Martinelli sentencia a Japón y apaga el sueño mundialista de los Samuráis
Japón parecía encaminado hacia un resultado histórico, pero Gabriel Martinelli apareció en el tiempo añadido para firmar el tanto decisivo y dejar a la Seleção con el pase asegurado. El golpe fue especialmente duro para el conjunto nipón, que había logrado ponerse por delante y durante largos tramos del cruce había dado la sensación de controlarlo.
El inicio sorprendió a todos gracias a Sano, autor de un gol en la primera parte que colocó momentáneamente a los “outsiders” en el papel protagonista. Con el paso de los minutos, la calidad de los sudamericanos fue imponiéndose, y Casemiro alcanzó el empate antes de que llegara el desenlace con un gol en el sexto minuto de descuento.
At a glance
- Japón llegó a dominar fases del partido pese a caer finalmente en el tiempo añadido.
- Sano adelantó a Japón durante la primera mitad.
- Casemiro igualó para Brasil y el partido se decidió ya en el descuento.
- Gabriel Martinelli marcó el gol ganador en el tiempo añadido.
- Japón completó su octava participación mundialista y no logró igualar su mejor marca de llegar a octavos.
- Brasil aseguró su clasificación a octavos y espera al ganador de Costa de Marfil vs Noruega.
Tras el pitido final, Sano no ocultó su frustración por la forma en que se produjo la eliminación. “Creo que los resultados lo son todo, y estoy muy decepcionado porque este equipo no debería haber terminado así. Encajar una derrota de esa manera en el último tramo me hace sentir que no fuimos suficientes, pero lo que venimos haciendo no está mal. Pienso que podemos sentirnos orgullosos de lo que hemos construido”, expresó el mediocampista.
El choque dejó a Japón con su octava presencia en el Mundial. A pesar de las buenas sensaciones en fase de grupos, con un empate 2-2 ante Países Bajos y una contundente victoria 4-0 sobre Túnez, no alcanzó para frenar el peso y la experiencia de Brasil.
Con ello, el equipo nipón se quedó a las puertas de empatar su mejor registro histórico en Copas del Mundo: alcanzar los octavos de final, una meta que ya habían logrado en cuatro ocasiones, concretamente en 2002, 2010, 2018 y 2022.
El liderazgo y la lectura del adiós
Ko Itakura, defensor que tomó las riendas del equipo en ausencia del capitán habitual, Wataru Endo, también compartió su sentir. Endo no pudo disputar el torneo por una lesión que terminó obligándolo a retirarse internacionalmente, por lo que Itakura asumió un rol más protagonista en el plantel.
El zaguero reconoció que le costaba procesar que la aventura mundialista se cerrara tan pronto, después de mostrar señales de crecimiento y ambición durante el campeonato. “Nunca pensé que este equipo iba a terminar aquí”, admitió en sus intervenciones ante los medios tras el partido.
Itakura señaló que, al cargar con la capitanía, la responsabilidad del tropiezo pesó de manera notable. El defensor había imaginado guiar al “Samurai Blue” a rondas más avanzadas en la competición, pero el guion se torció en el tramo final.
La eliminación de Japón también se suma a una lista de frustraciones para los equipos del continente asiático en el torneo. De momento, Australia queda como el único representante de la confederación que todavía continúa con vida, y su próximo compromiso será ante Egipto.
Para Brasil, el desenlace fue una victoria que costó más de lo esperado. Durante gran parte del encuentro, el conjunto brasileño tuvo problemas para romper la estructura defensiva de Japón, que se mantuvo ordenada y difícil de vulnerar.
La luz llegó cuando Casemiro, mediante un cabezazo, logró igualar en el minuto 56. Ese tanto permitió a Brasil estabilizarse tras el gol temprano de Sano y terminar de encauzar el partido rumbo al cierre.
Con este resultado, Brasil selló de forma oficial su clasificación a octavos, donde ahora aguarda el ganador del duelo entre Costa de Marfil y Noruega.
El triunfo tuvo también un matiz histórico: el tanto que rompió el partido en el tiempo reglamentario terminó siendo el más reciente registrado para decidir una eliminatoria mundialista desde que existen registros de Opta, iniciados en 1966. Mientras Japón regresa a casa con la sensación de “lo que pudo ser”, Brasil continúa con su búsqueda de su sexta estrella, aunque el sufrimiento del partido abre preguntas y obliga a ajustar antes de la siguiente ronda.