Patrick Beach: “hace días” supo que sería titular y brilló vs. Türkiye
VANCOUVER. Patrick Beach reveló que, solo “hace un par de días”, recibió la noticia de que sería el titular sorpresa de Australia en la victoria inicial por 2-0 ante Türkiye en el arranque del Mundial. El portero, de 22 años, explicó que esa preparación y la confianza construida dentro del cuerpo técnico y el vestuario fueron clave para afrontar una cita de tal magnitud.
Antes del torneo, muchos observadores externos daban por hecho que Beach llegaría como el tercer guardameta del plantel. Sin embargo, el seleccionador Tony Popovic incluyó un giro que tomó por sorpresa a buena parte del entorno: lo eligió por delante de Mathew Ryan, figura de largo recorrido y hasta entonces el número uno indiscutible.
Ryan, además de ser capitán, había acumulado participación en los últimos diez partidos de Australia en la competición, sumando 104 apariciones con la selección. Este mes, su momento también estuvo ligado a su desempeño en el fútbol de clubes: contribuyó a que Levante evitara el descenso en LaLiga. Beach, en cambio, venía de mostrar buenas sensaciones en sus dos previas convocatorias internacionales, aunque sin haber disputado todavía un compromiso de carácter competitivo.
En la sala de prensa posterior al partido, Popovic evitó entrar en detalles sobre el momento exacto en que tomó la decisión. “No voy a comentar cuándo les di esa noticia. Eso queda entre el entrenador y el jugador. Maty es un profesional de primera, con más de cien partidos con su país, y se comportó como yo esperaba: como líder, como un jugador de alto nivel”, señaló.
Luego, el técnico amplió la idea sobre el sentido del cambio. “Las grandes decisiones quizá sorprendieron a mucha gente, pero no fueron sorpresas dentro del grupo que juega ni para el cuerpo técnico. Como trabajamos juntos todos los días, podemos ver la calidad de estos chicos jóvenes”, afirmó.
Beach respondió en la cancha y justificó la apuesta con una actuación determinante: realizó ocho atajadas en los 90 minutos, la mayor cifra registrada por un guardameta australiano en un partido de Mundial. Además, logró frenar a futbolistas como Arda Güler y Kerem Aktürkoğlu, en una noche que, para muchos, se convirtió en una de esas actuaciones que marcan diferencia por encima de cualquier otra.
El rendimiento del arquero se integró a una tarea defensiva de gran nivel. Australia enfrentó un total de 30 disparos y, aun así, logró sacar adelante la primera prueba del torneo. De acuerdo con el registro estadístico mencionado en el texto original, fue la mayor cantidad de tiros permitidos por cualquier equipo que después terminaría ganando un partido de Mundial desde Portugal, que superó a Inglaterra en 2006.
El propio Beach contó cómo se gestó el cambio. “Hace un par de días, el jefe y el entrenador de porteros, Juric, me sacaron para decirme que iba a jugar”, explicó. “Me dijeron que venía rindiendo muy bien, que confían en mí, y eso me dio la seguridad necesaria para salir y cumplir mi trabajo esta noche”.
También destacó el rol de sus compañeros. “Maty [Ryan] y Paulie [Paul Izzo] han sido increíbles para mí. Son grandes arqueros y grandes personas. Me han dado muchísimo apoyo. Antes del partido tuvieron charlas conmigo: todo fue tranquilidad, calma, relajación. Solo me dijeron que lo disfrutara, que me divirtiera, que hiciera lo que sé hacer. Todos conocen lo que puedo aportar”, aseguró.
En esa misma línea, Beach subrayó el ambiente competitivo interno. “Maty y Paulie han sido excelentes. Los tres nos hemos estado empujando entre nosotros durante las últimas cuatro o cinco semanas, sin descanso cada semana. Por eso, la ‘unión’ del puesto es muy fuerte”.
El portero cerró con una emoción evidente. “Fue increíble. Es un sueño hecho realidad… Eso es en lo que piensas de niño. Es el punto más alto para cualquiera que sueña con representar a su país en el escenario mundial. Y conseguir un resultado en el primer partido, contra un rival muy duro, es simplemente la mejor de las noches”.
Popovic, consciente de que su apuesta salió perfecta, dedicó elogios no solo a las atajadas, sino también a la forma en que Beach manejó el juego con el balón. “Su compostura: se le veía muy cómodo en un escenario grande. En el primer tiempo tomó buenas decisiones cuando salió jugando desde atrás; no se puso nervioso ni pateó largo sin necesidad. Cambió de lado, modificó el punto de ataque, y se notó sereno”, explicó.
El entrenador concluyó con un repaso del impacto final. “Después hizo las paradas que tenía que hacer. Tuvieron algunas faltas muy buenas y él estuvo a la altura. Seguro que esta noche no dormirá mucho y recordará este día durante muchísimo tiempo”, sentenció, dejando claro que el debut del portero fue mucho más que una sorpresa: fue una respuesta completa a la confianza recibida.