Tatjana Maria, 38 años: vence a Putintseva y apunta a la próxima ronda en Wimbledon
LONDRES—Tatjana Maria llega a Wimbledon con una motivación especial para su próximo compromiso. Con 38 años, la alemana ocupa el segundo lugar de mayor edad dentro del cuadro principal de este año y, este lunes, dio un paso firme en primera ronda al imponerse a Yulia Putintseva por 6-4 y 6-4. El resultado le aseguró un cruce de segunda ronda ante Iva Jovic, quien tiene 18 años y llega como cabeza de serie número 16, además de ser la quinta jugadora más joven del torneo. Jovic está mucho más cerca en edad de Charlotte, la hija de Maria—con 12 años y con aspiraciones de jugar tenis—que del propio recorrido de Tatjana.
Key takeaways
- Tatjana Maria, de 38 años, avanzó en Wimbledon al superar a Yulia Putintseva por 6-4, 6-4.
- Su rival en segunda ronda será Iva Jovic, cabeza de serie número 16 y con 18 años.
- Maria ve en el calendario sobre césped una ventaja natural: se siente cómoda y no necesita un ajuste previo grande.
- La jugadora destaca que su estilo depende en gran medida de la intuición, aunque existe planificación táctica con su equipo.
- Señala que su preparación se centra principalmente en el trabajo dentro de la cancha, con el objetivo de mantenerse rápida y lista.
- Charlotte, su hija de 12 años, busca convertirse en profesional y ya muestra recursos como el slice, la volea y el juego de dobles.
Victoria en primera ronda y un duelo generacional
Tras el triunfo del lunes, Maria se mostró satisfecha con la idea de enfrentar a una rival joven. “Me alegra jugar contra las más jóvenes porque me gusta hacerlo”, comentó. Para la tenista, la razón no es solo deportiva: también es una forma de observar de cerca a las futuras protagonistas del circuito, especialmente pensando en el camino de su hija.
“Sobre todo para mi hija, me gusta ver cómo juegan”, añadió. Y remató con una idea clara: “Si algún día ella me enfrentara, quizás en el futuro también juegue contra Charlotte”. Mientras tanto, Maria continúa sosteniendo un rendimiento sólido en su carrera, con un foco particular en el césped.
El césped como terreno ideal y su enfoque táctico
La trayectoria de Tatjana Maria en esta superficie habla por sí sola. En Wimbledon ya alcanzó las semifinales en 2022; en 2018 se llevó títulos en Mallorca; y recientemente sumó dos conquistas en Queen’s, donde ganó antes de llegar al All England Club. La semana previa terminó con otro gran resultado: fue finalista en Eastbourne, donde se quedó a las puertas del título.
Al hablar de por qué se siente tan cómoda, Maria explicó que el césped no exige una preparación especial. “En esta superficie ni siquiera necesito calentar con una preparación distinta”, dijo. “Me meto ahí y me encuentro bien. Mis dejadas y slices se mantienen bajos. Me gusta correr, me gusta acercarme a la red y también me gusta servir bien”.
Cómo funciona su estilo: instinto con apoyo estratégico
Aunque los aficionados conocen las particularidades del repertorio de Maria—con rebanados, efectos y cambios de ritmo—la pregunta es cómo logra que un juego tan singular siga siendo efectivo en una era dominada por la potencia y la capacidad atlética. En ese sentido, la propia Maria describió su selección de golpes y su lectura del partido.
Cuando se le consultó si su plan está más basado en táctica previa o en instinto, respondió que su manera de competir no depende de cambiarla para el césped. “Tengo suerte porque es mi juego. No tengo que modificarlo solo por esta superficie. Es automático: este es mi estilo. Y es complicado para cualquiera jugarme porque no están acostumbrados a este tipo de tenis”, sostuvo.
Además, comentó que su esposo y entrenador, Charles-Edouard, revisa los partidos y que entre ambos existe un plan táctico. “Siempre es importante entender cuándo un lado es más débil o quién no se siente cómodo yendo a la red. Pero, en general, hay mucho instinto”, explicó.
Entrenamiento, práctica real y decisiones que se construyen
La tenista también habló sobre la aparente “dificultad” de enseñar algunos de sus golpes más efectivos. Para Maria, el trabajo en la pista no siempre se parece a lo que luego se ve en los partidos. “Es curioso: cuando me ves practicar, entreno como cualquier otra jugadora y juego como cualquier otra. Hago derechas normales, revés normal. Ahí ves algunos slices, pero no como en los encuentros”, indicó.
