Lionel Messi cerró su etapa con la selección argentina con una goleada 3-0 ante Benín en un Estadio Monumental colmado. El capitán marcó de penal a los 71 minutos, repartió dos asistencias y elevó a 126 su registro de goles internacionales en la despedida de una trayectoria de 21 años con la Albiceleste.
Tras el pitazo final, el futbolista de Inter Miami tomó el micrófono para dirigirse al público de Buenos Aires. Visiblemente emocionado, el número 10 aprovechó su último mensaje como internacional para defender al grupo después de las especulaciones surgidas tras la derrota ante España en la final del Mundial 2026.
Messi rechazó de plano que hubiera ocurrido algo anómalo en aquel encuentro y remarcó el esfuerzo de sus compañeros durante todo el torneo. “No pasó nada extraño en la final, como se está diciendo. Lo dimos todo”, afirmó ante los hinchas.
El atacante explicó que el partido previo contra Inglaterra había dejado al plantel al límite en lo físico y en lo emocional. “Llegamos apenas. Peleamos como siempre, pero no pudimos ser campeones. Que nadie tenga dudas: cada uno de mis compañeros dejó todo por esta camiseta”, sostuvo.
Un homenaje a su padre y a la camiseta
La despedida adquirió una dimensión personal cuando Messi recordó a su padre, Jorge, fallecido en agosto a los 68 años. El delantero, de 39 años, contuvo las lágrimas al hablar del significado que tuvo representar a Argentina.
“Son muchas emociones. Lo primero que pienso es en mi papá”, expresó. “Solo me queda agradecer. Vestir esta camiseta durante 20 años significó muchísimo para mí. Nunca dejé de esforzarme, de luchar ni de querer estar acá”.
Messi también destacó la posibilidad de haber recorrido el país jugando al fútbol con la selección y admitió el dolor que le producirá no volver a hacerlo. “Es un momento muy difícil. Estoy agradecido por todo lo que me tocó vivir. No regresar será una tristeza enorme; jugar en Argentina es lo más hermoso que puede pasarte”, señaló.
El pedido de unidad para la nueva etapa
En el tramo final de su discurso, el ya exinternacional pidió preservar la cohesión del vestuario en el futuro. “Para construir equipos fuertes hay que formar equipos unidos, porque hay gente que quiere ver fracasar a la selección y no debemos darles esa satisfacción”, advirtió.
La retirada, anunciada en agosto y consumada ante Benín, pone punto final a una era decisiva para Argentina. Sin su referente, el plantel deberá sostener la unidad que Messi defendió en su última aparición y afrontar el relevo de una figura que deja un estándar difícil de igualar.
El foco inmediato del atacante estará en Inter Miami. Sus botines internacionales quedan guardados, pero su legado con la Albiceleste seguirá como referencia para la próxima generación de futbolistas argentinos.