Mbappé lidera a Francia y entierra la “venganza” ante Senegal en el Mundial
Kylian Mbappé se encargó de apagar cualquier lectura de “venganza” tras su gran actuación en el estreno de Francia en el Mundial ante Senegal, donde sus goles marcaron el camino hacia una victoria clara y que, además, le permitió seguir escribiendo historia con la selección.
| Dato clave | Detalle |
|---|---|
| Partido y resultado | Francia 3-1 Senegal (Jersey) |
| Goles de Mbappé | Marcó dos tantos; el segundo fue un remate desde fuera del área |
| Hitos y respuesta | Superó a Olivier Giroud como máximo goleador histórico de Francia (58) y pasó a Lionel Messi en la lista histórica del Mundial |
| Próximo compromiso | Francia juega el lunes contra Iraq en Filadelfia |
El delantero firmó un doblete en Nueva Jersey y, con ello, encarriló un partido que Francia manejó con autoridad desde temprano. El segundo gol, además, llegó con un disparo espectacular desde fuera del área, una acción que terminó de romper el guion para Senegal y consolidó el 3-1 final en un debut que, sobre el papel, podía volverse más complicado.
Con esos tantos, Mbappé no solo aumentó su cuenta con Les Bleus, sino que también alcanzó un hito histórico: superó a Olivier Giroud como máximo anotador de Francia en la historia, llegando a 58 goles. El impacto de sus cifras se volvió todavía más relevante en un torneo donde el papel de la figura de turno suele colocarse bajo la lupa.
Francia llegaba a la competición como uno de los equipos llamados a pelear por el título, aunque persistían dudas sobre el momento de su jugador más determinante. Mbappé había emergido en el ojo del huracán en el Real Madrid, en una temporada que dejó a la entidad sin trofeos por segunda campaña consecutiva, lo que alimentó las críticas y la presión.
En el ambiente del club, el atacante fue víctima constante de silbidos por parte de la afición madridista. Incluso apareció una petición para solicitar su salida, una iniciativa que reunió más de un millón de firmas. La intensidad del rechazo fue tal que su compañero en la selección, Ousmane Dembélé, salió a defenderlo antes de que Francia comenzara su participación en el torneo.
El doblete del martes, que además lo colocó por encima de Lionel Messi en el listado histórico de goleadores del Mundial, tuvo el efecto de silenciar a quienes cuestionaban su rendimiento. Aun así, Mbappé evitó presentarlo como un impulso motivacional basado en el “qué dirán” y se mantuvo fiel a un mensaje centrado en el objetivo colectivo.
Tras el encuentro, el futbolista aseguró: “Juego para marcar la historia de mi país y para que mi equipo llegue a la final y gane el Mundial”. Una frase que deja claro el enfoque del delantero, más ligado a la meta del campeonato que a responder a la crítica.
Además, Mbappé fue contundente al descartar la idea de revancha: “No hay venganza contra quienes me critican. Si yo jugara para responder a todas esas personas y callarlas, tendría que hacerlo hasta que cumpla 80 años”. Con esa respuesta, el francés cerró cualquier interpretación personalista del momento.
En la misma línea emocional, añadió que el significado de sus goles está conectado con las personas que lo acompañan. “Después de mi doblete, pensé en mis familiares, en mi gente cercana, en los amigos que estuvieron aquí hoy. Cada vez que marco es para ellos”.
Francia volverá a la acción el lunes, cuando enfrente a Iraq en Filadelfia. Con el impulso del debut y los números que ya comenzó a acumular en el torneo, Mbappé y sus compañeros buscarán mantener el ritmo ante el siguiente rival del calendario.