Noruega arrasa a Iraq y despierta a Haaland: arranque con victoria mundialista
Noruega regresó a un escenario mundialista tras casi tres décadas de ausencia y, pese a un arranque tembloroso, fue encontrando el ritmo hasta convertir el partido en una fiesta para su “máquina” ofensiva. El equipo se acomodó con el paso de los minutos y, cerca de la media hora, estiró su ventaja después de una acción construida desde la banda, con un remate que llegó desde el segundo palo y terminó por desatar la tranquilidad en el marcador.
Iraq, sin embargo, respondió con carácter y consiguió empatar cuando apenas se habían cumplido diez minutos desde el 0-1. Ayman Hussein apareció con un cabezazo potente para igualar el encuentro, pero la igualdad duró poco. La presión incansable de Erling Haaland terminó dándole rédito a Noruega: aprovechó un pase atrás mal medido, obligó al portero iraquí a reaccionar tarde y el despeje acabó impactando en la rodilla del delantero, desviándose hacia el fondo de la red.
El conjunto asiático insistió de inmediato. David Moller Wolfe tuvo que emplearse a fondo para frenar un disparo lanzado desde muy cerca, con una intervención crucial para evitar el 2-2. Poco después, Akam Hashem probó con un remate violento que se marchó apenas por encima del larguero, dejando a Iraq con la sensación de que el partido podía cambiar de dirección antes del descanso.
En la segunda parte, Noruega ganó en control y volvió a marcar para asegurar el golpe definitivo. Con poco más de diez minutos por jugar, el recién ingresado Leo Ostigard amplió la ventaja al conectar de cabeza. Más tarde, pese a que Haaland falló una ocasión clara para completar un hat-trick, el equipo terminó de “redondear” el resultado: un cabezazo con efecto del talismán rebotó en un defensor iraquí, que terminó introduciendo el balón en su propia portería.
Con el triunfo, el balance del partido también dejó una referencia clara sobre el impacto de su plantel. Orjan Nyland (6/10) no tuvo demasiadas opciones en el gol y, más allá de ese momento, no necesitó multiplicarse con demasiadas atajadas. Julian Ryerson (6/10) no logró proyectarse con la misma frecuencia que suele, y sus centros no alcanzaron el nivel acostumbrado. Kristoffer Ajer (7/10) sostuvo la zaga con una intervención determinante para negar el tanto cuando Al-Hamadi quedaba en posición franca, además de ordenar la defensa durante el encuentro. Torbjorn Heggem (6/10) empezó con cierta inseguridad, pero con el correr de los minutos se estabilizó y completó varias tareas de despeje.
En el mediocampo y la creación, David Moller Wolfe (7/10) se incorporó con criterio y fue recompensado con una asistencia de gran calidad en el primer tanto; además, evitó con una gran barrida un gol que parecía inevitable. Sander Berge (6/10) no siempre fue lo bastante audaz con la pelota, aunque cuando decidió ir hacia adelante terminó participando en la jugada que abrió el marcador. Fredrik Aursnes (6/10) tuvo una actuación sobria y eficaz, con bastante recorrido durante el partido. Martin Odegaard (6/10) pudo haber generado más frente a un rival que ofrecía oportunidades, aunque muchas veces se vio relegado a los márgenes del juego; aun así, sumó una asistencia desde un córner.
En la línea ofensiva, Alexander Sorloth (5/10) evidenció que no se siente cómodo actuando como extremo: al ser desplazado hacia la banda le costó encontrar influencia y terminó siendo reemplazado. Erling Haaland (8/10) volvió a marcar el tempo del equipo: convirtió con su primer remate al arco en el torneo mundialista, celebró por su presión en el segundo y, aunque bajó la intensidad en el tramo final, el trabajo estaba hecho. Antonio Nusa (7/10) mostró gran precisión con regates y movimientos de alto nivel, participó en el inicio del marcador y encajó en la comparación que lo ha llevado a ser apodado “el Neymar noruego”.
Oscar Bobb (6/10) tuvo un tramo discreto desde el banquillo. Kristian Thorstvedt (6/10) ayudó a provocar el desenlace del final, empujando la acción que terminó derivando en el autogol, y también dejó detalles que lo mostraron como una amenaza. Andreas Schjelderup (6/10) dispuso de poco tiempo con balón y recibió un golpe en el proceso. Leo Ostigard (7/10) respondió de forma inmediata tras su ingreso al marcar de cabeza, y Patrick Berg (N/A) llegó en los minutos finales para reforzar el trabajo en el mediocampo.
El cierre del partido quedó sellado por el debut con sabor a victoria del seleccionador Stale Solbakken (8/10). El técnico sabe que este triunfo era determinante para mantener vivas sus opciones de clasificación, especialmente con los retos que se aproximan: Senegal y Francia se presentan como rivales exigentes en la ruta hacia el próximo objetivo.