Lise Klaveness denuncia la destitución de Kevin Lamour en la FIFA
La presidenta de la Federación Noruega, Lise Klaveness, calificó como “inaceptable” la destitución del máximo responsable de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, tras sus críticas a Gianni Infantino por un plan de financiación vinculado al Mundial. Klaveness pidió a otros dirigentes que se resistan a eventuales órdenes que, a su juicio, puedan perjudicar al fútbol y señaló que la salida del directivo responde a una “gestión por miedo”.
El choque entre FIFA y el directivo destituido
Klaveness sostuvo que no se puede aceptar que, después de que Lamour cuestionara la forma de llevar adelante el proyecto, el organismo tome la decisión de apartarlo y “se suponga que ya se debe pasar página”. En una entrevista telefónica, describió al francés como “el mejor administrador de fútbol” con el que, según dijo, se ha cruzado a lo largo de su trayectoria.
Además, la dirigente noruega pidió no obedecer instrucciones que “sepas” que no favorecen los intereses del fútbol, con énfasis en el papel del secretario general de la FIFA, Mattias Grafström.
Qué dijo Lamour y por qué se aceleró la crisis
La FIFA comunicó la salida de Lamour el lunes por la noche, decisión que llegó 17 días después de que el directivo emitiera declaraciones críticas vinculadas al plan de Infantino. Ese pronunciamiento se produjo el 31 de julio y, horas después, el proyecto asociado a la iniciativa terminó por apagarse.
Los puntos centrales que Lamour puso sobre la mesa fueron:
- Criticó que el personal de FIFA se sintiera “engañado” por la falta de apertura de Infantino sobre el plan ya fallido.
- Reclamó que los empleados “merecen algo mejor” que actitudes basadas en desprecio o intimidación.
- Señaló que, aunque pudiera implicar su propio despido, consideraba necesario intervenir para frenar una iniciativa que, según su lectura, era perjudicial.
Klaveness interpretó la destitución como una “situación de despido, no de renuncia” y vinculó el movimiento a una presión que, en su opinión, provendría desde el presidente a través de Grafström.
El plan de “venta” de beneficios del Mundial y el rechazo en el fútbol regional
La controversia estalló por una propuesta que generó rechazo en distintas zonas del fútbol internacional. El detonante fue un esquema de carácter reservado para vender beneficios futuros del Mundial a inversores liderados por Joshua Kushner.
Según lo informado en el material de referencia, el diseño contemplaba:
- Una inversión de 4.200 millones de dólares para adquirir una participación del 20% en una empresa comercial vinculada a FIFA.
- Ese dinero financiaría ofertas de 20 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro.
- El propio esquema partía de que esas federaciones ya tienen una influencia efectiva sobre el órgano no lucrativo, que cuenta con reservas multimillonarias.
- Se preveía un plazo límite de mediados de septiembre para que las federaciones aceptaran la propuesta.
La reacción no se limitó a FIFA: se mencionó un contraataque de UEFA, la confederación asiática y el organismo de Norteamérica y el Caribe (Concacaf), lo que amplificó la crisis alrededor del proyecto.
Reuniones, respuesta oficial y el calendario electoral
Tras el aumento del conflicto, Infantino convocó una reunión con la alta dirección en Rabat, Marruecos, sin la presencia de Lamour. Luego del encuentro, el organismo emitió una disculpa por errores y aseguró que los directivos asistentes “reafirmaron” su apoyo a la presidencia.
Klaveness insistió en que lo ocurrido se enmarca en una dinámica de “miedo” en la gestión y sostuvo que eso no favorece al fútbol.
En el plano institucional, el entorno político de FIFA ya estaba marcado por la cercanía del proceso electoral: antes del escándalo por la iniciativa conocida como “FIFA Forward Enterprise”, Infantino parecía encaminado a una reelección sin oposición en el torneo electoral del próximo año en Marruecos. El plazo para que posibles contendientes presenten su candidatura está fijado para el 18 de noviembre.