Vinicius, enfadado con Mourinho tras ser sustituido en la remontada ante Roma
El Real Madrid firmó una remontada de enorme carácter en el Stadio Olimpico al imponerse tras verse dos goles por detrás ante la Roma. El equipo blanco perdía 3-1 cuando José Mourinho agitó el partido poco antes de cumplirse la hora de juego: retiró a Vinicius y realizó un doble cambio con las entradas de Endrick y Arda Güler, una decisión que transformó por completo el encuentro.
La reacción fue inmediata. Endrick impulsó la recuperación madridista con un gol y una actuación determinante en la segunda parte, mientras que Carlos Espi, también desde el banquillo, aportó otro tanto en una remontada concentrada en apenas siete minutos. Cuando el duelo parecía abocado a un final abierto, Antonio Rüdiger apareció en el minuto 90 para marcar de cabeza y culminar la victoria del conjunto español.
Vinicius vivió una noche especialmente complicada en Roma. El brasileño perdió un balón en la acción previa al segundo gol local y su sustitución reflejó el momento difícil que atravesaba sobre el césped. Tras el partido, el atacante admitió que no había rendido al nivel esperado, aunque dejó claro que su reacción al cambio responde a su ambición competitiva.
“Es normal que me enfade al salir, porque quiero jugar todos los minutos, estar a mi mejor nivel y ayudar al equipo. Hoy no pude hacerlo”, explicó. El delantero, de 26 años, asumió además que las variantes de Mourinho fueron decisivas: destacó el impacto de Endrick, al que consideró el futbolista más influyente tras el descanso, y valoró también la aportación de Carlos Espi pese a disponer habitualmente de pocos minutos.
Mourinho respalda a Vinicius y mira a los jóvenes
Mourinho defendió públicamente a Vinicius pese al error que precedió a uno de los tantos de la Roma. El técnico portugués reconoció que el extremo perdió un balón que no debía haber cedido, pero recordó que los fallos forman parte del fútbol y aseguró que la situación llegó en un momento en que el jugador comenzaba a recuperar confianza y sensaciones.
El entrenador también descartó cualquier conflicto posterior en el vestuario. Entendió la frustración del atacante por abandonar el campo antes de tiempo, aunque subrayó que terminó celebrando con el grupo una victoria que cambió por completo el panorama del partido.
Vinicius aprovechó para referirse a los silbidos que recibe de una parte de la afición en el Santiago Bernabéu. El brasileño aceptó el derecho de los seguidores a expresar su opinión, ya que pagan su entrada, pero pidió respaldo para que el equipo pueda rendir con mayor soltura. En ese mensaje incluyó a Kylian Mbappé, Jude Bellingham y al resto de la plantilla.
El extremo considera que su condición de uno de los jugadores con más tiempo en el club y de capitán facilita que sea uno de los principales objetivos de las críticas. Aun así, aseguró que prefiere recibir él esos reproches antes que ver señalados a los futbolistas jóvenes.
Su respuesta en el campo, sin embargo, deberá esperar en LaLiga. Horas antes del compromiso en Roma se confirmó una sanción de cuatro partidos para Vinicius, un castigo que le impedirá disputar el próximo Clásico frente al Barcelona. El Madrid afrontará así un tramo relevante del campeonato sin un futbolista que suma 129 goles y numerosos títulos en 385 encuentros desde su llegada al club siendo adolescente.
La ausencia obligará a Mourinho a buscar soluciones ofensivas, y la actuación de Endrick y Güler ofrece argumentos para ello. El crecimiento de los jóvenes, unido a la contribución de Espi desde el banquillo, abre alternativas para cubrir el vacío temporal de Vinicius mientras el equipo intenta mantener su impulso en la competición doméstica.