Tiafoe firma una remontada histórica y vuelve a semifinales del US Open
Frances Tiafoe protagonizó una remontada memorable para instalarse por tercera vez en las semifinales del US Open. El estadounidense levantó dos sets de desventaja ante Alex Michelsen y salvó un momento crítico en el tercero para imponerse por 5-7, 3-6, 7-5, 6-3 y 7-6 (6), tras cuatro horas y 39 minutos en el Arthur Ashe Stadium.
El triunfo tuvo un valor histórico: Tiafoe se convirtió en el segundo jugador capaz de ganar un partido de cuartos de final de Grand Slam después de perder los dos primeros parciales y resolver el quinto en un desempate. El antecedente correspondía a Andre Agassi, también en Nueva York, en 2005.
Con 28 años, Tiafoe quedó a una victoria de disputar la primera final grande de su carrera, precisamente en el torneo que considera más especial. Sin embargo, dejó claro que su objetivo no es conformarse con otra presencia entre los cuatro mejores.
“Estoy muy emocionado, porque fue un partido increíble, pero el torneo no ha terminado”, expresó. “Queda mucho tenis, muchos sets y un esfuerzo físico importante. Vamos a disfrutarlo, pero hay que seguir”.
Un giro cuando Michelsen sacaba para ganar
Michelsen, de 22 años y debutante en unos cuartos de final de Grand Slam, había llegado al encuentro sin ceder un set en el torneo. Aprovechó un arranque impreciso de Tiafoe y se llevó los dos primeros parciales ante una grada inicialmente apagada, con varios asientos vacíos tras el triunfo de Aryna Sabalenka sobre Linda Noskova en otro desempate decisivo.
El partido parecía resuelto cuando Michelsen sirvió para alcanzar las semifinales en el tercer set. Pero dos dobles faltas consecutivas abrieron la puerta a Tiafoe, que logró el quiebre, encadenó los dos juegos siguientes y prolongó el duelo. En el cuarto parcial tomó rápidamente una ventaja de 3-0 y cambió por completo la atmósfera del estadio.
“Siento que se lo regalé y, a partir de ahí, él empezó a jugar muy bien”, reconoció Michelsen sobre ese tramo que alteró el partido.
Tiafoe atribuyó en parte su inicio lento al ambiente que encontró en Ashe, después de haber disputado sus cuatro cruces previos en el Louis Armstrong Stadium, una pista que había solicitado por la intensidad de sus tribunas y la ausencia de palcos. “Durante las primeras horas todos estaban dormidos; yo también estaba dormido con ustedes”, bromeó al acabar el encuentro. Más tarde precisó que él había estado “todavía más apagado” que el público.
Con el avance de la remontada, el estadio recuperó su habitual volumen. Los cánticos de “1-2-3, Foe” y los gritos de apoyo para “Big Foe” acompañaron al local en los momentos decisivos. “La energía fue increíble conforme avanzaba el partido. Sé que eran dos estadounidenses, pero sentí que estaban mucho de mi lado y lo agradezco”, señaló.
El quinto set fue equilibrado y con alternativas para ambos, pero la experiencia de Tiafoe pesó en los puntos finales. Su único antecedente previo en un tie-break de quinto set había acabado en derrota: cayó ante John Isner en la primera ronda del US Open de 2016, cuando aún era adolescente y también había desperdiciado una ventaja de dos sets. Además, este año había sufrido eliminaciones dolorosas en partidos decisivos tanto en Roland Garros como en Wimbledon.
Al cerrar el triunfo, Tiafoe inició su celebración, aunque enseguida cruzó la red para abrazar y consolar a Michelsen. “Sé cómo duele porque yo he pasado por eso”, explicó. El joven estadounidense valoró el gesto: “Me dijo cosas muy personales y positivas, que volvería a estar en situaciones como esta cuando él fuera mayor. Fue muy grande de su parte consolarme en ese momento”.
El US Open, escenario de sus grandes ambiciones
Tiafoe no oculta desde hace años su deseo de levantar el trofeo en Nueva York. Ya había afirmado en 2025 que su meta, cada temporada, era ganar el US Open. El certamen también concentra algunos de los recuerdos más importantes de su carrera: en 2022 venció a Rafael Nadal en los octavos de final, cuando el español buscaba su tercer Grand Slam de aquella temporada, y pocos días después alcanzó sus primeras semifinales de un major.
Dos años más tarde volvió a jugar una semifinal neoyorquina, en un duelo a cinco sets contra Taylor Fritz con un lugar en la final en juego. Esta vez, llega nuevamente a esa ronda tras una campaña que comenzó con sobresaltos: en primera ronda estuvo abajo por dos sets a uno frente a Martin Damm Jr., número 90 del mundo, antes de revertir la situación.
Desde aquella jornada había controlado sus partidos y no había perdido otro set hasta el choque con Michelsen. En octavos logró además un resultado relevante al derrotar por primera vez a Daniil Medvedev, campeón del US Open en 2021, luego de siete enfrentamientos en el circuito: 7-6 (1), 6-4 y 7-6 (6).
“Fue un partidazo. Tuve que encontrar golpes muy especiales, porque ante un jugador de la calidad de Daniil era necesario jugar a ese nivel”, dijo entonces Tiafoe, que arribó a Nueva York impulsado por su final en Cincinnati.
Alcaraz o Shelton, el siguiente desafío
La semifinal se jugará el viernes en el Arthur Ashe Stadium ante Carlos Alcaraz, vigente campeón, o Ben Shelton, ganador del Masters 1000 de Montreal el mes pasado. Tiafoe afrontará un desafío de máxima exigencia sin importar quién avance del cruce nocturno.
Alcaraz frenó su recorrido en las semifinales de 2022 camino a su primera final de Grand Slam y domina por 2-1 el historial entre ambos. No se enfrentan desde 2024. Aunque el español regresó recientemente de una larga ausencia por una lesión de muñeca, su nivel lo mantiene entre los principales candidatos al título.
“En unas semifinales de Grand Slam no hay partidos sencillos; tienes que medirte con los mejores del mundo”, afirmó Tiafoe. Sobre Alcaraz, destacó su velocidad, la potencia desde el fondo y un juego completo que “te asfixia” con su movilidad.
Si el rival es Shelton, Tiafoe tampoco tendrá margen para una nueva desconexión. Tiene un balance de una victoria y tres derrotas frente al zurdo, aunque ganó su enfrentamiento más reciente en el US Open de 2024. Shelton, por su parte, se llevó el duelo entre ambos en los cuartos de final de la edición 2023.
“Ben es un reto diferente: es zurdo, arriesga mucho y también puede jugar en toda la pista”, analizó Tiafoe.
El estadounidense volverá a Ashe, la pista en la que concentra sus mayores aspiraciones. Aunque el ambiente del Armstrong fue clave en su recorrido inicial, Tiafoe está convencido de que el gran estadio neoyorquino le permite competir de igual a igual contra cualquiera. “En esa cancha soy peligroso. Puedo perder contra muchos jugadores durante el año, pero en Ashe creo de verdad que puedo vencer a cualquiera del mundo”, había dicho en 2025.