UEFA tumba el plan de Infantino para una filial comercial de FIFA de 20.000 mdd
La ambiciosa idea de Gianni Infantino de crear una filial comercial ligada a FIFA por 20.000 millones de dólares quedó abortada esta semana tras una reacción frontal del fútbol europeo. UEFA, junto con sus 55 asociaciones miembros, elevó el tono hasta amenazar con un boicot total a las competiciones si el proyecto avanzaba, forzando a la presidencia de FIFA a dar marcha atrás y cancelar el plan.
Resumen del conflicto y el desenlace
| Evento | Cifra/fecha | Contexto |
|---|---|---|
| Cancelación del proyecto de filial comercial (FFE) | Esta semana | FIFA reconoce que el plan generó divisiones contrarias al objetivo inicial |
| Amenaza de boicot de UEFA | 55 asociaciones | UEFA advirtió que no permitiría que el plan siguiera adelante |
| Advertencia legal por documentos | Notificación formal | UEFA exige identificar, localizar y preservar información relacionada con el plan |
El plan que detonó la crisis contemplaba vender un 20% de una parte de los activos más valiosos de FIFA a un grupo de inversores privados, descrito en el entorno del caso como respaldado por una firma de inversión con base en Nueva York vinculada al círculo familiar de Jared Kushner. La propuesta, presentada bajo el paraguas de la filial comercial conocida como FFE, no solo no logró sumar apoyos: provocó condenas inmediatas y una ruptura pública del frente europeo.
La respuesta de UEFA fue contundente. En términos de competencia, anunció que, si el proyecto se ejecutaba, lideraría un boicot de sus asociaciones a las competiciones de FIFA. Ese nivel de presión, calificado como inédito por la propia dinámica interna y externa que generó, obligó a Infantino a rectificar. FIFA confirmó la cancelación del proyecto en un comunicado en el que el presidente reconoció que, tras escuchar “todas las perspectivas”, quedó claro que el plan creó divisiones que, “independientemente del nivel de apoyo”, dejaron de beneficiar al objetivo planteado desde el inicio.
Pero la disputa no se quedó solo en lo político. UEFA también trasladó el conflicto al terreno jurídico. Según una carta a la que se tuvo acceso, el organismo europeo avisó que está considerando iniciar acciones legales, arbitraje y/o denuncias regulatorias vinculadas al plan FFE y a asuntos relacionados. En esa misma notificación, se requirió a FIFA y a Infantino tomar medidas inmediatas para identificar, localizar y conservar toda documentación y la información almacenada electrónicamente vinculada con el proyecto.
El mensaje legal subraya además que esas obligaciones prevalecen sobre cualquier política interna rutinaria de retención o destrucción de archivos. Es decir, si existían procedimientos estándar para borrar o deshacerse de información, no aplican en este escenario, dado que UEFA sostiene que los procedimientos se anticipan razonablemente y por ello la conservación debe ser efectiva desde el momento de la notificación.
En su argumentación, UEFA también criticó la coherencia del propio proyecto. La entidad europea señaló que el plan sería incompatible con una gobernanza adecuada del fútbol, reforzando la idea de que la oposición no nace únicamente de la forma, sino del fondo del planteamiento. La carta insistió en que la condena fue amplia: confederaciones, asociaciones miembro y actores del balompié habrían rechazado el proyecto en “los términos más fuertes”.
Con el FFE cancelado, el impacto se desplaza ahora al terreno electoral. El entorno político de Infantino se ha tensado de forma notable: aunque antes se esperaba que pudiera presentarse sin oposición, la desconfianza acumulada ha crecido hasta el punto de que se habla abiertamente de un voto de no confianza. En paralelo, la situación se complica con salidas internas de alto nivel, incluida la renuncia del asesor senior Carlos Cordeiro, lo que incrementa el aislamiento del presidente de FIFA.