Aclaró que, con el paso del tiempo, comenzó a incluir un poco más ese tipo de rebanados dentro de su preparación. “Antes practicaba de una manera completamente distinta a la que jugaba en el partido”, añadió. La razón era práctica: “Los jugadores no querían entrenar conmigo, así que en la práctica jugaba de forma normal”.
Sobre si algún entrenador temprano intentó convencerla de reducir tanto slice y adoptar un tenis más convencional, Maria respondió que sí hubo recomendaciones iniciales. “Claro que hubo muchos entrenadores que al principio me decían: ‘Tienes que pegar la pelota, tienes que hacer esto’. Pero mi esposo lo hizo muy bien: confió en mi estilo y me ayudó a creer en él”, afirmó.
También explicó que el juego no está “cerrado” y que se sigue construyendo: “Tratamos de mejorar todo el tiempo. No es que ya esté hecho y yo solo quiera mantenerme. Es importante que acepte que tengo un juego así y que lo ame”.
Condición física y prevención de lesiones
Uno de los aspectos menos valorados de su tenis, según el planteamiento de la conversación, es el componente físico. Maria reconoce que su estilo implica mucho desplazamiento, resistencia y una agenda exigente, aunque no suele tener lesiones serias.
“Tengo que estar en forma porque sé que mi condición física es clave para mi estilo. Esto significa mucho correr dentro de la cancha”, señaló. Su preparación, además, no se basa en el gimnasio con pesas: “Hago mucho entrenamiento en la pista, no tanto en el gimnasio. No hago pesas porque necesito ser rápida y estar lista. Prefiero entrenar en la cancha, con la raqueta en la mano. Eso es lo más importante para mí”.
En cuanto a la salud, Maria añadió que ha tenido suerte con su cuerpo y que no se ha lesionado con frecuencia. También detalló que viaja con un especialista de fitness para Charlotte, quien además es osteópata y actúa como fisio de ella. “Recibo tratamiento todos los días”, concluyó.
Opinión sobre el momento de Maja Chwalinska
Al hablar del desempeño de Maja Chwalinska en Roland Garros, Maria consideró que el tenis volverá a cambiar. Aunque no se trata de un estilo idéntico al suyo, la polaca también se apoya en el slice y el toque más que en la pura potencia.
“Creo que el tenis va a volver a transformarse. Antes, quizá las jugadoras jugaban un poco más como yo. Después empezó a imponerse el golpeo y el juego de potencia. Pero pienso que regresará: que las rivales podrán usar más el slice, acercarse a la red y variar más. Siento que este estilo volverá en algún momento. Tal vez por eso llegó a la final”, valoró.
El reto ante Putintseva: paciencia y decisiones en los puntos
La conversación también se centró en el partido del lunes contra Putintseva, una rival que no solo es táctica, sino que además tiene mucho control fino. Maria lo definió como una dificultad adicional: “Sí, hoy fue lo más complicado porque jugamos un poco parecido. Yulia también es una jugadora difícil. Entonces la cuestión fue quién lo hace mejor: quién se mantiene más paciente, quién va a la red desde la mejor posición”.
Según explicó, al inicio le costó porque percibió que el ritmo se sentía más lento. “Tuve la sensación de que iba un poco despacio, así que tuve que meter el cuerpo en el partido”, dijo. A eso sumó un factor clave: su servicio no estuvo especialmente bien al principio. “No serví realmente bien al inicio, así que me alegré cuando mi saque volvió, porque es una parte enorme de mi juego. Si sirvo bien, en general estoy más relajada”, cerró.
Charlotte y el perfil de su tenis
Finalmente, Maria habló sobre las aspiraciones de su hija Charlotte, quien quiere convertirse en profesional. Para Maria, la joven no juega exactamente como su madre, pero sí demuestra que sabe ejecutar de todo. “No juega mi estilo, pero entiende cómo hacer de todo. Puede hacer slice. Puede volear. Le encanta ir a la red. Y también disfruta los dobles. Así que la veo como una jugadora completa”, comentó.
Además, Maria subrayó que Charlotte también golpea con fuerza. “Pero creo que es importante que si pegas fuerte, sepas también hacer las otras cosas. Pienso que así es mucho más difícil que una rival la supere. Por eso tratamos de que mejore en todo”, concluyó.