Alessandro Circati, el joven pilar defensivo de Australia en el Mundial 2026
Cuando los Socceroos arranquen su camino en la Copa Mundial de la FIFA 2026 este sábado, su línea defensiva tendrá como pilar a Alessandro Circati, un zaguero de 22 años nacido en Italia que eligió representar a Australia y que llega como una de las promesas más valoradas en la Serie A.
A pesar de su juventud, Circati ya ocupa el rol de vicecapitán en el Parma y se ha ganado el cariño de la afición, que lo bautizó como Il Muro, “El Muro”, en referencia a su firmeza en el área y su consistencia a la hora de cortar ataques.
Esta temporada, Circati fue titular en 31 partidos de Serie A y colaboró para que el Parma registrara 11 porterías a cero. Además, los Crociati sumaron nueve puntos extra en 2025-26 frente al curso anterior, cuando él solo pudo estar disponible en seis encuentros debido a problemas físicos.
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Con el nivel mostrado, trascendió que su rendimiento despertó el interés de clubes como Juventus y Napoli. Un Mundial sólido, además, podría terminar de consolidar su reputación como defensor de élite para el proyecto australiano. Sin embargo, el ruido del mercado no parece afectarlo.
“Yo solo me enfoco en lo que hago. Siempre hay cosas escritas y habladas. Tenés que hacerte el que no las escuchás y ocuparte de lo que está frente a vos”, afirmó Circati.
Por ahora, el objetivo es el Mundial, aunque el trayecto para llegar hasta este punto y también su recorrido por el fútbol italiano estuvieron lejos de ser sencillos para el propio Circati, quien se define como “batallador”.
Luego de formarse en la cantera de Perth Glory, Circati —a los 17 años— parecía encaminarse a un salto a Leicester City, equipo de la Premier League. No obstante, las complicaciones con pasaportes derivadas del Brexit y el impacto de la COVID-19 frenaron la operación.
Con las fronteras de Australia cerradas, el defensor quedó atrapado en Italia tras visitar a su familia. En ese contexto, Parma —club en el que su padre, Gianfranco, jugó en distintos momentos antes de decidir instalar a la familia en Perth— fue el primer equipo que le ofreció la posibilidad de entrenar.
“Llegué a Parma, entrené, hice algunas sesiones y, a partir de ahí, básicamente me dijeron que querían que me quedara”, explicó Circati.
Comenzó en el sector juvenil del Parma y, tras impresionar en un amistoso ante el primer equipo, se le indicó que pasaría a entrenar de forma permanente con el plantel mayor. Tres meses después, llegó su debut como profesional en Serie B.
“En los entrenamientos podés ver que estás en tu lugar. Pero hay una gran diferencia entre competir en la práctica y meterte en un partido. Que puedas competir entrenando no significa que automáticamente seas lo suficientemente bueno para jugar un sábado o un domingo”, detalló.
Con el paso del tiempo y el crecimiento de su nombre en Italia, Circati tuvo que tomar una decisión importante. Nacido en Fidenza, en el norte de Italia, pero criado en Perth, tenía la posibilidad de vestir ambas camisetas: la de los Socceroos y la de los Azzurri. De hecho, fue convocado dos veces a la selección italiana Sub-20. Mientras algunos futbolistas con doble nacionalidad dudan hasta el final, Circati tenía claro hacia dónde apuntaba su corazón.
“Siempre fui el más australiano en mi familia. Mis padres me hablaban en italiano y yo respondía en inglés. Mis amigos y mis entrenadores eran de Perth”, remarcó.
Su determinación se reafirmó después de una charla con Gianluigi Buffon, uno de los grandes porteros de la historia del fútbol italiano. En ese momento, Buffon jugaba en Parma en el tramo final de una carrera brillante que se extendió durante 28 años. Durante una comida del plantel, Buffon —que además conocía al padre de Circati en su propia etapa profesional— lo interceptó al pasar.
“Me dijo: ‘¿Qué es lo que realmente querés hacer? ¿Qué sentís?’”, recordó.
“Le conté exactamente cómo me sentía. Y me respondió: ‘Elegí lo que sentís. Hacé lo que creés que es lo correcto’.
“Era como un maestro, como una figura de padre”.
Así, en 2023, Circati eligió a Australia. Menos de dos años después, se convirtió en el capitán más joven de los Socceroos en 44 años.
Tras consolidarse como titular en el Parma y ayudar al club a regresar a la Serie A, seis encuentros después del retorno a la élite, en septiembre de 2024, su rodilla empezó a fallar durante un entrenamiento y sufrió una lesión de ligamento cruzado anterior (ACL). El golpe lo puso a prueba: hubo días con la zona hinchada, con dolor y con incertidumbre, pero Circati siguió insistiendo.
“Cuando superás un obstáculo como ese, salís sabiendo que venciste algo más grande y más difícil que lo que la mayoría de la gente enfrenta”, aseguró.
Muchos jóvenes australianos han ido a Europa y regresado antes de tiempo, pero Circati no contempló seriamente esa posibilidad, incluso después de la lesión. Mientras avanzaba en su recuperación, marcó como meta el partido clave de clasificación mundialista de Australia ante Japón en Perth, el 5 de junio de 2025.
Sin embargo, antes del encuentro, el entrenador de los Socceroos, Tony Popovic, llamó al central para explicarle por qué no sería convocado. “Me dijo que no iba a estar en concentración porque no querían asumir la responsabilidad por mi primer partido de regreso después de una lesión tan seria. También sintieron que no sería respetuoso con Parma si el club no me había puesto a jugar todavía”, contó Circati.
Circati aceptó la decisión. Cuatro días más tarde, volvió a entrar en acción con Parma y disputó 90 minutos. Una semana después, jugó otro partido completo.
“Después recibí otra llamada [de Popovic] diciendo: ‘En realidad, nos gustaría traerte a concentración’. Fue mi sueño jugar en Perth contra Japón con la clasificación para el Mundial en juego, así que dije que sí enseguida”, afirmó.
Circati jugó 90 minutos y Australia dio un golpe al vencer en un partido que dejó la clasificación casi asegurada para la Copa Mundial de 2026. Al final del encuentro, el defensor se quebró en lágrimas.
“Fue la acumulación de muchas cosas y de muchas situaciones que atravesé durante ese año. Se sintió como si todo ese trabajo finalmente hubiera dado resultado”, explicó.
Ahora, con la preparación para el debut de Australia en el Mundial frente a Türkiye —un torneo en el que Italia no logró clasificarse—, Circati le dijo a ESPN: “Estoy tranquilo con la decisión que tomé”.