EE. UU. gana el grupo pero Turquía lo remonta y frena el inicio perfecto
INGLEWOOD, California—La selección masculina de Estados Unidos no se llevó un partido perfecto, pero estuvo a un paso de cerrar la fase de grupos de un Mundial con el sello de la invencibilidad. De hecho, cuando el reloj ya casi no daba margen, Turquía robó el triunfo con un 3-2 en el tramo final, en un desenlace que dejó a los norteamericanos con las sensaciones agrias: ganaron el grupo, pero sintieron cómo se escapaba un empate por muy poco en la última jugada.
El impacto real en la clasificación fue limitado. Estados Unidos terminó primero del grupo y Turquía ya tiene el billete de regreso. Aun así, los turcos se marchan con una sonrisa extra por el golpe en el final, mientras que el cuadro estadounidense inicia la etapa eliminatoria con el ánimo ligeramente tocado después de dejarse escapar un punto cuando parecía tenerlo en el bolsillo.
Turquía aprovechó el contexto: el rival llegó con una alineación muy alternativa, y el combinado estadounidense no pudo traducir su dominio en goles durante gran parte del torneo. En este duelo, los visitantes estuvieron especialmente finos con sus oportunidades tras no haber anotado en las primeras 62 ocasiones de disparo de la competición. Con todo, el conjunto de Estados Unidos no se descompuso: abrió el marcador, reaccionó cuando le dieron vuelta y estuvo cerca de sumar un resultado que habría redondeado su racha.
Inicio eléctrico y remontada estadounidense con guiños del guion
Los primeros minutos parecieron prometer otra exhibición para el equipo norteamericano, que apostó por nueve titulares nuevos. Auston Trusty adelantó a Estados Unidos apenas tres minutos después del arranque, con una celebración que ya anticipaba otra diana temprana. En el partido, los dos primeros goles del encuentro habían llegado como autogoles, pero esta vez no ocurrió lo mismo: Trusty conectó con el impulso de una combinación entre él y Sebastian Berhalter, quien lo asistió tras una pelota servida desde un córner.
Turquía respondió con dos sacudidas. Primero, Arda Güler aprovechó una mala salida defensiva de Estados Unidos cerca del minuto 10 para encender el partido. Luego, en el 31’, la zaga estadounidense volvió a ceder espacio en medio de una oleada turca: Orkan Kokcu encontró el ángulo con un remate sencillo tras el colapso en la marca.
Para el segundo tiempo, Estados Unidos elevó el ritmo. Berhalter emparejó el marcador con un remate de gran calidad en el 49’, y poco después llegó el “refuerzo” en forma de Christian Pulisic. El extremo regresó de una lesión y generó varias situaciones, aunque ninguna terminó de concretarse. Y ahí apareció el costo: con Trusty resentido por una aparente lesión de tobillo, Kaan Ayhan apareció en el 96’ para mandar el balón al fondo y romper el corazón estadounidense en el tiempo añadido.
La lectura del técnico y el valor del trabajo pese al golpe
La eliminación emocional no sería total, al menos en términos prácticos. Mauricio Pochettino, al frente del equipo, tendrá motivos para quedarse con lo positivo: el rendimiento mostró capacidad de ir hacia adelante y, sobre todo, de reaccionar cuando el partido se complicó. El detalle es que no alcanzó para sostener la racha invicta y para cerrar la fase de grupos con la imagen perfecta.
- Estados Unidos llegó con una rotación importante y aun así sostuvo la respuesta tras encajar el 2-1.
- Turquía, en cambio, se mostró más efectiva cuando tuvo sus momentos: convirtió oportunidades clave y castigó en el final.
- El gol decisivo llegó en el 96’, cuando Trusty ya estaba tocado y la defensa dejó espacio.
Calificaciones de los futbolistas: figuras, errores y un Pulisic determinante
En las valoraciones del encuentro, el foco se centró en la participación de cada línea y en cómo influyeron los momentos de partido. A continuación, las notas y comentarios por jugador.
| Jugador | Nota |
|---|---|
| Matt Turner | 6/10 |
| Auston Trusty | 7/10 |
| Mark McKenzie | 5/10 |
| Miles Robinson | 5/10 |
| Joe Scally | 6/10 |
| Sebastian Berhalter | 9/10 |
| Weston McKennie | 7/10 |
| Gio Reyna | 5/10 |
| Tim Weah | 4/10 |
| Brenden Aaronson | 6/10 |
| Ricardo Pepi | 5/10 |
| Christian Pulisic | 8/10 |
| Alex Zendejas | 6/10 |
| Alex Freeman | 6/10 |
| Sergino Dest | N/A |
| Malik Tillman | N/A |
| Mauricio Pochettino | 8/10 |
Matt Turner (6/10): En los dos goles no pudo evitar el daño, y además esos tantos fueron producto de las únicas dos llegadas con puntería de Turquía durante el primer tiempo. En el segundo tiempo sí salió bien de su línea para cortar una situación peligrosa.
