Rybakina busca destronar a Sabalenka en Wimbledon y coronarse número 1
Elena Rybakina ha pasado gran parte de los últimos dos años merodeando la cima del tenis femenino y, en Wimbledon, tiene la oportunidad de dar el paso definitivo para convertirse por primera vez en el número 1 del mundo. La actual campeona de Australia llega al All England Club con el papel de una de las favoritas, apoyada en un juego que mejor se expresa sobre césped, donde su saque y su capacidad de golpear primero suelen marcar diferencias decisivas.
Rybakina ya sabe lo que significa levantar el trofeo en Londres, tras conquistar Wimbledon en 2022, y su rendimiento en esta superficie la ha colocado una y otra vez en la conversación por los títulos grandes. Su candidatura no se explica solo por el talento, sino por la forma en que convierte el césped en una ventaja: domina el ritmo desde el servicio y ataca con agresividad cuando le llega la primera oportunidad.
Del otro lado, Aryna Sabalenka aterriza en Wimbledon como número 1 del mundo con 9.090 puntos de ranking, una diferencia de 947 unidades sobre los 8.143 de Rybakina. Aunque la distancia existe, no es tan amplia como para descartar un cambio en la parte alta si la kazaja protagoniza una carrera profunda en las próximas dos semanas. El desenlace de la lucha por el liderato dependerá, en gran medida, de hasta dónde lleguen ambas en el torneo.
Cómo puede Rybakina alcanzar el número 1
Para que Rybakina supere a Sabalenka y tome el primer puesto, necesita al menos alcanzar los cuartos de final. Si Sabalenka cae antes de llegar a la ronda de dieciseisavos, una campaña de cuartos de final para Rybakina la mantendría en plena pelea por el número 1. En cambio, si Sabalenka llega a octavos o a cuartos, la kazaja tendría que obligatoriamente avanzar hasta las semifinales para tener opciones reales. Si Sabalenka alcanza las semifinales, entonces el objetivo de Rybakina se vuelve más exigente: tendría que llegar hasta la final.
Incluso hay un escenario que convierte el desenlace en un “todo o nada”: si Sabalenka y Rybakina se enfrentan en la final de Wimbledon, la ganadora saldrá de Londres como número 1 del mundo. La posibilidad de que el título definitivo de la temporada se resuelva en un partido directo resulta un broche coherente para una de las rivalidades más atractivas del circuito.
En los dos últimos años, Sabalenka y Rybakina se han consolidado como dos de las grandes potencias del tour, combinando títulos importantes con prolongadas estancias en la parte alta del ranking. Por eso, que el liderato pueda decidirse con una lógica ganadora—y no solo por resultados indirectos—le añade todavía más intensidad a un enfrentamiento que ya ha marcado capítulos relevantes en el tenis femenino.
Si Sabalenka logra mantener su condición de número 1 durante el tramo sobre césped, alcanzaría 90 semanas consecutivas en la cima (98 en total), igualando a Lindsay Davenport en el décimo lugar de la lista histórica. Wimbledon, por tanto, no solo es un torneo con un trofeo en juego, sino también un termómetro para medir quién domina el momento y quién puede reordenar el ranking.
El campeonato comenzará el lunes 29 de junio.