Mofokeng marca la diferencia: Bafana gana 1-0 y roza octavos ante Corea del Sur
Relebohile Mofokeng dejó atrás cualquier duda sobre su nivel en el máximo escaparate y con una actuación decisiva, Bafana Bafana dio el golpe ante Corea del Sur al imponerse 1-0 para avanzar a los octavos de final del Mundial, donde se medirá con Canadá.
Mofokeng guía el 1-0 y abre la puerta a octavos
| Momento | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Rumbo al 1-0 | 1-0 | Bafana Bafana vence a Corea del Sur y clasifica a octavos |
| Impacto de Mofokeng | 4 asistencias de pase clave | Jugó como mediapunta (número 10) y fue motor del equipo |
| Control final | Minuto 80 | Mofokeng sale y Jayden Adams entra para cerrar el partido |
| Participación en el gol | Asistencia de Tshepang Moremi | Thapelo Maseko anota, con participación del suplente Moremi |
El mediapunta del Orlando Pirates fue titular en el Mundial por primera vez tras una decisión polémica de Hugo Broos: en la derrota 2-0 ante México, había quedado relegado al banquillo sin minutos. Ahora, en el triunfo ante Corea del Sur, arrancó desde el inicio y aprovechó el rol que le asignó el técnico, colocándose en una posición más adelantada de la que suele ocupar Teboho Mokoena.
Con esa libertad para moverse, Mofokeng se convirtió en el motor del equipo, especialmente en un duelo marcado por la ausencia de Mokoena, suspendido. No se limitó a esperar balones: cayó en cada zona donde aparecía un espacio y terminó siendo protagonista por su lectura del juego. En el apartado ofensivo, lideró las acciones que nacieron con peligro a través de cuatro pases decisivos.
Cuando Broos quiso asegurar el resultado, el cambio llegó en el minuto 80. El entrenador prefirió reforzar el centro del campo con un perfil más defensivo, dando entrada a Jayden Adams y retirando a Mofokeng para administrar los minutos restantes.
El triunfo, sin embargo, no puede explicarse solo por el trabajo del mediapunta. El tanto de Thapelo Maseko llegó gracias a una jugada preparada por Tshepang Moremi, quien volvió a demostrar su capacidad para transformar el partido desde el banquillo. Además, el papel de Evidence Makgopa resultó crucial en el contexto ofensivo: su tarea de retener y descargar en campo rival fue determinante para habilitar las acciones de ruptura en las que Bafana encontró la ventaja, con Mofokeng especialmente activo en esas transiciones.
En el otro extremo del campo, la solidez defensiva terminó de completar la historia. Mbekezeli Mbokazi firmó una actuación sobresaliente, acumulando 13 despejes, recordando el valor que ya se había instalado en el fútbol internacional tras su fichaje por Chicago Fire, por el que se pagaron aproximadamente 3 millones de dólares desde el Orlando Pirates.
Aun así, el gran desafío para Mofokeng era distinto: antes de este torneo, había faltado la evidencia de que pudiera ser un recurso confiable en un escenario de presión global para un club que no fuera únicamente el suyo. En ese sentido, también se entiende que Broos no le brindó la misma regularidad que sí otorgó a otros jugadores en el proceso con Bafana.
De hecho, Mofokeng sí había sido parte del once en el partido de octavos de final de la Copa Africana de Naciones contra Camerún en enero, en un duelo que terminó 2-1 para los cameruneses. Allí cumplió con una actuación sólida, aunque se le escapó una ocasión clave para marcar.
La evolución, en cambio, se hizo evidente con el paso de los meses. En este Mundial, la diferencia entre Bafana con Mofokeng y Bafana sin él se notó con claridad. Contra México, el equipo tuvo pocas oportunidades claras, y en el primer tiempo del 1-1 ante Chequia la producción también fue limitada, pero la campaña cambió cuando el mediapunta apareció desde el banquillo en el segundo encuentro ante ese rival.
La misión de llegar a los octavos, por primera vez en la historia en un Mundial, quedó muy cerca cuando Broos ajustó el plan en la recta final contra Corea del Sur. En esa ocasión, el movimiento fue en sentido contrario: Adams entró por Mofokeng para cerrar el partido, cuando el objetivo de la clasificación estaba prácticamente sellado.
La tarea se completó gracias al trabajo defensivo de Mbokazi y del conjunto, y ahora le toca a Mofokeng dar el paso que muchos están empezando a imaginar. En el horizonte, se abre la posibilidad de que se una a su excompañero del Orlando Pirates en una liga con mucha más exposición mundial.
Por ahora, todo apunta a que no aterrizará en un club del tamaño de Barcelona, pese a los vínculos que circularon hacia finales de 2024. Aunque el interés existía, desde el inicio parecía complicado que lo colocaran de manera inmediata en el primer equipo. Incluso, su entrenador actual, el exdefensor del Fulham Abdeslam Ouaddou, reconoció que aún debe ser “más eficiente”, una idea que fue respaldada por Broos.
De todas maneras, Barcelona no sería el único destino especulado. Los rumores han mencionado opciones que van desde Minnesota United hasta Mónaco. Y aunque Ligue 1 y MLS no son las únicas rutas posibles para la joven figura, el propio partido ante Corea del Sur dejó un mensaje claro: Mofokeng compartió el campo con estrellas ya hechas en esas ligas, como Lee Kang-in (Paris Saint-Germain) y Son Heung-min (LAFC).
Al final, lo que quedará en la memoria no serán tanto las celebridades que lo rodeaban, sino la actuación del propio Mofokeng. Ese es el indicio más sólido de que está listo para el siguiente escalón.