Auston Trusty (7/10): Un momento especial para un jugador que durante años luchó por tener una oportunidad real con la selección. Exprimió la ocasión que se le presentó y todavía tuvo más acciones que pudieron terminar en gol. Defensivamente, además, tuvo pasajes correctos aunque en una posición no habitual como lateral izquierdo. Se espera que la molestia del final no sea de gravedad.
Mark McKenzie (5/10): Quedó expuesto en el pase que terminó en el tanto inicial. Después, tuvo la mala fortuna de ver anulado un gol propio. Tras esa primera sacudida logró reacomodarse en el partido.
Miles Robinson (5/10): Fue de los futbolistas que no se impusieron en la jugada del segundo tanto turco. En esa acción optó por un toque en lugar de lanzarse de lleno para bloquear. Aun así, realizó otras salidas y despejes con frecuencia.
Joe Scally (6/10): Cumplió sin grandes problemas. En el segundo gol, el origen estuvo por su costado, aunque en ese instante hizo lo mejor que se podía ante la superioridad y el ritmo de los turcos.
Sebastian Berhalter (9/10): Continuó con su impacto habitual en jugadas a balón parado: en el arranque del partido, su aportación permitió el 1-0. Luego, también marcó con un remate propio de gran factura. Entre medias, se desempeñó como el mediocampista con mayores responsabilidades defensivas. Partido enorme para él.
Weston McKennie (7/10): Se vio el mismo nivel que en los dos juegos anteriores. McKennie realiza muchas cosas bien y gran parte del buen comienzo del equipo en el torneo tiene que ver con ese trabajo.
Gio Reyna (5/10): Terminó completando muchos pases, aunque la mayoría no acabó en una amenaza real. Mantuvo el ritmo del equipo, pero no aportó la chispa creativa que suele exhibir con la camiseta estadounidense.
Tim Weah (4/10): Le costó, incluso más que lo habitual para él. Se adelantó varias veces y nunca pareció tener la capacidad de superar a su defensor. En el costado izquierdo, que no le resultó tan familiar, el plan no terminó de funcionar.
Brenden Aaronson (6/10): Tuvo una ocasión clarísima en el segundo tiempo y la mandó desviada. En general, fue activo y estuvo bien en la zona final, aunque no logró construir esa chispa decisiva que define el momento final.
Ricardo Pepi (5/10): No logró entrar tanto en el juego como se esperaba. Los centrales turcos lo controlaron y le negaron ese espacio mínimo de separación que suele necesitar.
Christian Pulisic (8/10): Confirmó de inmediato su jerarquía. Tuvo un remate que fue contenido, golpeó el poste y además envió una oportunidad apenas afuera. No fue su mejor versión porque si alguna de esas llegadas hubiera entrado, el partido habría cambiado por completo, pero no hay duda de que metió vida al encuentro.
Alex Zendejas (6/10): Participó en una secuencia con peligro, aunque el árbitro anuló la jugada por posición adelantada.
Alex Freeman (6/10): Vivió varios pasajes donde tuvo que resolver desde el sector derecho.
Sergino Dest (N/A): Apenas tocó el balón.
Malik Tillman (N/A): Entró en el cierre cuando Estados Unidos buscaba el triunfo.
Mauricio Pochettino (8/10): No se llevó la victoria, pero seguramente estará conforme con la forma en que su equipo compitió. El conjunto demostró que puede ponerse por delante y también que sabe remontar. Hay razones para mirar con optimismo mientras el proyecto sigue construyéndose de cara a lo que viene.
Rumbo a la fase eliminatoria: una advertencia y un aprendizaje
Con el grupo cerrado y la clasificación asegurada, el foco inmediato pasa por corregir lo que se rompió en el tramo final: la falta de contundencia en ciertos momentos y los espacios que Turquía encontró cuando el partido entró en su fase más tensa. Estados Unidos avanzará a la siguiente ronda con el objetivo intacto, pero con la lección clara de que cualquier error en los segundos finales puede costar caro, incluso cuando el partido parecía bajo control.