Alemania de Klopp tropieza ante Grecia en su debut como local
Alemania cayó por 0-1 ante Grecia en el SGL Arena pese a controlar el 75,5% de la posesión y dominar buena parte del encuentro. El equipo de Jürgen Klopp, en su primer partido como local al frente de la selección, no encontró recursos para superar el bloque bajo visitante y terminó castigado por un remate de Dimitrios Kourbelis en el minuto 74 que Joshua Kimmich desvió involuntariamente hacia su propia portería.
Datos del partido
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Resultado | Alemania 0-1 Grecia | Kourbelis marcó el único gol en el 74′ |
| Posesión alemana | 75,5% | No alcanzó para romper la resistencia griega |
| Clasificación | Grecia, 1ª; Países Bajos, 4 puntos; Alemania, 1 punto | Los griegos mantienen pleno de victorias |
| Portero decisivo | Konstantinos Tzolakis | Respondió ante los intentos más peligrosos de Alemania |
La selección alemana presentó una alineación con novedades y sin figuras como Jamal Musiala y Kai Havertz. El plan de Klopp buscó imponer ritmo, recuperar arriba y atacar con una línea adelantada, pero esa propuesta dejó espacios en las transiciones. Grecia supo proteger su área con orden, sostuvo su ventaja y apenas necesitó un disparo entre los tres palos para llevarse el triunfo.
Alexander Nübel tuvo una noche relativamente tranquila hasta la acción decisiva. El guardameta distribuyó con serenidad bajo presión, aunque no pudo reaccionar al desvío de Kimmich en el remate de Kourbelis. La jugada comenzó después de que Josha Vagnoman intentara despejar de tacón y el balón quedara vivo en la zona de peligro.
En defensa, Yann Bisseck fue el central más firme, imponiéndose en los duelos y anticipando varias acciones pese a haber sido amonestado a los 17 minutos. En el 90′, además, realizó un bloqueo clave tras un grave error de Serge Gnabry que estuvo cerca de derivar en el segundo tanto griego. Jonathan Tah sufrió más ante los ataques rápidos rivales y no alcanzó su habitual autoridad por arriba. Nathaniel Brown ofreció profundidad por el carril izquierdo y orden táctico, aunque sin la precisión necesaria en los centros, mientras Vagnoman aportó energía y presión inicial desde la derecha.
En la medular, Kimmich asumió la conducción y el liderazgo, pero Alemania echó en falta el pase final para abrir la defensa rival. Su infortunio en el gol terminó siendo determinante. Felix Nmecha cuidó la pelota, aunque no consiguió acelerar el juego entre líneas y llegó tarde a la marca sobre Kourbelis antes del disparo. Kevin Schade trabajó intensamente para enlazar recuperación y ataque, sin lograr aportar el desequilibrio creativo que exigía el partido.
Karim Adeyemi fue la principal amenaza alemana gracias a su velocidad. En el minuto 31 obligó a Tzolakis a una intervención de gran nivel con un potente remate, y mantuvo en alerta a la zaga griega hasta su salida en el 75′. Bambase Conte dejó señales prometedoras en su debut: se movió entre líneas, mostró calidad técnica y exigió otra gran atajada de Tzolakis con un disparo de izquierda a los 49 minutos.
Youssef Ebnoutalib tuvo escaso suministro en el área y fue bien controlado por los centrales helenos, especialmente Konstantinos Mavropanos. El delantero colaboró en la presión, pero no logró entrar en contacto con situaciones claras de gol.
Los cambios no modificaron el guion
Klopp movió el banquillo en busca de una reacción. Jonathan Burkardt y Florian Wirtz ingresaron a los 65 minutos por Schade y Conte, respectivamente, pero ambos se encontraron con una última línea congestionada y pocas vías para asociarse. Wirtz intentó aportar inventiva, aunque Grecia lo rodeó cada vez que recibió entre líneas.
Gnabry entró por Adeyemi a los 75 minutos y aportó verticalidad, pero cometió una pérdida muy comprometida en campo propio en el 90′, similar a un error anterior ante Países Bajos. Stach sustituyó a Nmecha en el 84′ para renovar el centro del campo, mientras que Hennes Behrens reemplazó a Brown en ese mismo minuto y reforzó el empuje final de Alemania en el estadio de Augsburg.
La derrota deja al conjunto alemán tercero de su grupo, con un solo punto, mientras Grecia se instala en la cima con pleno de victorias y supera a unos Países Bajos que suman cuatro unidades. Para Klopp, el encuentro expuso la necesidad de encontrar mecanismos más eficaces contra defensas cerradas y de equilibrar una estructura que sufrió cuando Grecia encontró espacios al contragolpe.