Tuchel ironiza con Trump y la sanción de Quansah tras el revés ante México
Thomas Tuchel puso en duda el camino que llevó a que se levantara la sanción de Folarin Balogun y, en tono irónico, llegó a bromear con que Harry Kane podría pedir la ayuda del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para revertir la expulsión de Jarell Quansah ante México.
FIFA confirmó que Balogun podrá alinearse con la USMNT en el duelo de octavos de final de este lunes frente a Bélgica. El organismo indicó que se aplicó el artículo 27 de su normativa disciplinaria para posponer la suspensión de un partido tras la roja que recibió en el encuentro contra Bosnia-Herzegovina.
La Real Federación Belga de Fútbol reaccionó con sorpresa y manifestó estar “astonished” ante el veredicto. En la misma línea, se difundió que Trump habría contactado al máximo responsable de FIFA, Gianni Infantino, para revisar el castigo que afectaba a Balogun.
At a glance
- FIFA habilitó a Folarin Balogun para jugar con la USMNT ante Bélgica en octavos de final el lunes.
- La decisión se basó en el artículo 27 del código disciplinario, para diferir una sanción de un partido.
- Balogun había sido expulsado en el partido ante Bosnia-Herzegovina.
- La federación belga mostró “asombro” por la determinación.
- Jarell Quansah fue expulsado contra México tras otra revisión del VAR.
- Tuchel expresó su malestar por la forma en que se tomaron las decisiones.
Quansah vio la tarjeta roja después de una nueva revisión en el VAR, en el marco del partido donde Inglaterra logró sostenerse para terminar ganando 3-2 a México en el Estadio Azteca. Tras ese desenlace, Tuchel dejó claro que le preocupó el contexto disciplinario y el modo en que se resolvieron las acciones.
Sobre Balogun, Tuchel fue contundente: “Primero, para que quede muy claro, no fue una roja”. El entrenador añadió que, aunque se involucró el VAR y tanto el equipo del VAR como el árbitro revisaron la jugada, la conclusión final fue que debía tratarse como amarilla, por lo que se tomó la decisión correspondiente.
En su crítica, el técnico se preguntó por los criterios y la coherencia: “¿Quién revierte esta determinación y en qué momento y con qué base? ¿Hasta dónde llega esto? Para mí es extraño”. También reclamó consistencia en las decisiones y señaló que, si se debate una acción tras “el primer minuto” en otro encuentro relacionado con Declan Rice, entonces el debate podría extenderse indefinidamente.
Tuchel remató con otra comparación: “¿Nos devuelven esa amarilla? ¿Le devuelven la amarilla a Francia por [Michael] Olise contra Paraguay que, en mi opinión, no era una amarilla?”. Con esa idea sobre la mesa, insistió en que no sabe dónde está el límite y aseguró que prefiere esperar lo que ocurra después.
Después de la victoria de Inglaterra, Trump elogió a Kane en Truth Social, calificándolo como un “GREAT player”. Cuando se le preguntó si el capitán inglés podría solicitar al presidente de Estados Unidos que intervenga para revisar la expulsión de Quansah, Tuchel respondió: “Tal vez, eso sería un buen punto de partida”.
Al volver sobre la posibilidad de una apelación, Tuchel profundizó: “¿Dónde empieza esto y dónde termina ahora? ¿Se puede anular o no se puede anular? ¿Qué está pasando?”. Y volvió a insistir en el eje de su molestia: “La pregunta es dónde se traza la línea. No tengo respuesta. ¿Hasta dónde termina ahora?”.
Finalmente, el entrenador cerró con más preguntas que certezas: “¿Apelamos si una amarilla no es amarilla? ¿O si alguien piensa que no era una roja? ¿Quién lo piensa? ¿Dónde inicia y dónde termina?”. Tuchel, sin adjudicar responsabilidades a una persona concreta, dejó claro que el debate sobre las interpretaciones disciplinarias aún no tiene un final definido.