Wenger defiende a Mbappé: “es un chivo expiatorio” y apunta a Francia en el Mundial
Arsène Wenger no dudó en marcar postura sobre el momento que atraviesa Kylian Mbappé en el entorno del Real Madrid, y lo hizo con una tesis clara: el astro francés estaría cargando con la etiqueta de “chivo expiatorio” de un equipo que ya no exhibe el dominio casi perfecto de antaño. Pese a acumular 42 goles en todas las competiciones, el delantero ha recibido críticas intensas en medio de versiones sobre tensiones internas en el vestuario.
Wenger: Mbappé, foco de presiones en Madrid y ventaja táctica para Francia
- El exentrenador del Arsenal sitúa a Mbappé como el centro de las expectativas y sostiene que muchas miradas se han concentrado injustamente sobre él.
- Explica que la llegada de un conjunto “más promedio” en comparación con el pasado ha modificado el reparto de responsabilidades, favoreciendo que alguien termine señalado.
- Reconoce que algunos momentos de participación limitada por molestias pudieron afectar el ritmo, pero afirma que el contexto puede convertirse en un beneficio táctico para la selección.
- Señala que el desgaste físico acumulado durante la temporada europea suele pasar factura antes de un gran torneo, mientras Mbappé llegaría con energía suficiente.
- Subraya que Francia, por plantel y por el bagaje de Didier Deschamps, parte como el rival a batir en el Mundial que se disputará en Estados Unidos.
- Advierte que el “poder” durante los 90 minutos puede marcar diferencias, especialmente cuando el partido se estanca o se iguala sin goles en el tramo final.
- Remarca que, aun con sequías recientes y un protagonismo individual de otros jugadores en el entorno inmediato, el grupo confía plenamente en la capacidad de respuesta del capitán.
La crítica y el contexto: menos “máquina” y más señalamiento
Wenger planteó que, en Madrid, Mbappé se ha convertido en el hombre sobre el que recaen las exigencias. Según su lectura, el Real de hoy cuenta con tres o cuatro futbolistas de nivel mundial, mientras que antes el bloque llegaba con más piezas de esa categoría, y esa diferencia estructural altera la percepción pública. En ese escenario, el entrenador francés considera que el fútbol suele buscar un responsable cuando el rendimiento colectivo se enfría.
En su argumento, el ex técnico también defendió que no se trata solo de números, sino de cómo se gestionan las expectativas alrededor de las estrellas. Aun con 42 tantos en el total de la temporada, el delantero ha estado bajo el foco por informes sobre roces en el vestuario, algo que ha alimentado el debate sobre su rol y el ambiente interno.
Recuperación y ritmo: la idea de llegar “con combustible” a Norteamérica
Aunque admitió que algunas apariciones como protagonista secundario durante ciertos periodos de lesión podrían haberle quitado continuidad, Wenger sostuvo que el desgaste de una campaña larga puede jugar en contra de muchos rivales. En contraste, Mbappé —de 27 años— tendría chances de arribar a la cita con el cuerpo en mejores condiciones.
El entrenador añadió que, en ocasiones previas, jugadores que llegaban con decenas de partidos disputados confesaban que no progresaban en entrenamientos y que ya no tenían piernas. Para Wenger, esa situación no sería la de Mbappé. Además, remarcó que suele ser complicado ver a futbolistas que llegan totalmente agotados capaces de rendir con claridad en un gran torneo, y puso un matiz particular: no es habitual que el desempeño en el Mundial florezca después de una final de la Champions.
Francia como favorita: plantel, experiencia y “poder” en el tramo decisivo
Wenger se mostró convencido de que el conjunto de Didier Deschamps es el equipo que debe temerse de cara a Estados Unidos. Su lectura parte de la profundidad del plantel, que considera envidiable a nivel mundial, y de la experiencia táctica del seleccionador, quien ha acumulado conocimiento suficiente para administrar los momentos del partido.
El ex técnico también dejó una advertencia: Francia posee tanta capacidad ofensiva que existe el riesgo de desbalancearse en términos defensivos. Sin embargo, sostuvo que el futbol moderno, incluso para los jugadores de ataque, exige que todos cumplan con el trabajo en fase defensiva. En su planteamiento, cuando un equipo llega al final con el marcador en 0-0 frente a Francia y ya restan apenas minutos, la batalla suele decidirse por el “poder”: la capacidad de imponer ritmo, intensidad y control.
Confianza intacta pese a la sequía: Mbappé y el carácter para los grandes momentos
Wenger abordó también el hecho de que el delantero francés atraviesa un tramo con menos producción individual en comparación con lo esperado, incluyendo un partido en el que Michael Olise acaparó la atención con un hat-trick. Aun así, insistió en que el ambiente dentro del campamento galo no se ha alterado y que la confianza hacia Mbappé sigue firme.
Para el exentrenador, la clave no es solo técnica: es mentalidad. Aseguró que el capitán tiene carácter, personalidad firme y sabe responder cuando el torneo exige grandes decisiones y ejecución en instantes de máxima presión. En esa línea, recordó que en ediciones anteriores ya mostró nivel en situaciones determinantes, destacando su rendimiento en 2018 y 2022.
Programa inicial de Francia
Francia arranca su camino en busca de una tercera estrella midiéndose con Senegal en el MetLife Stadium. Después, el calendario del Grupo I continúa con enfrentamientos ante Iraq y Noruega.
Claves del mensaje de Wenger
- Mbappé estaría siendo injustamente señalado en Madrid y funcionaría como el “responsable” fácil cuando el equipo no brilla como antes.
- El desgaste por la temporada europea puede pasar factura a muchos rivales; Mbappé llegaría físicamente con margen.
- Francia aparece como favorita por su profundidad, el conocimiento de Deschamps y el impacto del “poder” en los momentos decisivos.
- La ofensiva francesa puede descompensar si no se equilibra, pero el futbol moderno exige que incluso los atacantes participen en defensa.
- Aunque haya sequías puntuales y otros protagonistas en partidos recientes, el grupo confía en la capacidad del capitán para rendir bajo presión.