Beckham canta en Miami tras el triunfo de Inglaterra y rumbo a semifinales del 2026
El ambiente en Miami alcanzó su punto más alto cuando Inglaterra venció a Noruega por 2-1 y selló su pase a las semifinales del Mundial 2026. David Beckham, copropietario de Inter Miami y una de las figuras históricas del fútbol inglés, fue protagonista en las gradas durante una celebración que se ha ido contagiando partido a partido por Estados Unidos.
Desde las zonas VIP del Hard Rock Stadium, el exfutbolista de 51 años fue visto estallando de alegría con los brazos al aire apenas sonó el pitido final. Después, los altavoces del estadio hicieron retumbar el clásico de Oasis “Wonderwall”. Beckham, que no suele esquivar los momentos patrióticos, apareció en imagen junto a su hijo Romeo, cantando a pleno pulmón la letra. Mientras el exjugador se entregaba al homenaje musical, Victoria Beckham se mostró algo más contenida: celebró el triunfo en los instantes iniciales, pero pareció guardar su participación en la interpretación más fuerte del tema, dejando el protagonismo vocal a David y a los más jóvenes.
Beckham no estuvo solo en la noche de cuartos. Una buena parte de su familia se dio cita en el estadio para vivir el duelo. Romeo y Cruz fueron captados con camisetas de Inglaterra alentando a los “Three Lions”, y también estuvo presente la más pequeña del clan, Harper, de 15 años, para presenciar en persona una victoria que quedará marcada en el recuerdo. La familia cuidó su imagen para la ocasión: David apareció con un traje azul marino y corbata a juego, mientras Victoria eligió una parte superior dorada y sus conocidas gafas de gran tamaño.
“Qué momento en Miami. Estoy muy orgulloso del equipo esta noche por llegar a la semifinal del Mundial y celebrar con mi familia fue algo muy especial… Gracias, Inglaterra, por darnos estos instantes”, escribió Beckham en su cuenta de Instagram.
Con el pase sellado, el calendario ya marca un choque que promete frenar a ambos países. Inglaterra se prepara para una semifinal de alto voltaje el miércoles por la noche en Atlanta ante Argentina, el equipo de Lionel Messi. Se trata del cruce que muchos aficionados esperaban: campeones defensores contra una selección inglesa con la ambición de “traer el fútbol a casa”. Beckham, que se enfrentó a Argentina en 1998 y 2002, seguirá de cerca el desarrollo del encuentro, con la ilusión de que la nueva generación pueda repetir el éxito de 1966.