Tuchel rechaza dosificar a Inglaterra pese al exigente calendario de la Premier
Thomas Tuchel descarta pactar con los técnicos de la Premier League la gestión de minutos de los internacionales ingleses, pese a la exigencia del calendario y a la proximidad de tres partidos de la Nations League. El seleccionador quiere sostener una base reconocible en su once tras la derrota por 3-2 ante España en Wembley.
Inglaterra visitará a Chequia este martes en Praga con la necesidad de reaccionar. Después, el equipo viajará a Rijeka para enfrentarse a Croacia el sábado y cerrará esta ventana internacional con otro duelo como local frente a los checos la semana siguiente.
Datos rápidos
- Inglaterra cayó 3-2 contra España el sábado en Wembley.
- El próximo compromiso será ante Chequia, este martes en Praga.
- Declan Rice necesita descanso tras una carga elevada de partidos y problemas físicos conocidos.
- Jude Bellingham dio una asistencia y provocó un penalti frente a España.
- La selección también jugará contra Croacia en Rijeka el sábado.
Tuchel admitió que Rice llega con una acumulación importante de esfuerzos, pero no contempla establecer acuerdos con los clubes para determinar cuánto deben jugar sus futbolistas. Su postura es que un seleccionador no puede controlar ese reparto de cargas desde una concentración internacional.
El técnico recordó que, durante su etapa en clubes, tampoco contactaba a responsables de selecciones para negociar ese aspecto. A su juicio, una llamada a entrenadores de países como Brasil o Argentina no resolvería el problema, porque ni los cuerpos técnicos ni los propios jugadores podrían asumir una planificación externa de ese tipo.
La prioridad del entrenador es crear automatismos y reforzar la confianza de un núcleo estable. Por eso considera que el calendario no debe convertirse en una razón para rebajar la ambición competitiva en el siguiente encuentro.
Tuchel no oculta que le gustaría repetir la alineación con la mayor continuidad posible. Aunque acepta que tal escenario quizá no sea viable, pretende que al menos seis o siete jugadores vuelvan a partir de inicio para asumir responsabilidad y sentir el respaldo del cuerpo técnico.
El alemán rechaza transmitir al vestuario la idea de que sea aceptable desconectarse, repartir un partido por mitades o descansar sin una necesidad clara. Su planteamiento pasa por salir a ganar cada compromiso, incluso dentro de una secuencia de encuentros tan apretada.
Bellingham seguirá siendo una pieza central en ese plan. Ante los campeones de Europa, el mediocampista aportó una asistencia, forzó un penalti y protagonizó un choque con Marc Cucurella, una muestra de la intensidad con la que afronta los partidos internacionales.
La selección vigilará su estado físico por la cantidad de minutos acumulados, pero Tuchel valora precisamente su carácter competitivo. El seleccionador entiende que Bellingham crece cuando juega con ese punto de rabia y busca acciones que activen su energía.
En los duelos de selecciones, añadió Tuchel, la amistad de Bellingham con compañeros del Real Madrid queda al margen durante los 90 minutos. Inglaterra necesita esa agresividad para corregir el tropiezo ante España y recuperar impulso en la Nations League.