Pochettino: el duelo EEUU-Bosnia es como una final del Mundial
SANTA CLARA, California. El seleccionador de la selección masculina de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, comparó el duelo de octavos de final ante Bosnia-Herzegovina con “una final” del Mundial y dejó claro que, para avanzar, el equipo debe rendir en su mejor versión. En su conferencia previa del martes, insistió en que no existe margen de error en esta instancia.
El USMNT llegó a la fase decisiva tras mostrar buenas sensaciones en sus dos primeros partidos de la fase de grupos, frente a Paraguay y Australia. Luego sufrió una derrota ante Turkiye, en un encuentro donde el técnico utilizó un once con rotaciones importantes.
At a glance
- Pochettino afirmó que el partido ante Bosnia-Herzegovina se siente como “la final” del Mundial.
- Estados Unidos debe “perform at our best” para avanzar a la ronda de 16.
- El equipo empezó con solidez ante Paraguay y Australia, pero cayó ante Turkiye con una alineación muy alternada.
- Bosnia terminó tercero del Grupo B, detrás de Suiza y Canadá.
- Conflicto físico en el equipo estadounidense: dudas con Cristian Roldan (cuádriceps) y Mark McKenzie (molestia en el pie).
Sin margen y con mentalidad de final
Con el Mundial entrando en la etapa eliminatoria y con potencias como Alemania y Países Bajos ya fuera del torneo, el conjunto estadounidense es consciente de que cada detalle pesa. Pochettino subrayó que si el equipo no logra el pase, no habrá otra oportunidad, y recalcó que el siguiente cruce también se vive con la misma exigencia.
“Si tenemos la capacidad de pasar, el encuentro siguiente volverá a ser otra final del Mundial”, señaló el entrenador. A partir de ahí, pidió que el grupo asuma el reto desde el enfoque mental: un partido sin distracciones, con la convicción de que el plan preparado debe aparecer en el campo.
El técnico añadió que el espíritu del plantel, de cara al choque, es “perfecto”. Según explicó, esa construcción viene desde el anuncio de la convocatoria del Mundial, fechado el 26 de mayo, y entiende que la evolución del equipo es la culminación de lo que buscaba desde que tomó el cargo en septiembre de 2024.
“Ahora empezamos a ver lo que queríamos y la expectativa que teníamos con ellos, y creo que es una mejora enorme, enorme”, afirmó Pochettino. En su lectura, el momento actual representa un salto claro en el rendimiento y en la forma de competir.
Valoración táctica de Bosnia
En la previa, Pochettino elogió a Bosnia-Herzegovina por el tipo de fútbol que impone: físico, agresivo y con calidad individual. También destacó su capacidad para ajustar el dibujo táctico durante el partido, un factor que complica la preparación del rival.
“Eso es realmente desafiante para el oponente”, comentó el entrenador, remarcando que para Estados Unidos fue un reto preparar el plan ante un equipo con flexibilidad táctica. En ese sentido, el duelo ante el conjunto bosnio no solo se entiende como un examen físico, sino también como una prueba de lectura y adaptación.
Parte médico y rotaciones posibles
Sobre el departamento de lesiones, Pochettino informó que el defensor Auston Trusty, que esta semana entrenó por primera vez con el grupo completo, “está mucho mejor” de lo que se esperaba. A la vez, dejó señales de incertidumbre con Cristian Roldan, por una molestia en el cuádriceps, y con Mark McKenzie, por irritación en el pie.
“Ojalá Trusty pueda estar en el banquillo y disponible”, indicó. Sobre Roldan y McKenzie, reconoció que “va a ser difícil”, aunque pidió esperar porque, en el lapso de 24 horas, la situación puede cambiar con rapidez.
Favoritismo y mensaje final
Estados Unidos es visto ampliamente como favorito para el partido, especialmente por la condición de coanfitrión del torneo y el apoyo que recibirá en el Levi’s Stadium. Sin embargo, Pochettino restó importancia a ese tipo de lecturas y se enfocó en lo que el equipo necesita hacer dentro del terreno de juego.
“No lo sentimos así”, respondió cuando le plantearon el favoritismo. Dijo que existe confianza para competir y ganar, pero insistió en que, para alcanzar la siguiente ronda, el requisito es claro: cumplir con el máximo nivel y con el respeto que merece el rival.
El entrenador también recordó una frase de Jorge Valdano, campeón del Mundo con Argentina en 1986, quien le dijo una vez: “La relajación trae concentración”. Ese es, según Pochettino, el mensaje que quiere que el grupo asimile: estar tranquilos, no sobrepensar y salir mañana con intuición y seguridad.
“Necesitan estar tranquilos, no pensar de más, y mañana jugar con intuición, con la confianza de que todo lo que preparamos va a aparecer en el campo”, concluyó. En ese marco, la eliminatoria ante Bosnia-Herzegovina se presenta como el momento de demostrar que la mejora y la mentalidad construidas desde la convocatoria se traducen en resultados.