Messi falla su tercer penal y Inter Miami cae 4-1 ante Nashville SC
Inter Miami vivió una noche amarga en Tennessee: cayó 4-1 ante Nashville SC y, además de la contundencia del resultado, dejó señales preocupantes en momentos clave, con Lionel Messi como protagonista por una pena máxima que no pudo convertir y por un partido marcado por el desgaste emocional y errores puntuales.
Key takeaways
- Messi tuvo un penal para empatar cuando Inter Miami iba 0-1 al minuto 23, pero el portero Brian Schwake lo detuvo.
- El fallo desde los 12 pasos fue el primero de una racha negativa: Messi encadenó tres penales fallados consecutivos por primera vez desde 2014.
- Nashville dio vuelta el trámite tras el gol de Telasco Segovia antes del descanso y dominó con doblete de Hany Mukhtar y un tanto de Sam Surridge.
- En el tramo final, Rocco Ríos Novo resbaló fuera del área y un balón “a la dirección” permitió que Mukhtar marcara en una portería vacía.
- Guillermo Hoyos aseguró que la derrota no frena el crecimiento del equipo y que el plantel retomará el trabajo inmediatamente.
Penal detenido y racha que se agrava
El partido arrancó con ventaja para Nashville SC, que se puso 1-0 en el minuto 23. En ese contexto, Messi tuvo la oportunidad de igualar desde el punto penal, pero su disparo de baja potencia fue rechazado con acierto por Brian Schwake.
Los números remarcan el momento difícil del argentino: con este nuevo tropiezo, se confirma que es la primera vez desde 2014 que Messi falla tres penales seguidos. La racha comenzó durante la campaña veraniega de la Copa del Mundo, cuando no logró convertir contra Austria y Egipto.
Reacción antes del descanso, sentencia en el complemento
Inter Miami encontró alivio poco antes del final del primer tiempo: Telasco Segovia firmó el empate antes del descanso. Sin embargo, el guion cambió por completo tras el intermedio. Nashville tomó el control y lo sostuvo con eficacia.
Hany Mukhtar fue decisivo: primero se encargó de igualar la balanza con un toque de precisión y, más tarde, completó una actuación determinante con un doblete. Sam Surridge cerró el marcador parcial con el tercero, tras una definición con devolución de tacón.
El dominio de Nashville también se reflejó en el ánimo del partido. Messi recibió una tarjeta amarilla por protestas durante la jugada previa al tercer gol del equipo local, mientras la defensa de Miami se deshilachaba bajo presión.
Error final y derrota 4-1
La estocada llegó en tiempo de descuento. Rocco Ríos Novo cometió una falla poco habitual: se resbaló cuando estaba muy adelantado, lo que dejó abierto el camino para que Schwake enviara un balón directo hacia Mukhtar. El delantero solo tuvo que controlar y empujar a una portería vacía.
Además, en el tramo final del segundo tiempo Inter Miami tuvo mala suerte: un remate de Messi golpeó ambos postes sin entrar y, en otra acción, un nuevo intento fue invalidado por fuera de juego.
El factor emocional y el plan de reconstrucción
Este encuentro también tuvo un contexto personal para Messi. Fue su primera titularidad desde el fallecimiento de su padre y de su representante de larga trayectoria, Jorge Messi. El propio futbolista había señalado recientemente que no sabe cómo continuar en el deporte sin la guía de su padre.
Tras el 4-1, el técnico de Inter Miami, Guillermo Hoyos, evitó hablar de crisis. En su lectura, el golpe debe servir para acelerar el proceso y mejorar: dijo que el equipo descansará el día posterior y volverá al trabajo para encarar los objetivos con ambición, destacando que, más allá del marcador, hubo aspectos valiosos en el desempeño pese al impacto emocional del partido.
Vuelta rápida: Philadelphia Union el miércoles
El calendario no da margen. Hoyos prepara al plantel para un desplazamiento complicado ante Philadelphia Union el miércoles. Inter Miami buscará recuperar ritmo y acercarse en la clasificación del Este, donde necesita recortar distancias respecto a Nashville.
Por ahora, el camino luce exigente: además de las dudas sobre la continuidad de Messi por lo ocurrido y el desgaste, el equipo tendrá que corregir su fragilidad defensiva para competir con mayor solidez en el próximo compromiso.