Messi, suplente por pedido propio: Scaloni revela el motivo ante el Grupo J
En la última jornada de la fase de grupos, Lionel Messi sorprendió con una decisión poco habitual en la selección argentina: en el compromiso ante el Grupo J comenzó desde el banquillo. Tras el 3-1 que selló el triunfo, el entrenador Lionel Scaloni explicó que no fue una idea improvisada, sino una petición del propio futbolista, que optó por priorizar el funcionamiento colectivo por encima del protagonismo inmediato.
Scaloni detalló que, pese a que la estrella podía haber disputado los 90 minutos, eligió liberar minutos para que sus compañeros tuvieran más carga competitiva. El técnico señaló que el objetivo era mirar hacia el futuro y darle continuidad al rendimiento del plantel, remarcando que esa forma de entender el momento dice mucho del vínculo de Messi con la selección, el grupo y con el resto del equipo. También dejó claro que el capitán no se obsesiona con los números que alimenta el debate público, sino que se enfoca en lo importante para el equipo.
Aun con el enfoque desinteresado, Messi no pudo evitar seguir sumando hitos. Entró al campo en el minuto 60 y, apenas 20 minutos después, convirtió una falta directa con precisión para abrir su cuenta en el partido. Con ese gol, se convirtió en el primer jugador de la historia en marcar en siete encuentros consecutivos de Mundiales, una marca que volvió a colocarlo como referencia absoluta del torneo. El tanto le permitió llegar a 19 goles en la historia de la competición, manteniéndose por delante de nombres como Kylian Mbappé y Miroslav Klose.
El resultado redondeó una fase de grupos perfecta para Argentina, que terminó con el pleno de puntos. De esta manera, se sumó al selecto grupo de equipos que lograron el máximo en 2026 junto a Francia y México. Además, Scaloni aprovechó la situación para introducir ajustes tácticos y rotaciones. En ese sentido, colocó al mediocampista Exequiel Palacios como lateral derecho, con el propósito de darle descanso a Nahuel Molina y, al mismo tiempo, evitar que Gonzalo Montiel asumiera riesgos innecesarios.
Ahora, la atención se centra en el cruce de octavos de final, donde Argentina se medirá a Cabo Verde en un partido programado para el 7 de julio. Scaloni dejó claro que no quiere que el equipo caiga en la confianza excesiva, pese a que el campeón vigente aparece como favorito en las apuestas. El entrenador sostuvo que el rival africano ya demostró capacidad para complicar a conjuntos de alto nivel a lo largo del torneo.
El técnico advirtió: “Es un buen equipo y les ha costado a todos sus tres rivales. Va a ser un rival duro y nos va a exigir, porque ya le complicaron a España, que es uno de los candidatos; también a Uruguay y a Arabia Saudita. Por lo que estamos viendo en este Mundial, tenemos que estar atentos. Es un conjunto rápido, con calidad y con un buen funcionamiento”.
Más allá del desafío deportivo, Scaloni también se mostró molesto por un factor externo relacionado con las condiciones en Miami. El horario del partido de eliminación directa mantiene en tensión al cuerpo técnico argentino, especialmente por las altas temperaturas previstas en Florida, un punto que podría influir en la preparación física y en el ritmo de juego.
“Vamos a jugar con mucho calor, en un momento difícil de comprender, pero todos han tenido que hacerlo así y no podemos quejarnos”, manifestó. El entrenador espera que el descanso que recibieron sus piezas clave—encabezado por la decisión de Messi de no jugar la primera hora contra Jordania—permita llegar con mejor chispa al tramo decisivo y sostener la ambición de defender el título mundial.