcelona, en el marco de la disputa abierta por el posible fichaje del delantero argentino Julián Álvarez. La iniciativa llega después de una denuncia formal presentada por el Atlético de Madrid el 30 de junio, lo que mantiene encendida una de las tramas de mercado más tensas del verano.
Denuncia del Atlético y apertura del expediente
El Atlético sostiene que el Barcelona habría contactado con el futbolista fuera del periodo legal habilitado por la normativa deportiva. Con esa reclamación, los rojiblancos activaron el camino disciplinario para defender sus intereses ante cualquier aproximación considerada irregular.
- La denuncia del Atlético se presentó el 30 de junio.
- El expediente se tramita por el supuesto contacto del Barça con el jugador en un plazo que el reglamento no permite.
- Ambos clubes han sido notificados de la apertura del procedimiento y deberán comparecer con sus alegaciones.
El contexto del fichaje y la postura de los clubes
Álvarez tiene contrato con el Atlético de Madrid hasta junio de 2030, por lo que el escenario gira en torno a si el Barça incurrió o no en una vía prohibida para acercarse al futbolista. Mientras el asunto se judicializa en los órganos competentes, las relaciones entre las dos grandes instituciones de LaLiga se han vuelto aún más frías.
Desde el lado atlético, el mensaje ha sido constante: el club no está dispuesto a entrar en negociaciones por una salida que considere contraria a sus intereses. El CEO Miguel Ángel Gil Marín ya había advertido que se tomarían medidas contundentes si se producía alguna aproximación ilegal.
En el Barcelona, la intención deportiva se mantiene firme. El presidente Joan Laporta admitió el 13 de julio que el club ya tenía preparado una oferta formal para el delantero en Madrid. Aun así, la investigación ha añadido un freno relevante a la operación.
- Contrato de Álvarez con el Atlético: hasta junio de 2030.
- El Atlético mantiene su rechazo a negociar por una posible transferencia.
- Laporta reconoció que existía una oferta formal para el jugador el 13 de julio.
La posición del jugador y la cuenta atrás del Atlético
Más allá del conflicto institucional, el papel del futbolista se ha convertido en una pieza clave. Álvarez manifestó su deseo de abandonar el Atlético y buscar un nuevo reto tras su paso por el Mundial, intención que lo coloca como prioridad dentro del plan del Barcelona para reforzar su ataque de cara a la próxima temporada.
Sin embargo, el avance del expediente y la rigidez de la postura atlética han complicado el movimiento. En el Barça, el entorno considera que la notificación de la RFEF es un trámite obligatorio en este tipo de situaciones, y por ello ya se trabaja en la defensa legal, al tiempo que se intenta forzar una salida al bloqueo en las conversaciones.
El calendario, además, marca un punto de inflexión: el Atlético inicia la pretemporada y Álvarez está programado para reincorporarse el 10 de agosto. Ese regreso a la capital española obligará al delantero a aclarar su situación de manera directa ante la jerarquía del club, un encuentro que podría alterar el curso del pulso entre ambos equipos.
- Álvarez expresó su intención de salir del Atlético y buscar un nuevo desafío tras el Mundial.
- Fecha de reincorporación del futbolista: 10 de agosto.
- El Barça prepara su defensa legal y busca destrabar la negociación.
Plan alternativo en el Barcelona si el caso se complica
Con el tiempo corriendo y la posibilidad de que la operación se enfríe o se rompa, el Barcelona no quiere depender únicamente de Álvarez. Aunque el delantero sigue siendo el objetivo principal, el club trabaja en alternativas para el frente ofensivo por si el conflicto deriva en un desenlace que impida cerrar el acuerdo.