Medias Rojas llegan tarde por problemas del avión tras triunfo en Denver
BOSTON — Por problemas mecánicos en el avión chárter de la organización, tras el juego del miércoles por la tarde en Denver, los Medias Rojas no llegaron a Boston hasta después de las 5:00 a. m. del jueves.
Resumen del juego y el contexto en la rivalidad
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Traslado a Boston | Después de las 5:00 a. m. (jueves) | Retraso por fallas mecánicas en el chárter tras el partido en Denver |
| Inicio del fin de semana vs. Yankees | Serie de cuatro encuentros | Arranca con el ace Cam Schlittler en el montículo |
| Marcador final | Medias Rojas 6, Yankees 3 | Victoria en el primero del fin de semana |
No era precisamente la mejor manera de empezar una serie de cuatro partidos ante los Yanquis, sobre todo para un equipo que venía en una racha negativa, y más aún con su figura y as, Cam Schlittler, tomando la lomita.
Sin embargo, después de que el lanzador dominante los contuvo durante las primeras cuatro entradas, Boston se levantó del golpe en la parte baja del quinto episodio con un racimo de cuatro carreras, que terminó abriendo el camino para un triunfo de 6-3 en el duelo inaugural del fin de semana de rivalidad.
Es cierto que Nueva York le dejó una oportunidad a los Medias Rojas: el tercera base Amed Rosario permitió que una rola de 112.8 mph de Willson Contreras se le pasara entre las piernas, un error que dio pie a que la primera anotación de Boston llegara en el quinto inning. Pero a diferencia de otras situaciones de esta temporada, los locales aprovecharon al máximo la ventana que Rosario les cedió.
Jarren Duran, también en racha, conectó un elevado de 243 pies hacia el jardín izquierdo y el coach de tercera base, Chad Epperson, tomó la decisión de ser agresivo. Así, Ceddanne Rafaela pudo avanzar y llegar con seguridad tras deslizarse, pese a un mal envío del jardinero izquierdo José Caballero. Luego apareció Caleb Durbin con el swing decisivo: sacó un jonrón de dos carreras que apenas superó la barda del Green Monster para sellar el daño en ese episodio de cuatro anotaciones.
Rotación encendida y un dato con sabor a historia
Con un gran desempeño del novato zurdo Connelly Early, quien se midió a Schlittler en una revancha por el antecedente del Juego 3 del año pasado en la Serie de Campeonato de la Liga Americana (serie de comodín), que favoreció a los Yanquis, Boston estiró su racha de aperturas con calidad a ocho compromisos consecutivos.
Y esta vez, esa calidad sí se transformó en victoria, algo que no había ocurrido en tres de los cuatro juegos previos.
Además, el equipo dejó huella. El juego de Early con nueve ponches significó que fue la primera ocasión en la que los Medias Rojas han tenido a su abridor ponchando a nueve o más peloteros en cuatro partidos seguidos. La secuencia comenzó el lunes en Colorado cuando Jake Bennett registró nueve dominados. Después, el martes Sonny Gray acumuló 11; y el miércoles, Ranger Suarez respondió con nueve.
El bullpen responde y mantiene la ventaja
Los Medias Rojas bien pudieron haberse quedado con la barrida sobre Colorado, pero no fue así: cayeron en dos de cada tres por ventajas desperdiciadas en los tramos finales el lunes y el miércoles.
En esta ocasión, en cambio, el trabajo de Greg Weissert, Danny Coulombe, Garrett Whitlock y Aroldis Chapman resolvió la situación, y Boston abrió una seguidilla de siete juegos en casa con una victoria.
Coulombe obligó al peligroso Ben Rice a conectar una rola que regresó hacia el montículo cuando el corredor del empate ya estaba en base con dos outs en la séptima. Más tarde, Whitlock dominó el octavo en orden, con apenas 10 lanzamientos, y dejó la pelota para que Chapman tomara el noveno con el trabajo ya encaminado.