Tuchel, preocupado por Inglaterra: dolor de Quansah y duda en el Mundial
Thomas Tuchel reconoció su preocupación de cara a la fase decisiva del Mundial por la situación en el lateral derecho de Inglaterra, después de que Reece James fuera sustituido por Jarell Quansah en el duelo ante Panamá y este último tuviera que retirarse con muestras visibles de dolor.
Inglaterra llegó al sábado con el objetivo de seguir sumando y lo consiguió con una victoria por 2-0 sobre el ya eliminado conjunto de Centroamérica en el MetLife Stadium. El partido tuvo a Jude Bellingham y Harry Kane como protagonistas al marcar ambos tantos, y el triunfo dejó a los ingleses listos para afrontar su cruce de octavos (round of 32) frente a la República Democrática del Congo en Atlanta el miércoles.
Sin embargo, el viaje a Georgia para preparar el siguiente compromiso se realiza con un “dolor de cabeza” por lesiones. James, que era el lateral derecho titular, deberá pelear contrarreloj para llegar en condiciones, ya que arrastra una molestia en el tendón de la corva que se produjo durante el partido contra Ghana. A ese escenario se suma el contratiempo de Quansah, quien también quedó en seria duda para el choque de la semana por su problema físico.
El capitán del Chelsea, James, ni siquiera viajó con el grupo hacia Nueva Jersey, donde el relevo de Quansah tuvo que abandonar el campo en la segunda mitad. Tuchel explicó que se trató de una torcedura de tobillo clásica y que la sensación de dolor es la que manda en el momento, mientras el cuerpo técnico intenta gestionar los tiempos para que ambos futbolistas puedan estar.
“Fue una torcedura de tobillo de las de siempre y él está con dolor”, señaló Tuchel. El entrenador añadió que el propio jugador le había comentado que ya había notado el problema con anterioridad y que, en principio, la recuperación podía “quedar en cuestión de días”, aunque en el presente la molestia es demasiado intensa: “Ahora mismo es demasiado doloroso, así que tiene la pierna alta, compresión y hielo”.
Tras ser consultado si la preocupación por el lateral derecho se mantiene hacia adelante, el técnico respondió entre risas, dejando claro que el panorama no es sencillo: “Naturalmente, por supuesto, tenemos otra lesión en esa posición”. Y continuó: “Haremos todo lo que esté en nuestra mano. Será una carrera muy ajustada para Reece James y ahora también será una carrera muy ajustada para Jarell Quansah, así que me preocupan estos dos”. Aun así, remarcó el enfoque del equipo: “Pero, en general, nuestro trabajo es encontrar soluciones, y las encontraremos en cuatro días”.
Inglaterra volvió a su base en Kansas City con la intención de encarar el tramo final con el mejor escenario posible, consciente de que el torneo entra en una etapa donde cada detalle pesa y es necesario dar un paso más en los partidos de eliminación directa.
En cuanto a su recorrido más reciente, Tuchel ya había encendido a la afición al debutar con un triunfo contundente. El equipo se impuso 4-2 a Croacia en el partido inicial disputado en Dallas, pero el entusiasmo se enfrió en Boston el martes, cuando Ghana les frenó con un empate 0-0, resultado que dejó sensaciones mezcladas por la dificultad para imponer condiciones.
El sábado, en el MetLife Stadium, Inglaterra también tuvo que sufrir para perforar una defensa cerrada de Panamá. No fue un encuentro sencillo, pero con paciencia y calidad, el conjunto inglés terminó encontrando el camino hacia la victoria.
“Fue un partido complicado”, dijo Tuchel. “Todo el mundo lo vio de cerca desde las gradas: había mucha intensidad física en el juego”. El entrenador insistió en que el rival se mostró ordenado y muy difícil de superar durante los primeros compromisos: “Vimos a un equipo que no concedió ninguna ocasión en sus dos primeros partidos”. Además, detalló cómo llegaron los riesgos en otros duelos: “A Ghana le concedieron en el 95’ desde un contraataque. Contra Croacia encajaron también desde una media oportunidad, y además recibieron por dos tiros a puerta”.
Tuchel valoró lo que hizo Inglaterra para responder a ese contexto: “Logramos marcar dos goles y creamos ocasiones de medio peligro, además de generar más situaciones durante el partido”. Según explicó, el plan no era controlar siempre con comodidad: “Sabíamos que el partido iba a ser físico y que iba a ser difícil manejar los contraataques”. También subrayó el rol del rival: “Sabíamos que juegan como un equipo que se siente menos favorito, como un underdog. Conocíamos todas esas cosas”.
En esa misma línea, el seleccionador defendió la idea de que la exigencia no es un problema si se entiende el tipo de partidos que se vienen: “No pasa nada si estos encuentros se sienten ajustados, si se sienten duros. Eso nos ayudará en el siguiente partido y, en este momento, es donde estamos”.