Micah Nori debuta en Portland: “duro, inteligente y en equipo” con los Blazers
Micah Nori, nuevo entrenador en jefe de Portland Trail Blazers, llegó este jueves a la instalación de práctica del equipo para su presentación oficial, después de que varias franquicias de la NBA le trasladaran que era su opción número dos, hasta que el conjunto de Oregón le dio finalmente el rol principal.
Camino hasta Portland
- Nori compartió la idea de que, en varias entrevistas, le repitieron que era la alternativa secundaria: “Micah, tú eres nuestro número dos”.
- El preparador recordó que, en ese contexto, le señalaron que el plan era distinto porque ya habían visto ese tipo de historia antes: la referencia fue a Mike Brown, aunque su experiencia previa no había incluido sentarse en ese “asiento” como primer entrenador.
- El propio Nori explicó que, pese a esas circunstancias, no se desanimó: aseguró que su trayectoria de 28 años no se construyó para rendirse a medio camino.
La trayectoria de Nori en la NBA se extendió durante 28 años hasta culminar en un acuerdo que comenzó a concretarse este jueves. En la conferencia inicial, estuvo acompañado por el gerente general Joe Cronin en el centro de prácticas de los Trail Blazers.
El técnico, de 28 años de edad, señaló además un ejemplo reciente de ese proceso de entrevistas: mencionó lo ocurrido en 2025 con su búsqueda para un puesto en los New York Knicks. En ese relato, remarcó que su desempeño fue valorado como “fenomenal”, pero que la decisión final se orientó hacia otra figura que ya había atravesado ese camino.
Nori llega a Portland tras haber pasado las últimas cinco temporadas con Minnesota Timberwolves. Durante ese periodo, entrevistó para distintas vacantes de entrenador en jefe, incluyendo el caso de los Knicks el año pasado, la búsqueda con Chicago Bulls a inicios de este mes y el diálogo con Los Angeles Lakers en 2024. Su debut en la liga se produjo como asistente en Toronto Raptors, donde se incorporó en 1998.
Expectativas y mensaje para la plantilla
Tras casi tres décadas viajando a Portland como rival, Nori expresó que ahora se ilusiona con vivir el partido desde el otro lado: afirmó que durante años le tocó ver “todo el rojo” y sentir el “ruido” desde la visita, algo que catalogó como “muy duro” para competir.
En ese sentido, lanzó un compromiso centrado en la intensidad y la disciplina: prometió, con la salvedad de que evita garantías, que el equipo jugará con energía durante “48 más” minutos, que mantendrá un enfoque inteligente durante ese mismo tramo y que lo hará de manera colectiva por encima de todo.
También se refirió a áreas donde los Blazers deben mejorar, citando dos puntos concretos: la pérdida de balones y el porcentaje de acierto desde el triple.
Para el próximo curso, Nori anticipó el regreso de Damian Lillard, quien ocupa el cuarto lugar en la lista histórica de la NBA en triples anotados. Lillard no disputó la campaña pasada por una lesión en el tendón de Aquiles.
Un equipo que ya probó los playoffs
Portland regresó a la postemporada esta temporada por primera vez en cinco años bajo el mando de Tiago Splitter, entrenador interino. Splitter fue contratado este mes por los Bulls. Con Portland, el brasileño firmó un balance de 42-40 y quedó eliminado tras caer en cinco juegos ante San Antonio en la primera ronda.
Para Nori, la oportunidad tiene un peso especial: destacó que llega como primer entrenador a un plantel que ya logró clasificar a playoffs.
“Suceden cosas por una razón”, comentó. Enseguida añadió que su familia le repite esa idea, y luego se mostró conmovido al explicar la combinación de factores: dijo que estar al frente de un plantel de postemporada, sumar a un futuro miembro del Salón de la Fama en “esta gran ciudad” y contar con la respuesta de una afición destacada, es un escenario que no imaginaba. Esa emoción, según explicó, es la que le provocó incluso que se le “cercaran” las palabras.
Experiencia previa en un Juego 7
En los playoffs de 2024, Nori ya había dado un paso dentro del rol de entrenador durante un partido: asumió como coach en cancha cuando Chris Finch, de Minnesota, sufrió una lesión de rodilla. El técnico interpretó esa vivencia como una prueba de que estaba preparado para dirigir en el nivel más alto.
“Aprendí que puedo hacerlo”, sostuvo. Afirmó que puede hacerlo en la fase más exigente, incluso en un Juego 7 de playoffs de Conferencia Oeste. Luego, con franqueza, reconoció que no quiere atribuirse todo: señaló que tuvo a Anthony Edwards, Naz Reid y Karl-Anthony Towns, y que su aporte fue “un poco”, aunque fueron ellos quienes hicieron “el 90%”. En ese aprendizaje dejó una enseñanza: dijo que no se puede controlar cada detalle y que es indispensable rodearse de buenas personas y confiar en el trabajo de los demás.
Contrato y respuesta a críticas
Nori también respondió a cuestionamientos sobre los términos de su contrato. Esas críticas vinieron desde J.B. Bickerstaff, entrenador de los Detroit Pistons, quien calificó el acuerdo como “un golpe” a la valoración del gremio en una entrevista con ESPN, además de que Bickerstaff es presidente de la National Basketball Coaches Association.
El contrato, según se indicó, incluye un único año garantizado y dos opciones consecutivas del equipo.
Nori, que forma parte de la junta de esa organización, aseguró que tuvo una conversación con Bickerstaff y que ese tema no tuvo impacto en su relación ni en el proceso. Además, Cronin frenó cualquier interpretación de que las condiciones del contrato limitaran la capacidad del equipo para contratar al técnico que prefería, señalando que Portland contrató al entrenador que quería.
Finalmente, Nori cerró el tema con una reflexión: dijo que el asunto ya está resuelto y que, aunque sea posible que el acto de presentación lo vean millones o solo unas decenas de miles, la conversación se apagará rápido. Lo que importará, afirmó, será lo que el equipo logre en la cancha.