Los Hurricanes sorprenden en la celebración con un bloque de concreto de 35 libras
Carolina Hurricanes presentó en el escenario a quienes integran su plantel campeón de la Copa Stanley 2026, y la historia arrancó con un elemento poco habitual: un bloque de concreto.
Un bloque de 35 libras y una idea de “blue collar”
El objeto en cuestión fue un rectángulo gris de cemento, de aproximadamente 35 libras, que apareció de forma curiosa en el gimnasio del equipo esta temporada y, con el paso del tiempo, terminó siendo parte de la puesta en escena del acto.
La versión de cómo surgió todo indica que el entrenador Rod Brind’Amour colocó el bloque en el área de trabajo físico e incorporó el ejercicio conocido como “blue collar press” dentro de la rutina del grupo.
Antes de que los jugadores terminaran la sesión, la dinámica consistía en que cada uno tomara el bloque, realizara la presión y, mientras lo hacía, conectara con la idea de la laboriosidad propia del “trabajo de cuello azul”, como un recordatorio del tipo de mentalidad que se requiere para llegar a la NHL.
La conexión con el peso real de la Copa Stanley
El detalle clave es que el peso de la Copa Stanley es de 34.6 libras, un valor que terminó encajando casi a la perfección con el del bloque usado en el gimnasio.
Así se entiende la intención del cuerpo técnico: Brind’Amour estaba haciendo que el equipo entrenara el levantamiento del trofeo, sin que los jugadores se dieran cuenta de que se trataba de una práctica alineada con el peso del propio galardón.
El desfile del sábado y el momento en el escenario
El sábado, los Hurricanes llevaron al escenario el objeto inanimado junto con la comitiva del equipo, en un acto que combinó el guiño del entrenamiento con la celebración del logro.
El delantero Jordan Martinook fue quien sacó el bloque y lo colocó en la base del podio. En esta ocasión, el bloque no apareció solo: fue colocado respaldado por la Copa Stanley real.
- Carolina Hurricanes llevó el bloque de concreto al escenario durante el evento del sábado.
- Jordan Martinook se encargó de trasladar el rectángulo y ubicarlo en la parte baja del podio.
- El bloque quedó apoyado junto a la Copa Stanley auténtica, mostrando el paralelismo entre entrenamiento y trofeo.
En resumen, el mensaje quedó claro: “practice makes perfect” — y en este caso, la práctica acabó convirtiéndose en una celebración sobre el hielo.