Seiya Suzuki rompe el juego con un jonrón que da el walk-off a Cachorros
CHICAGO—Seiya Suzuki se encontraba más allá de la primera base y, aun con el avance, no estaba seguro si el batazo había terminado en la jugada correcta para los Cachorros. Desde el jardín izquierdo, el patrullero de Padres, Jase Bowen, saltó con decisión hacia la pared cubierta de enredaderas, tratando de atrapar el elevado profundo que acababa de salir del bate del japonés.
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Entonces la pelota rebotó y apareció fuera del follaje. Bowen cayó sentado sobre el terreno, golpeó el polvo con el puño y el esférico se fue rodando hacia su derecha, mientras en Wrigley Field ya se entendía el resultado: Suzuki había conseguido el hit y los Cachorros lograban una victoria de caminata final de 3-2, para que los “North Siders” llegaran a 10 triunfos por walk-off en la temporada, la mayor cifra en las Grandes Ligas.
“Al principio pensé que lo había atrapado”, comentó Suzuki a través de su intérprete, Edwin Stanberry. “Pero después vi un objeto blanco que salió de las enredaderas. Ahí fue cuando supe que se había caído”.
Con un brazo hacia el cielo, Suzuki celebró mientras pronto ambos brazos estaban arriba al acercarse a la segunda almohadilla. El batazo quedó asentado como un sencillo productor de carrera ganadora, que anotó a Pete Crow-Armstrong, quien se llevó un dedo a los labios tras pisar el plato antes de lanzar su casco lejos. La fiesta se concentró alrededor del campocorto, donde a Suzuki se le aflojó la camiseta mientras lo empapaban con agua.
Ese tramo de la escena tuvo un matiz particularmente refrescante en medio de las condiciones calientes de la noche. Se trató de un ambiente sofocante y húmedo, en el que ambos equipos lanzadores desafiaron el guion favorable para el bateo. Los Cachorros buscaron durante todo el encuentro su gran golpe, terminando el juego con 1 de 10 con corredores en posición de anotar a lo largo de ocho entradas.
Como si el béisbol quisiera escribir una paradoja, el momento decisivo llegó cuando el cerrador de Padres, Mason Miller, tomó la lomita.
“Es un gran pitcher”, dijo Suzuki. “Yo sabía que antes de ese turno tenía que elegir un lanzamiento y mi zona. En ese turno, lo que viene es ese lanzamiento. No puedes fallar”.
Suzuki señaló que siempre hay que tener presente el pitcheo de Miller, un fastball que se mueve alrededor de velocidades de triple dígito, pero en ese turno el designado al bate optó por enfocarse en la slider del derecho. Miller, que al iniciar el duelo tenía efectividad de 0.79 y un promedio de 17.5 ponches por cada nueve entradas en la temporada, comenzó a Suzuki con una slider que el bateador dejó pasar por una bola por encima de la zona.
Miller repitió la slider, aunque en el siguiente envío el lanzamiento cayó en el centro del plato.
“Me alegra no haberlo perdido”, añadió Suzuki.
El camino al hit ganador
- El episodio arrancó con el diestro de Padres, Jason Adam, enfrentando al campocorto de Chicago, Dansby Swanson. El bateador conectó después de irse en blanco en los primeros dos lanzamientos, trabajó la cuenta hasta llenarla y consiguió llegar a base con un sencillo interno.
- Luego de eso, Crow-Armstrong siguió con un sencillo al cortar un cambio de Adam hacia el jardín izquierdo.
- Con el marcador empatado 2-2 y con dos corredores en circulación, San Diego cambió a Miller para el siguiente turno.
- En su turno previo, en la sexta entrada, Alex Bregman se había ido al out para finalizar la entrada dejando las bases llenas, pero esta vez el tercera base de los Cachorros colocó una slider de Miller por el centro para un sencillo que cargó las almohadillas en favor de Michael Busch.
- En la siguiente jugada, Chicago tomó una decisión ofensiva que pudo frenar el impulso: Busch elevó la pelota hacia la zona de jardín izquierdo poco profundo, donde Bowen llegó corriendo para una atrapada que parecía de rutina.
- La batazo cayó en un sector que normalmente no obligaría a que el corredor de tercera diera el salto de regreso para taggear y tratar de anotar. Aun así, debido a la situación, el coach de tercera base Quintin Berry le dio la señal a Swanson.
- Swanson fue puesto out en el plato, pero el desenlace terminó en una doble matanza que dejó el aire cortado para Padres, según se consumó la jugada.
- Con esa secuencia de tensión ya resuelta, Suzuki apareció para definir el partido con su swing decisivo, que terminó por romper el empate y darle a Chicago el triunfo de 3-2.
“Tuvimos que apostar por la pelota elevada”, dijo el manager de los Cachorros, Craig Counsell. “Tienes que irte en la pelota elevada. Ellos hicieron una jugada bien hecha”.
Con su conexión oportuna, Suzuki dejó sin efecto los giros y fallos previos del ataque de Chicago. El hit le dio el triunfo 13 a los Cachorros en 17 juegos, pese a que el equipo ha enfrentado una larga lista de lesiones en distintas posiciones del roster. Además, los Cachorros mantienen la cifra más alta de victorias por walk-off en una campaña desde 2015, cuando consiguieron 10, y todavía restan tres meses de calendario.
Para Suzuki, el impacto fue inmediato: ya ha llegado a base en 20 de sus últimos 22 partidos. Y después de que Counsell le otorgara un día de descanso el jueves, el bateador respondió con una línea de .375 (6 de 16) con dos cuadrangulares y ocho carreras impulsadas en cuatro encuentros. Antes de su conexión que dejó el juego resuelto, también había pegado doble y anotado en la cuarta entrada, además de añadir un elevado de sacrificio en la quinta.
“Es de los mejores bateadores en MLB”, afirmó Shota Imanaga, el zurdo de Chicago, a través de Stanberry. “Los imparables y los jonrones, sobre todo en los momentos en que el equipo los necesita y él responde, no me sorprende, porque yo veo todo el trabajo que hace detrás de escena”.