McTominay pasa de apagado a estrella: el salto que lo llevó a Italia
Pocos habrían imaginado que Scott McTominay terminaría escalando a un nivel tan alto tras la salida de £26 millones (35 millones de dólares) desde Old Trafford, autorizada en el verano de 2024. En ese momento, el internacional escocés era visto como un mediocentro de trabajo incansable, pero sin el brillo que suele asociarse a los grandes protagonistas.
De mediocentro de desgaste a “número 10” decisivo en Nápoles
- Verano de 2024: McTominay deja Old Trafford por 26 millones de libras (35 millones de dólares) y cambia de etapa profesional.
- Campañas con el equipo napolitano: se consolida como un mediapunta más agresivo y con capacidad de irrupción, con su mejor registro goleador de carrera.
- Dos temporadas productivas: aparece en 27 ocasiones frente al arco.
- 2025: conquista el Scudetto y amplía su impacto con el reconocimiento a Jugador del Año.
- Ese mismo año: firma una actuación destacada en el Balón de Oro, terminando en el 18.º puesto.
- 2026: disputa la final del Mundial, ampliando su relevancia internacional.
- El cambio de rol ha sido clave: ahora se le asocia con más llegada y protagonismo en zonas ofensivas.
- Sus números lo respaldan: 27 goles en dos campañas y una temporada de premios en 2025.
- Su crecimiento también se mide en la percepción del entorno: en Nápoles se ha ganado el cariño del público.
Con el título liguero en 2025, su figura dejó de ser la de “pieza cumplidora” y pasó a la de referente. Ese salto histórico vino acompañado de un reconocimiento como Jugador del Año y de un 18.º lugar en la votación del Balón de Oro, un dato que terminó de poner su nombre en el mapa mundial.
Además, el giro emocional del que presume el jugador también es evidente: el hincha napolitano, que en otro tiempo idolatraba al mítico argentino Diego Maradona, hoy encuentra razones para celebrar en él dentro y fuera de la cancha. Esa conexión se traduce en una felicidad compartida tanto en el césped como en el ambiente que lo rodea. De cara a 2026, también estuvo presente en las finales del Mundial y, con su impacto, vuelve a instalarse en el debate la posibilidad de otro gran traspaso.
El salto cultural y táctico en Italia: el primer año, la prueba más dura
Al hablar sobre el proceso del escocés en Italia, el exdefensa de Sampdoria Walker, en una charla ligada a apuestas del Mundial, explicó que la adaptación inicial es especialmente exigente. Para él, el primer curso en el fútbol italiano suele ser “realmente difícil”, pero que McTominay supo responder de la manera correcta, primero entrando en un equipo que ya funcionaba y que, por lo tanto, facilita que un futbolista se asiente.
Walker remarcó que en Italia “todo es brillante” para quien ya pertenece al contexto, pero que quien no es italiano debe ganarse el respeto a base de trabajo. En ese sentido, sostuvo que el jugador escocés “dejó el guante” sobre la mesa y terminó siendo respetado por todos en el país. El exdefensa puntualizó que se trata de un desafío complejo, porque el punto de partida no es el mismo: incluso si se ha hecho algo importante fuera, en Italia hay que volver a demostrarlo.
El propio Walker, desde su experiencia personal, insistió en que el primer año es “muy, muy duro”, aunque aseguró que, en la medida en que se prolongue su estancia, el crecimiento tiende a acelerar. Concluyó que el futbolista lo ha llevado muy bien, especialmente en los primeros meses.
Premier League: posible, pero no imprescindible para un protagonista consolidado
Aun así, el retorno a la Premier League se ha mencionado como una posibilidad para el mediocentro ofensivo, aunque por ahora no parece necesario que McTominay considere dar marcha atrás. La razón es simple: su situación en Nápoles marcha sobre ruedas y su rol, cada vez más determinante, lo mantiene en el centro del proyecto.
Desde otra perspectiva, el exinternacional escocés Kenny Miller, también preguntado por el futuro cercano, sostuvo que la sensación es que McTominay “disfruta plenamente” su vida en Italia y que su imagen general ha cambiado. Miller subrayó que se ha adaptado de forma clara al día a día en Nápoles, que está disfrutando su fútbol y que lo que más pesa es el componente deportivo: ganar cosas y, además, obtener el premio de MVP de la liga.
El exfutbolista agregó que siempre habrá clubes interesados en ficharlo: así es el mercado. Sin embargo, sugirió que para que se plantee una salida tendría que ocurrir algo “especial”, debido a que el jugador parece estar profundamente querido por la afición. Enfatizó que esa admiración, y el modo en que lo valoran y lo comentan, es algo poco común y particularmente importante para un futbolista: sentirse respaldado, cómodo y con libertad para disfrutar.
Miller también reflexionó sobre el impacto que puede tener un cambio de estilo o un nuevo entrenador: a veces no basta con “saltar” a otro lugar y repetir lo que funcionaba. Por eso, indicó que habrá muchas variables en la decisión. No obstante, dejó una idea clara: si McTominay quisiera cambiar de rumbo y su deseo fuera regresar a la Premier League, existirían pretendientes dispuestos a intentarlo.
Contrato hasta 2028 y estatus de “héroe de culto” en Nápoles
En el plano contractual, McTominay tiene vínculo hasta 2028, lo que quita presión a Nápoles para negociar una venta. Incluso se ha planteado que el club podría buscar conversaciones para ajustar condiciones y renovar el compromiso de un futbolista que, en poco tiempo, ha conquistado el estatus de héroe de culto.
Hay, además, un componente histórico que no se puede pasar por alto. En el pasado, muchos jugadores británicos solían mirar con recelo salir de su zona de confort. Hoy, en cambio, la tendencia parece diferente: el salto a otras ligas se da con más frecuencia. Casos como el de McTominay y también el de Harry Kane funcionan como prueba de que, con la actitud adecuada y la dedicación necesaria, es posible alcanzar grandes logros fuera del entorno habitual.